blog | 8 abril, 2019

BALOTARIO DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS DEL DIPLOMADO EN POLÍTICA LIBERAL POR NIVELES

ILE

Centro de Liberalismo Clásico
Foro Liberal de América Latina
Academia Cristiana de Ciencias Políticas

BALOTARIO DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS DEL DIPLOMADO EN POLÍTICA LIBERAL POR NIVELES

El presente cuestionario de 150 preguntas con sus respuestas es una herramienta a la vez para la enseñanza, el aprendizaje, y la evaluación del aprendizaje. Segmentado en 6 niveles y 20 secciones para el estudio, para responder correctamente a las preguntas se requiere aprender previamente con los documentos en la Web del Foro Liberal de América Latina; en especial estos cuatro:
— “El diagnóstico que faltaba”
— “Compendio de las Cinco Reformas”
— “Políticas, Estrategias y Tácticas”
— “Capitalismo para Todos”, por Alberto Mansueti

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A continuación, las preguntas y respuestas.

PRIMER NIVEL: INTRODUCTORIO

— Sección I: Política y partidos
1. ¿Qué es “política”?
R. Lo relacionado con “gobierno”: la dirección o rumbo de las cosas, su orientación y control; con la “autoridad” a cargo del mismo; y también con el poder y la “influencia”, o incidencia en el gobierno, sus metas y objetivos. En todas las instituciones sociales hay gobernantes y sistemas de gobierno.
2. ¿Qué es el “poder público”?
R. La autoridad que tienen los gobiernos de los países; sus políticas se llaman “políticas públicas”, las cuales tenemos que conocer y juzgar no por sus intenciones declaradas, sino por sus resultados, con frecuencia contrarios a los anunciados, declarados y esperados.
3. ¿Por qué participar en política?
R. Porque la política nos afecta; nos guste o no. El gravísimo deterioro en la economía, la política y la sociedad nos perjudica, y mucho; nos daña en todos y cada uno de nuestros proyectos personales de vida y familia. El problema de fondo en nuestra América Latina es el sistema “estatista” de gobiernos todopoderosos, enormes, entrometidos y gastadores, los cuales ahogan la iniciativa y las actividades privadas, nos empobrecen, e impiden nuestro bienestar. La única solución, no hay otra, es un cambio radical de sistema: reemplazarlo por otro, más racional, justo y respetuoso, para ganar más y vivir mejor todos; y la política es la única vía para lograrlo sin violencia, de manera pacífica.
4. ¿No tenemos demasiada política en América Latina?
R. “Política” casi no tenemos; lo que hay es “politiquería”, causada por el estatismo: un sistema de gobierno absoluto, que concentra demasiado poder y dinero en pocas manos. Es demasiado atractivo para advenedizos sin ciencia ni escrúpulos, en constante lucha por posiciones, sin reparar en medios para quitarse del camino unos a otros, y trepar hasta la cúspide, mediante “denuncias” y escándalos sin mayor sustancia, que generan continua inestabilidad y desasosiego. Este bochinche permanente confunde, repugna y hastía a la gente normal, de trabajo y familia, que procura tomar distancia, no involucrarse, y ocuparse de sus asuntos privados. Pero si las personas no se interesan en aprender algo de “Política” con mayúscula, desaprendiendo previamente las mentiras y engaños, para salir de confusiones, y luego salir de la inacción, entonces todo va a seguir igual, y nunca habrá el cambio radical que se requiere como salida al estancamiento y atolladero presente.
5. ¿Qué es el “escepticismo político”?
R. El creciente sentimiento de incredulidad generalizada en la política y los políticos, que afecta a mucha gente, tras series de decepciones y frustraciones, habiendo creído, votado y apoyado a tanto politiquero estatista, ignorando que el problema es el sistema, y sufrir posteriormente desengaños. La gente no se siente representada; y no lo está. Es de lamentar, porque las personas y familias se niegan el aprendizaje necesario para participar con inteligencia y eficacia; eso nos perjudica a los liberales, cristianos o no, que buscamos apoyo de la gente de bien, para cambiar el sistema.
6. ¿Qué es lo que hay que desprender y qué lo que hay que aprender de política?
R. Actualmente hay tremendas y nocivas confusiones sobre todos los temas políticos, producidas por los engaños y mentiras de la politiquería ramplona, conducida ideológicamente por las izquierdas, que nos desorienta y embarra. Es imprescindible desaprender conceptos falsos o equívocos, respuestas mentirosas, y “soluciones” que hacen mucho daño, pero que se creen acertadas. Y es harto necesario aprender sobre orden, justicia y libertad, las premisas de la derecha, y sobre las respuestas verdaderas para las preguntas que todos nos hacemos, y las soluciones reales, que funcionan.
7. ¿Es posible una política con “principios y valores”?
R. Sí; pero esa expresión es engañosa. La conducta humana se rige por “normas”; esto es, reglas, tanto las prohibitivas (negativas) como las mandatorias u obligantes (positivas). “Principios” son las premisas a partir de las cuales las normas se deducen; y “valores” son aquellos hacia cuya realización apuntan las normas. Es mejor la expresión “principios, normas y valores”; más completa y significativa.

— Sección II: estatismo y liberalismo
8. ¿Qué es un sistema de gobierno “liberal”?
R. Lo contrario al estatismo: un sistema de gobierno con límites, no invasivo de las esferas privadas, que no sea “totalitario”, no pretendiendo imponerse en “todos” los ámbitos de la vida social, incluso privados, de modo coercitivo y tiránico. Con menos gastos, menos cargas y regulaciones invasivas y costosas; y con autoridades legítimas y representativas.
9. ¿”Liberal” se opone a “conservador”?
R. No necesariamente; el liberalismo “clásico” desde sus orígenes y raíces ha sido “conservador” de los límites del Gobierno y de la sana moralidad; y esa, liberal y conservadora, ha sido la política de la “derecha”, desde hace tiempo injustamente denostada y vilipendiada. “Derecha” es la política con principios, normas y valores realistas, basados en la realidad, y no en ideologías extraviadas. Las vertientes conservadora y liberal fueron separadas más tarde, y vueltas a reunir o “fundir” en la derecha “fusionista”.
10. ¿Libertad se opone a “igualdad”?
R. Depende. (A) Sí se opone a la igualdad de resultados: que todos ganemos lo mismo y tengamos igual nivel de vida; esto es absolutamente imposible, y tampoco hay razón para considerarlo como un “ideal” a lograr. De hecho las izquierdas siempre logran igualar a todos por abajo, en la pobreza, excepto sus dirigentes que viven en la opulencia. (B) Libertad se opone también a la “igualdad de oportunidades”, engaño socialista que también es imposible, dadas ciertas insuperables desigualdades naturales de las personas individuales en talentos, habilidades y condiciones. (C) “Igualdad ante la ley” es lo posible y deseable, con “más y mejores oportunidades para todos”.
11. ¿Qué es una tiranía, y qué es una dictadura?
R. Tiranía es un gobierno “totalitario” y antiliberal, que por lo general aspira y tiende a perpetuarse eternamente en el poder. Dictadura es un gobierno simplemente autoritario y no democrático, que reprime, sí, las libertades políticas, pero sólo las políticas; y es transitorio, muchas veces remedio temporal, para derrocar una tiranía, o para evitar que se entronice.
12. ¿Qué es el “Estado”?
R. Desde Maquiavelo, es la entidad configurada por cuatro elementos: el Gobierno de un país, su pueblo, su territorio, y sus normas legales. El concepto es de molde estatista, y tiende a identificar Estado y Gobierno; pero su uso se ha vuelto demasiado común, como equivalente a “Gobierno”.
13. ¿Cuál debe ser el papel de la oposición en la política?
R. El curso y devenir de una nación no está determinado sólo por su gobierno; también por la oposición. La cual también debe ser de calidad, pues le cabe mostrar soluciones a los problemas, respuestas a las preguntas relevantes, y las salidas que propone a los atolladeros. Y en el concepto liberal, ha de velar porque los Gobiernos no se salgan de sus límites. Estas funciones la oposición debe cumplir mediante sus partidos, líderes y voceros, y su representación en el Congreso. Un país requiere no sólo de un “buen gobierno”, sino también de una “buena oposición”, especie de “gobierno de repuesto”, capacitado para sustituirle llegado el caso; la cual casi no tenemos en los países latinoamericanos.

