blog | 11 Mayo, 2017

3 maneras de neutralizar las leyes laborales

ILE

El reto en común que tiene el Presidente electo de Francia Emmanuel Macron y su homólogo peruano será liberalizar el mercado laboral. Los empresarios de ambos países sufren el mismo problema de rigidez laboral. Desmontar de a pocas estas leyes dañinas al crecimiento empresarial va tomar su tiempo, mientras tanto: ¿cuál sería el mejor camino para que el dueño de una micro empresa pueda neutralizar los efectos de una costosa legislación que otorga estabilidad laboral a la fuerza? Aquí van tres consejos:

Primero: No contrates trabajadores sino proveedores.- La visión es que los proveedores son negociantes externos de su trabajo. Aquí se negocia precios, calidades y cantidades exactas. No hay planilla laboral, ni beneficios sociales que pagar. Como los proveedores tienen sus propias instalaciones, las tuyas las liberarás para colocar más máquinas y ventanillas de atención al cliente. Te olvidarás de las leyes de salud ocupacional y Sunafil. Te volverás más libre porque las regulaciones laborales ya no te atraparán. Tus preocupaciones disminuirán.

Segundo: No pagues por tiempo sino por resultados.- Cuando un trabajador sabe que tiene un ingreso seguro, los incentivos por ser productivo bajan. El empresario cree que hay que invertir más y más en talleres de motivación. Pero eso es un engaño. Todo nuevo trabajador realiza sus tareas con ahínco para mejorar lo que hace, uno antiguo con estabilidad laboral se desgana al poco tiempo. La causa es que los ingresos seguros generan desincentivos para mejorar. Cambia el enfoque y dedica tu tiempo en buscar proveedores y no trabajadores.

Tercero: No perpetúes las relaciones por contrato.– Un error típico es “encariñarse” con los proveedores para tener relaciones de largo plazo y olvidarte del asunto. Del mismo modo que un trabajador disminuye de a pocos su potencial productivo al tener estabilidad laboral el proveedor también bajará la calidad de sus resultados al saber que tiene ingresos seguros. Es preciso contratarlos por periodos cortos de tiempo, digamos un mes. Entonces, el proveedor se esforzará por mantener esa calidad exigida para renovar contrato. Es obvio que costará más esa relación, pero lo que vas a obtener a cambio serán resultados óptimos para tener clientes plenamente satisfechos.

Estas estrategias miran a las empresas como organizaciones económicas, no como benefactoras de empleo. Puesto que la legislación laboral otorga una estabilidad a la fuerza, es legítimo que el empresario se defienda con su mejor arma: la libertad.

Por José Luis Tapia, Director Ejecutivo de ILE, economista y profesor de Facultad de Negocios.

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