— Sección III: La corrupción, la “permisería” y el voto
14. Describa el Movimiento de las 5 R
R. Es la política de la derecha liberal clásica y conservadora “fusionista”: liberal en economía y educación, conservadora en política y moral; y en base a los principios, normas y valores judeo-cristianos. No hay otra salida a los males que padecemos: crimen, desempleo, carestías y pobreza, ignorancia, engaños y confusión. Todo lo demás significa lo mismo de siempre; o más de lo mismo; o apenas un poquito menos de lo mismo, a todas luces demasiado insuficiente.
15. ¿Qué tiene de malo la “histeria anti-corrupción”?
R. Hace creer que “el problema es la corrupción”, y enfoca la atención en los casos escandalosos y los acusados; así abre paso al “lawfare” (judicialización de la política). En medio del ruido y la cortina de humo de las fuertes diatribas contra los acusados de turno, X, Y o Z, que agitan y enfurecen a la clase media, nunca se pueden visibilizar los problemas reales, las políticas públicas en curso y sus resultados, las respuestas verdaderas a las preguntas pertinentes, ni las soluciones apropiadas.
16. ¿Por qué rechazamos la “anti-política”?
R. Porque cierra el paso a la buena política: la que trata sobre los sistemas de Gobierno, y las políticas y cursos de acción eficaces para los gobiernos de turno y fuerzas de oposición; la que te dice toda la verdad, sin engaños ni disimulos, a diferencia de la “politiquería” cambiante, anecdótica y chismosa.
17. ¿Qué hay de malo con la “partidofobia”, y cómo son los “partidos de 4 dimensiones”?
R. Lo malo de los partidos ahora es que son casi todos estatistas, y de izquierda, o de derecha mala, que se copia de la izquierda. Los partidos no son malos por naturaleza: ellos son a la política como las empresas a la economía; pero han de ser totalmente “privados”. Y heterogéneos: izquierda, centro, derecha; para poder escoger de verdad, no entre candidatos todos iguales porque todos piensan lo mismo. Y en lo posible, “completos”: ideológicos, programáticos, representativos y electorales.
18. ¿Qué significa partidos “privados”, y por qué deben serlo?
R. Independientes del Estado: sin subsidios, sin tanta exigencia reglamentaria para constituirlos y operarlos, y controlados por sus miembros, afiliados y adherentes, y no por las oficinas estatales a cargo de las elecciones y el registro electoral, como es ahora. Los partidos deben ser tan privados como las iglesias, los gremios y asociaciones profesionales, los medios de prensa, las empresas, las escuelas e instituciones docentes, los centros médicos y hospitales, y los Fondos de Pensiones. Todas son entidades particulares, propias de la sociedad civil, para articularse, organizarse y estructurarse por sí misma, en los varios y diferentes órdenes o esferas de la vida social; deben funcionar con autonomía, por eso deben ser privadas. No como son ahora, casi brazos dependientes del Estado.
19. ¿Por qué estamos contra la “permisería” para los entes privados por naturaleza y función?
R. Porque es un indebido instrumento para el control y domesticación estatal de partidos, iglesias, sindicatos, prensa, empresas, entidades docentes, la medicina, jubilaciones, etc. Hoy se les exigen toneladas de permisos y recaudos para iniciarse y funcionar, en gran parte arbitrarios y caprichosos, con sus premios y castigos (zanahoria y garrote). Además los permisos son “temporales” y requieren “renovaciones” cada tiempo. Las autorizaciones son en realidad “licencias de operación” provisionales, que pueden las burocracias dar y quitar a su antojo, con inmensas oportunidades para la corrupción.
20. ¿Qué son los partidos “de alquiler” y “desechables”?
R. Los permisos y licencias son muy exclusivos: sólo para quienes gozan de los “contactos” adecuados; y pueden pagar sobornos. En el caso de los partidos políticos, hay unos cuyos “titulares”, que poseen los permisos al día, “alquilan” a los candidatos que desean postularse a los cargos públicos. Incluso gente honesta y de buenos propósitos deben pagar estos “derechos de peaje” y alcabalas. Otras veces, candidatos improvisan unos partidos, que desaparecen tan pronto pasan las elecciones; los tales son los partidos “desechables”.
21. ¿El financiamiento privado de los partidos no se presta a la corrupción?
R. Lo que tiende a la corrupción es el estatismo con su “permisería” para todo; y es lo que debe eliminarse, junto con la extensa propiedad estatal, para tener honestidad y transparencia. El sostén de los partidos con dinero de impuestos no discrimina: los impuestos de ciudadanos anticomunistas financian partidos de izquierda, y los impuestos de gente de izquierda, partidos de derecha; eso es antidemocrático. El dinero sólo privado hace que los partidos dependan del apoyo voluntario de la gente, en forma mucho más democrática. Y sin tanto “permiso” para comprar, no habría tanto poder para vender ni influencias para traficar, las principales fuentes de corrupción.
22. ¿Estamos los liberales en contra de los sindicatos?
R. Los sindicatos, gremios y asociaciones profesionales no son malos por naturaleza; sólo que ahora es coactiva la afiliación y la cotización, emplean la violencia para hacer huelgas forzosas, y presionan por leyes salariales y otras leyes malas. Estas prácticas nocivas son las que deben erradicarse, y regresar los sindicatos y gremios a sus tres funciones originales naturales: capacitación profesional; corretaje o intermediación honesta en los mercados laborales; y Cajas de Jubilaciones y Pensiones.

SEGUNDO NIVEL: BÁSICO

— Sección IV: democracia, representativa y directa
23. ¿Qué es la democracia, y qué hay de malo con la “aversión a la democracia”?
R. “Democracia” es el método de elección popular para los gobernantes y representantes del pueblo, bajo la regla de la mayoría, y para un dado lapso de tiempo, pudiendo ser reelectos, pero no muchas veces. Como Karl Popper enseñó, es la sola alternativa a la violencia sangrienta, para cambiar una autoridad injusta, tiránica o ilegítima; por ello es harto preferible. Pero no debe confundirse con sufragio “universal” y sin restricciones, que es sólo una de las modalidades del sufragio.
24. ¿Qué es democracia “representativa”, y qué es “directismo”?
R. La que se ejerce mediante representantes electos; la democracia directa es utópica e impracticable, excepto las consultas populares: plebiscito o referéndum, en casos excepcionales. Giovanni Sartori llama “directismo” a la torpe manía, copiada de la izquierda, de puro activismo y agitación, y continuas marchas y protestas “de calle”, como sola forma de acción política, en lugar de la vida parlamentaria y de los partidos, que son los vehículos naturales de la representación política.
25. ¿Por qué son tan malos nuestros representantes?
R. Porque así los elegimos: no por ser buenos, sino porque “otros” son peores, y ellos lucen como “el mal menor”; pese a sus ignorancias, sus malas ideas, dañinas propuestas y pésimas intenciones. Es la teoría del “voto útil”, negativo o “anti-voto”, el más inútil de todos. “Útil” sería un voto por un buen candidato, aún sin probabilidades de ganar, pero que con votos suficientes podría quedar habilitado para ser buena oposición, en espera del siguiente evento electoral.
26. ¿Y si no hay buenos candidatos liberales clásicos?
R. Vale la pena considerar la abstención, o el voto en blanco o anulado. Son expresiones de protesta, muy democráticas, que sirven para enviar un mensaje a los “preseleccionadores” de candidatos: “No me gusta ninguno; la próxima vez elijan mejor”. Actualmente la abstención es creciente en América Latina, y mayoritaria en las clases populares, principales destinatarios de nuestro mensaje, por ser los principales afectados por el vigente sistema perverso.
27. ¿Cuáles son los tres únicos “derechos humanos” verdaderos?
R. “Vida, libertad y propiedad”, según la fórmula de John Locke. Son individuales, no “sociales”, y su defensa es la única razón de ser y existir los gobiernos. Todos los demás, empleo, vivienda, atención médica y educación, etc., son “seudo-derechos”, cosas que la gente podría conseguir con sus propios esfuerzos e ingenio, mediante intercambios libres y voluntarios, si el estatismo no lo impidiera, o estorbara e hiciera tan costoso, como ahora.
28. ¿El liberalismo defiende el derecho al aborto, las drogas, la prostitución, etc.?
R. La politiquería mete estos temas en el mismo saco, y es incurrir en lamentable confusión. (A) El aborto es el asesinato de una persona humana por nacer, “filicidio”, un crimen que debe penalizarse. (B) Las drogas son un vicio repudiable y muy dañino, como muchas adicciones nocivas; sin embargo, la actual “Guerra a la Droga” no resuelve ese problema, en absoluto. Y en cambio, la ilegalidad crea unos problemas adicionales, de igual gravedad al menos, relacionados con enormes fortunas, violencia y pandillerismo, sicariato, corrupción de policías, políticos y funcionarios, sobrepoblación carcelaria, etc. Al menos habría que “descongelar” ese tema, y permitir que se vean y escuchen argumentos y propuestas distintos al enfoque represivo actual. (B) Algo similar pasa con la prostitución, actividad moralmente condenable, tanto como la infidelidad conyugal; pero su condenación penal merece igual discusión. Los discutibles “Protocolos de Palermo” meten en el mismo saco actividades relacionadas con trabajo migrante, prostitución, secuestro extorsivo y narcotráfico, que son harto distintas, y sin embargo todas se etiquetan con la expresión “trata o tráfico de personas”. Cosas como esta hay que examinar, con lupa, y debatir con mente clara.

— Sección V: Leyes malas, capitalismo y cristianismo
29. ¿Cuáles son las diferencias entre lo público y lo privado por naturaleza?
R. (A) Lo público trata de la seguridad, la justicia, y las obras públicas de infraestructura física (vías de tránsito, puentes, embalses), las tres únicas funciones naturales y legítimas de los gobiernos; de los impuestos justos para costearlas; y del uso de la fuerza pública para cumplirlas, cuyo monopolio legal cabe al gobierno legítimo. (B) Las demás funciones sociales, económicas, educativas, de atención médica, cajas de jubilaciones, etc., pueden y deben cumplirlas los agentes privados, en competencia y en mercados libres, con mucho más provecho y menos costos. La separación de lo público y lo privado ha sido y es la premisa cardinal de la tradición política que se conoce como “Liberalismo Clásico”.
30. ¿Cómo es el sistema de “Gobierno Limitado”?
R. Se “limita” sólo sus tres funciones propias, con poderes y con dineros igualmente “limitados”: solamente los necesarios e indispensables para su cumplimiento; nada más. “Gobierno Limitado” fue la divisa clásica del liberalismo, desde los tiempos de John Locke y Adam Smith, padres fundadores del liberalismo clásico en lo político y lo económico respectivamente.
31. ¿Y “las ideas de la libertad”?
R. Es una expresión vaga, imprecisa y confusa, introducida en los años ’40 del siglo XX, cuando las izquierdas nos robaron la palabra “liberalismo”, para disfrazar su socialismo. Para colmo, desde esos años los liberales han seguido el desafortunado consejo de Hayek: desentenderse de la acción política y ocuparse sólo de “las ideas” de la libertad, como si las ideas políticas pudieran difundirse en forma desligada de la acción política, y de un proyecto obviamente político. Los economistas, incluso los brillantes, deberían aprender siquiera lo básico de la política, antes de ponerse a aconsejar a los políticos y al público sobre temas políticos.
32. ¿Hay una “política cristiana”?
R. Sí: defiende el sistema de Gobierno Limitado, prescrito en el Antiguo y el Nuevo Testamento, con el cual, el Cristianismo hizo grande a Occidente. Desde los albores del Cristianismo, todos los credos y confesiones estuvieron de acuerdo en ese punto, aunque difiriendo en muchos otros. Pero desde el siglo XIX, las ideas anticristianas de Kant, Rousseau, Malthus, Darwin, Marx, Freud, Sartre, etc., se infiltran en las iglesias, con gran daño a los cristianos, llamados a ser “la luz del mundo y la sal de la tierra”. Quedaron incapacitadas para cumplir con esas dos tremendas responsabilidades. Por eso el mundo está ahora a oscuras y caminando a ciegas, y abundan tantas perversiones sobre la tierra.
33. ¿Es cristiano el capitalismo?
R. (A) “Capitalismo” es como en el siglo XIX llamaron sus enemigos de izquierda al “sistema natural de Economía Política”, basado en Gobiernos limitados, mercados libres, y respeto a la propiedad privada; los cuales son principios éticos de origen cristiano, y luego universalizados, al menos en Occidente. (B) “Mercantilismo” es el deformado capitalismo antiliberal que padecemos: gobiernos intervencionistas en la economía, en favor de una oligarquía privilegiada, sin competencia libre, por barreras de acceso a los mercados para los empresarios emergentes. (C) “Capitalismo de Estado” es el que resulta por aplicación de las ideas socialistas; la tan mentada “Tercera Vía” que nos somete y empobrece.
34. ¿Cuáles son las “leyes malas”, y cómo distinguirlas de las buenas?
R. (A) Las buenas son pautas justas de conducta moral y cívica, de carácter general, destinadas a resolver los conflictos que se presenten en la vida social. Ejemplos: los antiguos Códigos ordinarios, Civil, Comercial, Penal, de Procedimientos; etc. (B) Las malas son las que ofenden la justicia, la moral y las buenas costumbres, la buena marcha de la economía, la educación, etc., y hasta el sentido común y el lenguaje. Con frecuencia buscan “justicia social”, engañoso nombre que encubre la “redistribución de la riqueza”. No son “generales” sino particulares, para sectores específicos, a los que conceden privilegios especiales, violando la premisa de igualdad ante la ley; y ahora pretenden “prevenir” los conflictos antes de que ocurran, en vez de ayudar a resolverlos cuando suceden.
35. ¿De dónde salen las leyes malas?
R. Principalmente de tratados y convenios firmados en las Agencias de la ONU, una entidad totalmente fuera de control y de sus objetivos primigenios, que pretende ser un nuevo Imperio o Gobierno Mundial, por encima de la justa y legítima soberanía de las naciones. Para colmo, las leyes malas han socavado la vigencia de las buenas, produciendo calamitosos resultados en todos los países.
36. ¿El Gobierno Mundial no es una “teoría de la conspiración”?
R. Hay que distinguir los hechos de las teorías. (A) El Grupo Bilderberg por ejemplo es un hecho, y muy visible. Sus miembros, calificados de “globalistas”, se reúnen cada año, y se muestran a la prensa, al estilo del “Club de Davos”, con la diferencia que a sus sesiones privadas, los periodistas no tienen entrada. Pero hacen sus planes y toman sus decisiones. Y sin duda buscan el control de los asuntos mundiales; para lo cual se trazan objetivos y metas, al menos para Occidente. Pero pasa que también los “jihadistas” islámicos buscan igual dominio global, con su Agenda propia y opuesta. Y es un hecho que se usan los unos a los otros como pretexto para sus incursiones. (B) Discutibles y especulativas son en cambio las innumerables teorías acerca de conjuras y sociedades “herméticas”, por detrás de lo que puede observarse. Y más que nada, es muy dudoso que logren siempre concretar con éxito sus objetivos y metas, dado que son muchas las circunstancias y factores imprevisibles; no todo les resulta, en todos los casos, a la medida de sus deseos y propósitos.
37. ¿Qué es “representación política”?
R. Lo que hoy no tenemos, en la muy deformada y pervertida democracia que padecemos, en la cual las autoridades sólo se representan a sí mismos y a sus intereses de tribu, los que defienden por medios moralmente cuestionables, tales como privilegios, y leyes particulares y excepcionales para que les sean concedidos. Así la “mayoría silenciosa” carece de representación; y así sus legítimos intereses propios, en su seguridad, bienestar y prosperidad, conformes con el interés general, permanecen para siempre olvidados, indefensos y dañados. La clase popular es la que más sufre con el actual sistema; y a ella ha de dirigirse principalmente nuestro mensaje de cambio profundo y duradero; para mejor y no para peor, como tantos “cambios” que hemos tenido.

— Sección VI: el “Apartheid” criollo
38. ¿Cuál es el “Apartheid” latinoamericano?
R. Es la división o brecha entre “los de arriba” y “los de abajo”, creada por las leyes malas y la permisería. Los primeros tienen “contactos” políticos para conseguir licencias, grandes prebendas o pequeños “favores”; no así los segundos. Es legal, como en Sudáfrica, aunque no según la raza y color de piel. Y también, al igual que en Sudáfrica, aquí se supone establecido para “favorecer” a los “menos favorecidos”. Los de arriba pueden acceder a servicios privados, o a los estatales en mejor condición; para los de abajo son los “servicios públicos gratis” en “educación y salud”, que son miserables, pero eso a los de arriba no les importa. Las “microempresas” también son para los de abajo, pero con trabas y barreras para que no vayan a crecer y dejar de ser “micro”.
39. ¿Cómo funciona nuestro “Apartheid” criollo?
R. Es una “sociedad de dos pisos”. Pero la brecha no coincide exactamente con la división en clases, entre ricos y pobres. (A) En el piso de arriba están las empresas e instituciones “formales”, grandes y medianas; pero también los pobres con “conexiones” políticas suficientes como para conseguir un “Plan Social”, una bolsa de comida, turno o cama en un hospital, cupo o beca en un instituto docente. (B) En el piso de abajo están los empresarios “informales”, algunos de los cuales son ricos o de clase media más acomodada; y en general los servicios de los pobres para los pobres: empresariales, educativos, médicos, previsionales, etc.; igualmente “informales”. El piso inferior está habitado mayormente por el grueso de “los más necesitados”, subsistiendo en un empleo precario, o como mal puedan. Es un sistema injusto e inmoral, cuya abolición buscamos, aunque nadando contra muchas corrientes de opinión predominantes.
40. ¿Cómo abolir el “Apartheid”? ¿Cuál es la salida?
R. (A) Primeramente aprender sobre lo relacionado con este sistema perverso, la crueldad más grande del estatismo, la misma en todos y cada uno de nuestros países. Pero parara eso hay que desaprender primero, botar al cubo de la basura todos los “clichés” que nos han hecho aprender: que “la política a mí no me afecta”, o ese otro, “mi país es distinto, es diferente y muy especial, no igual a los demás”; y muchos más. (B) Apoyar la creación de partidos liberales y conservadores, de la “derecha buena”, y comprometerse a participar para hacer “Las Cinco Reformas”, en el nivel de políticas públicas, y las “Reformas Particulares”, a nivel del entorno inmediato y circunstancia de cada quien, en su esfera privada; eso que llamamos “La Gran Devolución” de funciones, poderes y dineros a la gente.
41. ¿Habrá un proceso de “transición” hacia un sistema liberal de Gobierno?
R. Por supuesto; no será de inmediato, de una noche al día siguiente. Nuestra propuesta para un primer Gobierno liberal incluye tomar distancia de las Agencias de la ONU, derogar las leyes malas y ciertos preceptos constitucionales, y transferir la propiedad de entes estatales en las esferas de la economía; y asimismo en la enseñanza, la salud y las jubilaciones, apoyando con bonos (“vouchers”) a los más pobres en estas tres áreas, mientras tanto van saliendo de la pobreza.

TERCER NIVEL: INTERMEDIO

— Sección VII: Formas de gobierno, orden, justicia, educación
42. Distinga las formas “puras” de gobierno: Monarquía, Aristocracia y Democracia
R. Respectivamente: gobierno de un Rey; de los mejores; y del pueblo, a través de autoridades escogidas por la mayoría. Todas han tenido y tienen sus defectos y sus virtudes.
43. Distinga las formas pervertidas o degeneradas de gobierno: Tiranía, Oligarquía y Demagogia
R. Respectivamente: gobierno injusto, ilegítimo y cruel, a manos de un tirano; de una minoría igualmente irrespetuosa y opresora; y de una masa ignorante y también abusiva, casi siempre seguidora de un caudillo o jefe popular, que halaga a la masa y la engaña con falsas promesas.
44. Describa la República o “forma mixta” de Gobierno
R. La que combina elementos de las tres formas puras, por ejemplos en la Constitución inglesa y de los EE.UU.: Presidente o Primer Ministro a cargo de un poder ejecutivo (Monarquía); Cámara Alta, jueces supremos y mandos militares, etc. (Aristocracia); Cámara Baja y otros funcionarios elegidos por la vía popular (Democracia representativa).
45. ¿Cuáles son los “magistrados menores”?
R. Funcionarios designados (no de elección popular), jueces y oficiales de rango medio e inferior, autoridades territoriales y municipales. En el “federalismo”, autoridades municipales y territoriales son en realidad el primero y segundo niveles de gobierno en un país, y más cercanos a la gente, con autarquía (gobierno propio), y hasta con autonomía: normas legales propias particulares, distintas e independientes del nivel nacional.
46. ¿Qué es “federalismo”?
R. Un régimen político descentralizado, por lo común en tres niveles: nacional; territorial (provincias, departamentos, cantones o condados); y municipal. Es lo opuesto a un régimen unitario o centralista, que concentra todo el poder en el nivel nacional, ahogando a los territorios y municipios. Distinguimos “tres federalismos”, para las entidades federales, sean llamadas provincias o Estados: (1) “Legal”, es la autonomía, para dictarse sus propias leyes; (2) “gubernamental” y administrativo, es la autarquía, para gobernarse y administrarse, eligiendo sus autoridades municipales y territoriales; (3) “fiscal”, o sea el poder para recoger localmente las contribuciones fiscales (el Impuesto único que proponemos), y desde los municipios contribuir o “coparticipar” a los territorios (son el segundo nivel), y desde los territorios al nivel nacional.
47. ¿Cuál es el principio de “subsidiariedad”?
R. (A) En la sociedad: que los gobiernos dejen actuar a los actores privados en sus esferas propias, que se desempeñan mejor; e intervengan sólo “en carácter subsidiario”, cuando hay atentados contra la vida, libertad y propiedad, y sólo con sus poderes de policía y judiciales, y en cumplimiento de la ley. (B) En el Estado: que esas intervenciones estén primero a cargo de los gobiernos municipales; y en segunda instancia, “a título subsidiario”, de las autoridades territoriales; y en última instancia los poderes nacionales, pero sólo en defecto de los municipales y territoriales.
48. ¿Libertad se opone a “orden”?
R. No necesariamente. El buen orden social requiere un Estado (Gobierno) limitado a sus fines y propósitos específicos: proteger la vida, la libertad y propiedades contra la violencia y el fraude. Con el monopolio legal de la fuerza (pública), para cumplir sus funciones, igualmente específicas, que son proveer seguridad, justicia, e infraestructura física, cobrando impuestos justos: o sea, limitados a esos fines y funciones. Una vez con esas garantías, las personas mismas hacen arreglos voluntarios para proveerse de bienes y servicios económicos, educación, atención médica, jubilaciones, etc., por medio de empresas privadas, y pagando precios libres, con moneda sana. Así se produce un orden que es “espontáneo” y duradero. Lo que tenemos ahora es todo lo contrario: un terrible “desorden”, con permanente inestabilidad, causado por los inicuas e irreales pretensiones estatistas de imponer un “orden” totalitario e injusto mediante la fuerza y el adoctrinamiento.
49. ¿Y qué pasa con la “justicia social”?
R. Esa expresión esconde una gran mentira: la “redistribución de la riqueza”. La riqueza es algo que la gente crea, coordinando sus esfuerzos productivos a través de los mercados. Y así la “distribuye”, al mismo tiempo. Cuando Ud. emprende un negocio: paga en dinero a sus trabajadores y empleados, y por adelantado; y a todos sus proveedores. Y cuando vende, distribuye riqueza a sus clientes y usuarios, en forma de bienes y servicios. La ganancia para Ud. es lo que le queda, después de los pagos y las ventas, si algo queda. Cuando viene el Estado y decreta gravosos impuestos para “redistribuir” una riqueza que ya se ha creado y distribuido, comete una terrible injusticia, y crea desigualdad: entre la casta política, sus allegados y beneficiarios, y el resto de la gente, la que produce.
50. ¿Qué es primero: cambios en la cultura, o cambios en las leyes e instituciones?
R. En las leyes e instituciones; sin duda. Porque son ellas las que establecen los incentivos, positivos y negativos (premios y castigos), para la conducta, buena o mala. Si las leyes e instituciones castigan el trabajo y premian la holganza, los incentivos están dispuestos al revés, y nunca habrá una cultura del trabajo. Si castigan la eficiencia y recompensan la ineficiencia, nunca habrá cultura de productividad. Si alientan la mentira y desalientan la veracidad, mentir será lo corriente. Nunca habrá cultura del ahorro en una economía signada por leyes e instituciones inflacionarias, que son incentivos para el consumo inmediato, y desincentivos para la frugalidad, el ahorro y el pensar en el futuro.
51. ¿No es “educación” lo primero y principal que nos falta?
R. Nos falta “buena” educación. La que tenemos ahora es de dos clases: (A) Una enseñanza técnica, que nos habilita para desempeñarnos eficazmente en unos empleos que no existen, y emprender unos negocios que no pueden prosperar, porque no tenemos empresas suficientes en una economía libre y altamente productiva. Esa es la que nos condiciona para emigrar, en busca de oportunidades que no tenemos aquí. (B) Un feroz adoctrinamiento en las ideas y cultura estatista y marxista, que desde las Universidades, bajo control del pensamiento de izquierda, se difunde en todas direcciones: al resto de la educación; a los empleados y funcionarios oficiales; a los candidatos a puestos estatales; y por fin a toda la gente, por la prensa escrita y radioeléctrica, las redes sociales, Iglesias y conversación diaria. Esa es la que nos llena la mente de pura ideología, nos “aliena”, nos inhabilita e incapacita para conocer la verdad y cambiar el sistema; nos embrutece.
52. ¿Por qué privatizar la educación?
R. Por varias razones: (A) La educación es un bien económico escaso; y la manera racional de tenerla en abundancia y calidad es con mercados libres: plena libertad de enseñar y aprender. (B) Y sólo la competencia genera excelencia: con muchas diversas ofertas en planes, contenidos y métodos, la verdad va a poder lucirse, por sus buenos frutos, y el error ser expuesto. Si pudiese ser de otro modo, los marxistas no hubieran creado la educación estatal, suprimiendo o bloqueando la docencia privada independiente, para imponernos su ideología, como hacen hoy, el único modo en que pueden hacerlo. (C) La educación es la transmisión de saberes, conocimientos y habilidades, los que no son separables de las “cosmovisiones” u opuestas visiones del mundo, la realidad y la vida, con premisas y valores diferentes, en enconada pugna. Ninguna educación es “neutral”; eso no existe. Por ello hay que decidir: enseñanza clásica, cristiana, humanista, modernista, marxista, posmoderna, etc., escogencia que cabe a los padres y adultos; el “Ministerio de Educación” no tiene derecho a decidir por ellos. Lo que puede haber son bonos para los más pobres, y es nuestra propuesta.
53. ¿Por qué eliminar el Banco Central?
R. Porque a través de su monopolio para emitir dinero sin respaldo metálico, es el causante de la inflación, que daña severamente los presupuestos familiares, deteriora el comercio y la economía, desestimula el ahorro, y conduce a la quiebra de la civilización. Es un impuesto disfrazado a los saldos líquidos, que con injusticia beneficia a los deudores, principalmente gobiernos, y castiga a todos los acreedores, por ej. titulares de rentas fijas. Con “deflación”, lo contrario a la inflación, los precios tienden a la baja y no al alza; esa es la tendencia natural de toda economía sana, libre, robusta y con dinero metálico de mercado. Los peores monopolios son el de la emisión de dinero y de la enseñanza, no por casualidad los puntos 5 y 10 del “Manifiesto Comunista” de 1848.
54. ¿No son anticuadas las ideas liberales?
R. Las ideas buenas no tienen fecha de caducidad como los alimentos, ni se gastan con el uso como la ropa; tampoco las verdades científicas ni las propuestas políticas con base en la realidad demostrada, ni los valores éticos; son universales y permanentes. Las mentiras y las políticas engañosas también son muy antiguas, sólo que cada tanto se reciclan y presentan en formas y palabras con apariencias novedosas.

— Sección VIII: Izquierdas y derechas, socialismo y comunismo
55. ¿A qué se llama “arco o espectro político”?
R. A una línea que sirve para clasificar las ideas, fuerzas y regímenes políticos, desde la Derecha a la Izquierda. (A) “Derecha” es orden, justicia y libertad, con respeto a la verdad, que es la realidad en tanto podemos conocerla. Las ideas liberales y conservadoras de la República, con Gobierno Limitado, capitalismo de libre mercado y propiedad privada, se ubican a la derecha del arco. (B) Las ideas y políticas mercantilistas, socialdemócratas y proponentes de la “Vía Media” o “Economía mixta”, al centro. (C) Y hacia la izquierda se posiciona todo lo contrario a la derecha: el comunismo y todo socialismo, incluso el fascismo y el nacional-socialismo (nazismo), que son socialistas, no de “ultraderecha” como se nos quiere hacer creer.
56. ¿No están obsoletas esas categorías “izquierda” y “derecha”, originadas cuando la Revolución Francesa?
R. No. Los nombres nacieron en la Francia revolucionaria, cierto; pero desde tiempos inmemoriales, hay dos clases de temperamentos políticos: los utopistas y los realistas. (A) Los primeros aspiran a gobernar, dominar, proveer y controlar la sociedad entera como a una máquina, o sea conforme a un “diseño” o Plan preestablecido, un modelo de “ingeniería social”; y para ese fin, los gobiernos deben educar y enseñar a la gente a obedecer, como a los animales domésticos o de carga. Ven “la marcha de la historia” en esta dirección, que es “indetenible”; y ven un “progreso” en cada paso adelante por este trágico camino. (B) Pero los realistas, por la razón y la experiencia, sabemos en qué terminan todas las utopías, y por eso defendemos un rol mucho menos ambicioso para las autoridades civiles, que no son para gobernar o controlar, alimentar o adoctrinar a gente dócil, sino para seguridad y defensa; para administrar justicia entre personas independientes, que se gobiernan a sí mismas; y para contratar la construcción y el mantenimiento de las obras públicas de infraestructura física. Y nada más. (C) Esos conceptos realistas son de derecha, y se apoyan en la razón y la ciencia, la experiencia histórica de la raza humana, y la Biblia. Los contrarios son de izquierda. Y hasta ahora no hay mejores términos para nombrarlos.
57. Definamos “Derecha”
R. La filosofía política que descansa sobre una escala jerárquica de tres principios y valores cardinales. (1) “Orden” es estar cada cosa en su lugar. (2) “Justicia” es dar a cada uno lo suyo. (3) “Libertad” (negativa) es poder actuar sin imposiciones arbitrarias de malhechores o Gobiernos. No hay libertad sin justicia; ni hay justicia sin orden. Siempre con la verdad por delante.
58. Definamos “Izquierda”
R. Una filosofía política muy enredada y engañosa, que a cualquier otro valor, norma o principio, le antepone (1) la “Igualdad” absoluta, (2) una “Seguridad” también absoluta, y un erróneo sentido de “Libertad” (positiva) frente a imposiciones y restricciones naturales. Así atropella el orden, la justicia y la libertad, creando desorden, injusticia y opresión. Y siempre con la mentira. Derecha e Izquierda son opciones, cierto, pero entre algo bueno y algo malo, como entre comida y veneno, vida y muerte. Y si bien lo bueno puede pervertirse, y lo hace muchas veces, lo malo es perverso por naturaleza. ¿Y el “centro”? Es una opción como un plato mixto: mitad comida y mitad veneno.
59. Si los gobiernos dan a la gente plena libertad para decidir, ¿no tomarán decisiones estúpidas?
R. Todos los días, a cada rato; y no hay garantía de lo contrario. La doctrina liberal no afirma que las personas sean todas competentes para tomar siempre decisiones sabias, sino que los gobiernos no tienen derecho alguno para decidir en su lugar, y al hacerlo se revelan mucho más incompetentes y corruptos. Y además, mientras las personas individuales deben soportar las malas consecuencias de sus malas decisiones propias, y hacerse responsables, los gobiernos casi nunca se responsabilizan por las suyas, y siempre echan la culpa de sus calamitosos fallos y corruptelas a otros “chivos emisarios”.
60. ¿Qué es “Neoliberalismo”?
R. Para la izquierda, todo pensamiento distinto al suyo; en particular, de derecha. En realidad, es el conjunto de políticas más o menos inspiradas en los 10 puntos del “Consenso de Washington”, receta en parte liberal pero sólo en parte, aplicada con criterios estatistas y mercantilistas, no demasiado liberales, y mucha corrupción. Los gobiernos neoliberales no hacen reformas sino “ajustes”: tratan de racionalizar y estabilizar el modelo estatista. Cuando fracasan, las izquierdas regresan fortalecidas y repotenciadas, y se produce ese lamentable ciclo pendular entre “neoliberalismo” y “populismo” que caracteriza a nuestra vida política.
61. ¿Qué es el Socialismo?
R. “Socialismo” en la retórica es la fantasiosa utopía igualitarista de felicidad universal que pintan las izquierdas en sus discursos, esa que a los incautos y neófitos les suena bonito porque todo es “gratis”; en la realidad es el mal llamado “Estado de Bienestar”, con impuestos astronómicos para sostener una casta política y burocrática parasitaria, dictando leyes torpes y reglamentos estorbosos que causan un gran malestar. Las recetas socialistas son las 10 políticas del “Manifiesto Comunista” de 1848, y siempre causan la ruina de la economía; por eso, para salvar su “modelo”, los gobiernos socialistas se ponen de acuerdo con empresarios mercantilistas, nuevos o viejos, y les otorgan privilegios para que se encarguen de producir, pero sin competencia, con lo cual el sistema se hace “social-mercantilista”, y así puede sobrevivir durante largo tiempo, pese a las recurrentes crisis y recesiones.
62. ¿Qué es el Comunismo?
R. Cuando las crisis se agudizan, el descontento crece, y no hay fuerzas de derecha con suficiente poder como para cambiar el rumbo, entonces los socialistas (la izquierda mala) son sustituidos por comunistas (la izquierda peor). Comunismo es un reino de hambre y terror, del cual la gente común desesperada trata de escapar, huyendo a países donde aún queda suficiente de capitalismo privado. Los comunistas emplean la violencia además del engaño; los socialistas sólo el engaño, y cultivando formas democráticas, y por eso es izquierda “mala”, a diferencia de la otra, la peor o “pésima”. La “izquierda buena” no existe, eso no hay, nunca. Para colmo, en este siglo XXI, todas las izquierdas, comunistas y socialistas (ahora con la etiqueta de “progresistas”), una vez logrado el control de la economía y la educación, y los medios de prensa, quieren imponer la tiranía del “marxismo cultural”, contra la civilización y sus cimientos mismos; lo cual les sirve además para evitar la siempre postergada discusión pública sobre el marxismo clásico y sus desastrosos resultados.
63. ¿Qué es marxismo clásico y qué es marxismo cultural?
R. (A) Marxismo clásico es la lista de 10 puntos del “Manifiesto Comunista” de Marx y Engels, año 1848: colectivización de toda la economía y de la educación. Es la que se aplicó y aplica en casi todo el mundo desde comienzos del siglo XX, en agricultura, industria, comercio, dinero y banca, transporte, enseñanza en todos sus niveles, atención médica, jubilaciones, etc.; legislado, gobernado, decretado y controlado por el “Gran Estado”. (B) El marxismo cultural es inspirado en las obras juveniles de Marx, y desarrollado por Engels, Lenin, Lukacs, Gramsci, Mao Zedong, “Escuela de Frankfurt”, eco-rojismo, feminismo radical de izquierda e Ideología de Género, “Teología de la Liberación”, indigenismo (o sea: racismo antiblanco), relativismo “posmodernista”, etc. Es el marxismo que se quiere imponer en el siglo XXI, más amplio y más nocivo, contra la civilización industrial, atacando las bases filosóficas, religiosas y éticas de la cultura occidental. Los marxismo clásico y cultural no se contraponen, sino que se complementan.
64. ¿El marxismo cultural ha sustituido al marxismo clásico?
R. No; para nada en absoluto. Lo que sucede es que los marxistas tienen “la sartén por el mango”: el control del dinero, la economía y la educación, gracias a la aplicación del marxismo clásico a lo largo del siglo XX. Ahora están en superioridad de condiciones para imponernos el marxismo cultural.

— Sección IX: los extremos y el “centrismo”
65. ¿Qué es “populismo”?
R. Para la derecha mala, todo pensamiento distinto al suyo; en particular, de izquierda. En realidad, es toda retórica estridente que apela al “pueblo” y dirigida contra las “elites”, a menudo imaginarias, del tipo “burgueses explotadores capitalistas”. Las elites son una innegable realidad social: en la sociedad siempre hay cúpulas y elites en la cúspide; la cuestión es qué tipo de elites, si naturales, surgidas de los mejores y justamente destacados, debidamente ilustradas y de servicio público, u oligarquías meramente parasitarias, surgidas del estatismo, que viven del engaño y la manipulación.
66. ¿Y la “Doctrina Social de la Iglesia” Católica romana?
R. Es típicamente “tercerista”: condena tanto al comunismo como al capitalismo, de manera contradictoria y confusa, desarrollada desde el siglo XIX por las Encíclicas “sociales” de los Papas romanos. La “Teología de la Liberación” deriva ésta línea mucho más hacia la izquierda neta y franca. Y aunque Juan Pablo II y Benedicto XVI se apartaron de éste socialismo religioso, es de lamentar que ha penetrado con fuerza en las otras Iglesias cristianas.
67. ¿Y los movimientos “nacionalistas”?
R. Antiliberales. Colectivistas. Y anticapitalistas, sobre todo en la retórica. Como los socialistas, también surgieron en el siglo XIX, al calor del romanticismo, y también son “terceristas”. Hitler y Mussolini eran fieles y devotos socialistas, pero hicieron la II Guerra Mundial contra el comunista Stalin y el socialdemócrata F. D. Roosevelt. Las izquierdas rara vez se llevan bien entre ellas, ya que todas aspiran a un tipo de poder absoluto, que por definición no se puede compartir. Stalin les endilgó la etiqueta de “extrema derecha” a los nazis y fascistas, y eso confunde a mucha gente, hasta hoy.
68. ¿Cómo se diferencia el Liberalismo Clásico del “Neoliberalismo” y del “liberalismo social”?
R. (A) El Liberalismo Clásico se distingue por sus “tres pilares”: Gobierno limitado, mercados libres y propiedad privada; en los planos político, económico y social respectivamente. Y son también premisas de derecha y “conservadoras”, en tanto encajan en el marco de la ética hasta hoy establecida. (B) “Neoliberales”, ya explicamos, son las políticas surgidas de los 10 puntos del llamado “Consenso de Washington”. (C) Liberalismo “social” es otro nombre para las políticas de izquierdas, llamadas “liberales” en los EE.UU., y a veces “progresistas”.
69. ¿Y el “libertarianismo”?
R. Hay muchas clases de “libertarios”: (A) Algunos liberales clásicos así se autodenominan por confusión, o por el descrédito que aqueja a la palabra “liberalismo”. (B) Otros son ateos del tipo “anticristiano”; pero no todos los ateos, agnósticos, escépticos o indiferentes en temas de religión son anticristianos militantes y agresivos, por lo cual muchos pueden ser liberales clásicos. (C) Otros son tipo “anarquista de mercado”, una contradicción flagrante, aunque no reconocida; el anarquismo, expresión política de una filosofía irracional, el “nihilismo” (nadismo), ha sido y es muy propio y típico de la izquierda. Sobre el ateísmo se puede discutir y se discute, en modo racional; pero el anarquismo no es racional. (D) Otros “libertarios” entran a la misma vez en las dos categorías anteriores.
70. ¿Qué es la “corrección política”?
R. La expresión es sarcástica, y designa lo que el estatismo y sus elites imponen como “correcto”: una combinación de marxismo clásico y cultural, con una componente no menor de mercantilismo. Todas las fuerzas de izquierdas usan todos los medios a su alcance, con su dominio sobre dinero y economía, la docencia, la prensa, y las iglesias y empresas privadas que se someten a su hegemonía, etc.

— Sección X: la transición al capitalismo liberal
71. ¿Uds. son los “Chicago Boys”?
R. Inspirados en el “monetarismo” de la Escuela de Chicago (Milton Friedman) los Gobiernos “neoliberales” intentaron ciertas “reformas de mercado”, en nuestros países, a veces con las mejores intenciones. Pero han sido parciales y aisladas, y por tanto insuficientes. Sólo para corregir los abusos más groseros e insufribles del estatismo, no todos; con desregulaciones parciales, y privatizaciones “sucias” de corrupción, para “los amigos”. Y para restablecer los “equilibrios macroeconómicos”, pero sin recortar funciones estatales ni gasto “público”; a menudo con más impuestos. Casi nada más.
72. ¿No atacaron las raíces del mal?
R. Exacto: no derogaron todas las leyes malas, por no contar con mayorías solventes en los Congresos, ni en los partidos y la opinión pública. Paralizados por un “gradualismo” ineficaz, muchas veces sólo un pretexto para no hacer las reformas de fondo, no hicieron los cambios mayores, para crear suficiente riqueza, empleo y bienestar. Así carecieron del “piso político” necesario. Los proyectos fueron pronto obstaculizados, y las reformas realizadas fueron pronto revertidas. Para colmo, estas experiencias fallidas han contribuido a desacreditar todo lo que pueda ser etiquetado como “liberal” o “Neo liberal”, que sea o parezca ser “reformas de libre mercado”.
73. ¿Qué es la “democracia patológica”?
R. El Prof. Olavo de Carvalho, filósofo brasileño, explica: (A) en las “democracias normales” se puede elegir entre partidos de izquierda, de derecha, o de “centro”, a medio camino entre unos y otros. El arco político está más o menos completo. Pero en nuestra América Latina padecemos (B) democracias hemipléjicas o “patológicas”: elegimos entre partidos de izquierda o de izquierda, la más dura o la más blanda, o mercantilista, todos con ideas iguales o muy parecidas. Así se cierra toda posibilidad para desafiar el “status quo”, y hacer cambios profundos. Las diferencias son sólo de matices, casi imposibles de distinguir, o personales; es una de las razones de la elevada abstención electoral.
74. ¿Cuál es la gran “brecha” que debemos cerrar?
R. Por un lado los amigos del libre mercado, que resisten al marxismo clásico, pero adhieren al marxismo cultural; y por otro lado, los conservadores, que apoyan la vida, el matrimonio y la familia, y resisten la agenda LGBTI, pero suscriben las agendas socialistas “democráticas”, mercantilistas, rojas disfrazadas de “verdes”, y Postmodernistas.
75. ¿Por qué las grandes mayorías “silenciosas” se hallan impotentes?
R. Por carecer de tiempo y recursos. Pero, ¿a qué se debe esta falta? A los empobrecedores resultados de las recetas del marxismo clásico: por los impuestos excesivos, y las regulaciones arbitrarias que nos impiden hacer negocios, los apremios económicos nos obligan a largas y agotadoras jornadas de trabajo, para un nivel de vida muy exiguo. Y encima de eso, las explicaciones veraces no son atendidas ni escuchadas, por la ignorancia generalizada, salida de los “contenidos educativos” socialistas, redactados por maestros y profesores de izquierda, que periodistas de esa misma orientación nos repiten a diario y de modo constante en la prensa.
76. ¿Se puede resumir en pocas palabras el o los propósitos de las Cinco Reformas?
R: Desde luego: (1) devolver o reponer las libertades de trabajo, de comercio y de negocios, así como de enseñar y aprender, removiendo todos los muchos obstáculos estatistas en economía y educación, en atención médica y en seguridad social, que nos han impuesto el “marxismo clásico” y las derechas malas. ¿Cómo? Privatizando y desregulando sector por sector, incluyendo los partidos políticos, que hoy son brazos del Estado. (2) Para empoderarnos a la gente, con funciones, libertades y recursos, para que podamos defendernos por nosotros mismos de los mazazos del marxismo cultural.
77. ¿Y el “fusionismo” de liberales clásicos y conservadores?
R. Es el principio activo del remedio. Suele ser atribuido a Frank S. Meyer, un teórico y estratega político muy lúcido, de los años ’50 en EE.UU. Pero como tantas otras ideas liberales, son hispanos sus antecedentes: fue enunciado y practicado por un preclaro político español, Práxedes Mateo Sagasta, en los días de la “Restauración”, todavía en el siglo XIX. Lo que buscamos es crear movimientos y partidos “fusionistas”, capaces de hacer buenas campañas electorales, ganar elecciones, derogar leyes, y “replantar” instituciones. La cultura depende de las instituciones; no al revés. Una cultura mala sólo cambia con leyes e instituciones buenas; no de otro modo. Y solamente desde un proyecto político se cambia una cultura política: mostrando una ruta, la vía; no desde una burbuja, como los “tanques de pensamiento” liberales..
78. ¿Es el Proyecto 5 R demasiado ambicioso? ¿Utópico?
R. El anhelo de cambiar el sistema es ambicioso; pero es el único remedio. Y no es irrealizable. Lo utópico es creer que habrá remedio si seguimos con hasta ahora: sin un proyecto de cambio integral. Los adversarios lo tienen, desde antiguo, y lo ponen en práctica, todos los días. Y algo así no se puede combatir con nada. “You can’t beat something with nothing”.
79. ¿Cómo pasamos de un sistema estatista y social-mercantilista, a un modelo liberal?
R. A través de un proceso político; un cambio de sistema de Gobierno, para un cambio de régimen económico, jurídico, social, cultural y educativo, opciones médicas y previsionales, por vía de una serie o conjunto coherente de reformas, para hacer la transición. Y de las “reformas particulares” que cada quien pueda hacer en su entorno inmediato, una vez “empoderado”. El camino de la derecha buena. No hay otra manera.
80. ¿Cuánto tiempo tomaría la transición?
R. No tanto como muchos suponen, si hay la fuerza capaz de impulsarlo. Los ejemplos de los países llamados “tigres asiáticos”, el sur de China y los “leones africanos” indican entre cinco y diez años; pero siempre que las medidas y políticas sean las correctas, y se apliquen todas en forma simultánea. Así, las tales reformas aportaron tangibles beneficios y ventajas para el pueblo, que pudo apreciarlas, aprovecharlas, y apoyar políticamente; sólo así se vencen con éxito las fuertes resistencias de todos los sectores afectados en sus injustos privilegios.

CUARTO NIVEL: AVANZADO

— Sección XI: las Cinco Reformas y los Tres Pilares
81. En concreto, ¿cuáles son las reformas?
R. Son cinco series de reformas: (1) políticas, (2) económicas, (3) educativas, (4) en la atención médica, y (5) en las jubilaciones y pensiones. Para terminar con los privilegios, separando lo público de lo privado, y acabar con el Apartheid criollo. Son cinco series de soluciones racionales a los problemas nacionales.
82. ¿Los mismos remedios para todos los países?
R. Para esconder la verdad, nos encajan demasiados embustes. Uno de ellos: “los países requieren cada uno sus propias y distintas soluciones”; y ese cuento no se lo creen ni ellos mismos, que a todos aplican las mismas políticas, variando solamente sus nombres y siglas. Los males son los mismos: el Estado acapara funciones en exceso, su gasto se hace insostenible y deficitario; entonces imprime billetes indiscriminadamente, decreta demasiados impuestos, o contrae deuda irresponsablemente. Para colmo, nos dicta leyes y reglamentos caprichosos para toda actividad privada, asumiendo que la causa de los problemas somos nosotros los particulares.
83. ¿Por qué no un “modelo mixto”, una “Tercera Vía”?
R. Porque eso es lo que tenemos; y ya vemos que no sirve. Tenemos gobiernos sin límites, intervencionistas en todas las áreas de la vida, que reparten privilegios a todos los grupos de intereses especiales. Si los intereses son empresariales o económicos, eso es “mercantilismo”. Pero también hay intereses de tipo religioso, educativo, cultural, gremial, artístico o deportivo, que se ligan al Estado, en contra del principio de separación entre lo público y lo privado, cardinal en el liberalismo clásico. Algunos de estos grupos privilegiados son de “la derecha mala”, otros de las izquierdas, duras y blandas.
84. ¿Por qué ‘Cinco’ Reformas y no dos o tres reformas, siete o diez? ¿Y por qué esas cinco, y no otras?
R. (A) porque son las que se han aplicado exitosamente en los “tigres asiáticos” y en “los leones africanos”, en el sur de la China, y en varios otros países, centroeuropeos y escandinavos por ejemplo, que han salido del socialismo, en todo o en parte. Asimismo en algunos Estados regionales de la India, y en ciertas ex repúblicas de la antigua U.R.S.S., caso de Georgia. Para los cristianos, hay otra razón: (B) La Biblia enseña, en “los libros de Moisés” (La Ley), y grandes maestros cristianos en la historia han explicado, que el Gobierno civil o político se debe ocupar sólo de seguridad y policía, tribunales de justicia, y ciertas obras públicas de beneficio común, calles y caminos. ¿Y las otras funciones? O sea: los negocios, la educación, la atención a los enfermos y a los pobres, el arte, la cultura, la ciencia o el deporte, deben ser para las entidades privadas, como las empresas, las educativas y gremiales, las firmas y consultorios para el ejercicio de las profesiones, los clubes y otras sociedades voluntarias, las Iglesias, etc.
85. ¿Qué dicen las encuestas?
R. Esa es una tercera razón: (C) hemos trabajado con buenas encuestas de opinión, serias, con métodos científicos, indagando los problemas reales y necesidades de la gente. Las investigaciones profundas muestran que la gente se queja, antes que nada, por dificultades resultantes del sistema vigente, en cinco áreas: (1) la política, (2) la economía, (3) la educación, (4) los servicios médicos, y (5) las pensiones y jubilaciones. Por eso ganamos apoyo creciente: mostramos y explicamos a las personas cinco series de soluciones prácticas, para sus verdaderos y más desesperantes problemas.
86. ¿Cuáles son “Los Tres Pilares” del liberalismo clásico y el capitalismo liberal?
R. Tres Principios en lo político, económico y social respectivamente: Gobierno Limitado, mercados libres, y propiedad privada. El primero es la base de la Reforma No. 1, política; el segundo es la base de la Reforma No. 2, economía, dinero y finanzas; y el tercero es la base de las siguientes Reformas sociales, Nos. 3, 4 y 5: educación, servicios médicos, y las pensiones y jubilaciones.
87. ¿Qué es “Gobierno Limitado”?
R. Un sistema de Gobierno limitado tanto en funciones como en poderes y recursos. Para cumplir las funciones propias del Estado, que son tres: defensa y seguridad, justicia, obras de infraestructura física. Al salirse de estos límites, todo Gobierno comienza a fallar y a ser inefectivo. Por lo tanto, la propuesta es limitar sus poderes a los indispensables para ejercer sus tres funciones, pues de otro modo usurpa libertades que son de los privados. Y limitar sus recursos también a los necesarios para cumplirlas, pues de otro modo usurpa dineros propios de los ciudadanos: los impuestos son un robo, en tanto exceden la medida de sus justos límites.
88. ¿Qué significa “mercados libres”? ¿Libres de qué?
R. Libres de violencia y fraude, y esta es la tarea de la policía y de los tribunales. Y libres de monopolios; pero para ello basta con que el Estado no los conceda. “Monopolio” no es una empresa de gran tamaño, sino una empresa a la cual un gobierno le otorga un privilegio. Y ese tal privilegio es un subsidio o alguna otra indebida ventaja otorgada a la empresa beneficiada frente a su competencia, o una restricción de mercado impuesta a sus competidores actuales o potenciales, la cual le dispensa de su obligación de soportar la competencia libre y abierta.
89. ¿Y la “propiedad privada”?
R. La propiedad privada debe ser extendida: que no se limite a unos pocos, sino que se vaya ampliando, hasta tener un país de propietarios, no de proletarios. Contra la corriente que piensa lo contrario, la propiedad privada es para los pobres, su mejor arma de defensa para salir de la pobreza. Por eso las izquierdas la combaten: quieren a los pobres siempre pobres.
90. ¿Por qué muchos liberales se oponen a la “propiedad intelectual” en el caso de los Copyrights?
R. Porque no es exactamente propiedad privada. En este punto hay que distinguir: los “derechos de autor” y las “patentes de invención” son propiedad privada; no nos oponemos. Pero quien adquiere una copia de un producto X, es el propietario de la misma, y tiene perfecto derecho a reproducirla y a compartirla, vender las reproducciones, etc.; nos parece injusto llamar a esto “piratería”.

— Sección XII: Reforma No. 1, la política
91. ¿Por qué “seguridad primero”?
R. Es una de nuestras consignas, porque la inseguridad o sea la criminalidad desbordada, es el problema señalado de primero en las encuestas, mención acompañada de otras referidas a Gobiernos, política y partidos. Y les siguen a continuación, calificados como muy serios, los problemas relativos a la economía. Y luego, deficiencias en educación, salud, y jubilaciones. En ese orden.
92. Describa la Reforma No. 1: política
R. Primera reforma: para poner al Gobierno en su lugar, a cargo de sus tres funciones específicas propias, que son proveer defensa (exterior) y diplomacia; seguridad (interior); administrar justicia; contratar la construcción y mantenimiento de obras de infraestructura física. Y nada más. Las tales funciones se hallan hoy muy descuidadas y deficientemente atendidas, por la pretensión de abarcar muchas otras, que no condicen con la naturaleza específica de la institución Gobierno. Esta Reforma No. 1 descarga a las autoridades del cúmulo de funciones impropias que ha asumido indebidamente, y que hoy día no puede cumplir a cabalidad; y les deja suficientes atribuciones y recursos para sus tres funciones genuinas. Así quedará más libertad y poder en manos de la gente. También se contempla un “impuesto único”; y una acentuada descentralización: federalismo y autonomía municipal son claves en esta primera reforma. Y la privatización de los partidos políticos, para ponerlos en las manos de los ciudadanos y no de los burócratas.
93. ¿Y cuántos empleados públicos despedirán?
R. Distinguimos: (A) El personal militar y policial, los funcionarios en la diplomacia y en la justicia, y encargados de la contratación de obras públicas, todos empleados en las reales funciones del Estado, van a mejorar mucho su condición de verdaderos servidores públicos: serán mejor tratados, y mejor pagados. (B) Los docentes, personal médico y administradores del “seguro social”, van a ser dueños de las entidades estatales, donde hoy son empleados mal tratados y mal pagados, y que les van ser dadas en propiedad. Como sus legítimos gerentes y administradores, van a ganar más, y vivir mucho mejor. Y para que los más pobres puedan pagar por los tres servicios, tendremos tres series de bonos para la transición, con las reformas sociales, Nos. 3, 4 y 5. (C) Los empleados meramente burocráticos, en el papeleo inútil y estorboso, van a dejar las nóminas del Estado, con indemnización. Pero con la Reforma No. 2, en la economía, enseguida van a encontrar mucho mejor colocación, según su capacidad, como empresarios o empleados en las nuevas empresas privadas, que van a crearse, o en las hoy existentes, que van a crecer y ampliarse. En el nuevo sector privado, de libre mercado y no monopolístico, serán también mejor pagados, pero según su capacidad, desde luego.
94. ¿Qué significa “privatizar los partidos políticos”?
R. Liberarles de su actual regimentación y dominio por las oficinas encargadas de las elecciones, y poniendo su creación, manejo y control, en manos de sus propios simpatizantes y afiliados. Así habrá libre competencia entre ellos, y opciones alternativas realmente distintas. No es el Estado el que tiene que decir a los partidos qué deben pensar, decir o hacer, cómo deben financiarse, ni cómo ni cuándo elegir a sus autoridades, o seleccionar a sus postulantes a los cargos públicos. Por otra parte, su financiamiento ha de ser privado; y si el Estado no tiene la capacidad de dar privilegios, no habrá prebendas para vender, por tanto no las habrá para que los financiadores puedan comprar.
95. ¿Y quién se va a ocupar de “la protección del medio ambiente”?
R. Por un lado, hay los problemas reales de polución y contaminación; y por otro lado, los relatos del “cambio climático” y otras catástrofes por el estilo, que esgrimen los “rojos disfrazados de verdes”, con argumentos seudo-científicos, para asustar al público, atribuir más poderes los Gobiernos de los países y al Gobierno Mundial de la ONU, e imponer más cargas a las empresas privadas. Los primeros existen, pero no a escala planetaria sino local. Y la solución no es dar más poder a las burocracias y políticos, nacionales o supranacionales; sino dar más poder a las personas, con una ampliación de la propiedad privada sobre los recursos económicos de origen natural, y del poder de contratar de forma voluntaria, y de recurrir a la justicia los particulares, cuando hay daños comprobados por factores contaminantes, para que los responsables pongan arreglo y paguen indemnizaciones.
96. ¿Y qué pasaría con el narcotráfico y el sicariato?
R. Lo que proponemos es al menos descongelar el tema, y plantear alternativas al problema de la adicción. Unos son los problemas derivados de las drogas; otros los derivados de la represión violenta. La “Guerra a la Droga” la fracasado. En EE.UU., en 1933 se derogó la “Ley Seca” (fue la “Prohibición”, decretada en 1919), y desapareció el tráfico ilegal de bebidas alcohólicas, con su violencia sicaria, y la compraventa de policías, fiscales, jueces y alcaldes. No desapareció el problema del alcoholismo, pero fue combatido mucho más eficazmente por medios no violentos; y sí desaparecieron todos los males derivados de aplicar métodos policiales y bélicos para tratar con adicciones. Así como los vinos, las cervezas y los licores se venden en licorerías, bares y restaurantes, sin “prohibición” las drogas se podrían vender en las droguerías, como era hace mucho tiempo. Sin embargo, la despenalización de las actividades relacionadas con sustancias tóxicas y adictivas parece no aconsejable ahora; pero es sólo porque el problema se ha globalizado. Debe hacerse; y no aisladamente, sino en el marco de las Cinco Reformas, para que haya empleo, bienestar y educación. Eso será de ver, cuando tengamos partidos y congresistas para concretarlas.
97. ¿Significa que no toda conducta inmoral debe ser castigada penalmente?
R. Así es. Probablemente todos concordamos que la infidelidad conyugal es inmoral, pero no que deba ser penalmente tipificada como delito. Algo similar sucede por ej. con la prostitución: si se le castiga como un delito, como una conducta ilegal, suceden consecuencias no deseadas, tales como rufianismo, violencia, corrupción de la policía y demás. Lo propio es con el alcoholismo, y con el vicio de las drogas: la ilegalidad no resuelve el problema, y se crean resultados no deseados, como tráfico clandestino (el “narcotráfico”), violencia, sicariato, corrupción en gran escala, y en tiempos recientes, financiamiento de grupos subversivos y terroristas.
98. ¿Qué es “justicia restitutiva y compensatoria, centrada en la víctima”?
R. “Restitución” es condenar al culpable a “restituir” a la víctima a la condición previa a la transgresión; por ej.: devolver lo robado, con intereses. Y si no es posible, brindarle una justa y efectiva “compensación”, por ej. en dinero. Es la justicia enfocada en la víctima; no centrada en el delincuente: no para su “reeducación y reinserción social”, como pretende el pensamiento “progre”, tampoco para su “castigo” por el castigo mismo, sino que la pena consiste en restituir o compensar. Incluso la privación de la libertad podría no ser necesaria, sino en casos de reincidencia probable; pero aún en estos casos de “peligrosidad social”, subsiste la obligación para con la víctima, por lo tanto el trabajo en las cárceles es mandatorio.
99. ¿Y el “contrabando”?
R. Este es otro cuento de los empresarios mercantilistas, que nos engañan para hacernos pagar más dinero por productos de inferior calidad, en un mercado nacional cautivo, por culpa de los “bandos” (decretos) con fines “proteccionistas” de la ineficiencia. Si un producto extranjero es mejor y más barato que el local, lo bueno y racional es comprarlo importado. Y reasignarse factores productivos nacionales, tanto el capital como el trabajo, a los otros bienes y servicios, donde hay muy evidentes ventajas comparativas, y menores costos comparativos. Lo que hoy sucede es que la reasignación de factores se hace imposible, porque lo impiden las rigideces e inflexibilidades provocadas por tantas leyes malas, que deben derogarse.

— Sección XIII: la Reforma No. 2, dinero, economía, banca y finanzas
100. Describa la Reforma No. 2: dinero, economía, banca y finanzas.
R. La Reforma No. 2 va a derogar las leyes malas, madres y padres de las empresas estatales, “controles” y reglamentaciones, aranceles, “promoción”, etc., que conceden posiciones de monopolio u oligopolio a los negocios y empresas favorecidas. Van en contra de las leyes naturales de la economía, entrabando e impidiendo así su desempeño eficiente y su productividad, tanto como la creación y enriquecimiento de riqueza y empleo, y la reducción consiguiente de la pobreza.
101. ¿Cómo será la privatización de empresas estatales?
R. Pues combinando varias formas: restitución a sus antiguos dueños; acciones a ofertar en los mercados internacionales; e igual en el mercado nacional; acciones para sus gerentes, empleados y trabajadores; y para el público en general, con precios y condiciones favorables. En las encuestas, la gente normal y corriente ya sabe que el Estado “es un mal administrador”; y está aprendiendo que también es mal profesor, mal médico y mal cuidador de ancianos y desvalidos.
102. ¿Qué es “dinero sano y banca sólida”?
R. Esta Reforma No. 2 se complementa con el respaldo metálico para la moneda nacional, si la hubiere, y en todo caso la libre elección y curso monetario para todas las divisas. Dinero sano y honesto es una premisa para los liberales de todos los tiempos; tal como el libre comercio, y el libre cambio. Otra premisa es la de banca sólida; por eso esta reforma incluye una exigencia a la banca de conceder sus créditos en relación más proporcionada con su capital, reservas y depósitos; y no como es ahora: muy por encima.
103. ¿Uds. proponen la “deflación”?
R. Sí. Es lo contrario de la inflación: los precios bajan, como consecuencia del respaldo metálico a la moneda, y de la reasignación y optimización del uso de los factores productivos, una vez derogadas las leyes malas que lo impiden u obstaculizan. Es una propuesta electoralmente muy atractiva: ¡abajo los precios al consumidor!
104. ¿Las dos primeras reformas se complementan?
R. Así es. Van a permitir estabilidad institucional y política, y una explosión inaudita de prosperidad, crecimiento, desarrollo y empleo, que beneficiará sobre todo a los más pobres y desfavorecidos, como en Europa del Norte y en EEUU hace unos 300 o 200 años, antes de tomar el fatal rumbo socialista, combinado ahora con un retorno al mercantilismo del siglo XVIII. Y como en otros países del viejo “Tercer Mundo”, más recientemente, asiáticos y africanos.
105. ¿Tendremos entonces más bienes por el mismo dinero, y más tiempo libre para disponer?
R. Exacto. Hoy tenemos una economía inflacionaria, donde la continua depreciación de la moneda se mira como algo normal. Tras la reforma monetaria, y el resto de las reformas en economía y finanzas, creciendo la eficiencia en la asignación de los recursos productivos, el dinero con respaldo va a traer de vuelta algo bien conocido en la Era del Patrón Oro clásico, hasta los años ’30 del pasado siglo: la “deflación”. Es decir, el continuo aumento en el poder adquisitivo del dinero. Y más: para el mismo poder de compra, tendremos menos horas dedicadas al trabajo para vivir, y más tiempo libre a nuestra disposición.

— Sección XIV: reformas en educación y cultura, atención médica, régimen previsional
106. Describa las tres “reformas sociales”?
R. El tercer pilar, “propiedad privada”, se concreta en las Reformas Nos. 3, 4 y 5, en la educación, la salud y la previsión social. (A) Por el lado de la oferta, “empoderan” a los productores en estos tres servicios: maestros y educadores; personal médico y de salud, y proveedores de planes de retiro y seguridad social. Y es mediante la entrega en propiedad de las entidades educativas, médicas y de previsión que hoy son del Estado, con sus edificios, instalaciones y equipos. (B) Y por el lado de la demanda, “empoderan” a los consumidores y usuarios que hoy carecen de los recursos para pagar; a saber: estudiantes; enfermos, incapacitados y accidentados; jubilados y pensionados, o trabajadores en edad de retiro, o próximos. Mediante la entrega de bonos o cupones (vouchers) para pagar en los institutos de su elección, los que serán reembolsados en dinero a las entidades privadas o privatizadas que hayan escogido.
107. ¿Por qué dicen que las Cinco Reformas son “inseparables”?
R. Todas las reformas son complementarias, indivisibles e inseparables. Para los pobres, las dos primeras son para que puedan salir de la pobreza; y los bonos son para el tiempo de transición, en camino al “capitalismo para todos”, con orden, justicia y libertad. Y respeto a la verdad.
108. ¿No es demasiado privatizar la educación, la salud y el Seguro Social? ¿No es muy radical y extremo?
R. Es necesario y urgente. Si los Gobiernos pagan con impuestos actividades que deben ser privadas y pagarse con precios, se hacen mucho más costosas. Y la calidad de los servicios se afecta y deteriora; por eso “los de arriba” educación, salud y jubilaciones estatales, pero no para ellos, personalmente: no los usan, ni sus hijos; ellos recurren a servicios privados, que son mejores. Una de las mayores y más visibles perversidades del Apartheid es la dualidad existente en educación, salud y previsión: hay dos segmentos diferenciados en cada uno de los tres sectores: el privado, el mejor, para “los de arriba”; y el “público”, el peor, para “los de abajo”. Tan injusta desigualdad sólo desaparece con la privatización. Promovemos también la “educación clásica”, con el estudio de la gramática, la lógica y la retórica (es el “trívium”), para pensar racionalmente, y expresarse con propiedad; y la “enseñanza en casa” (es el homeschooling), para los niños más pequeños y adolescentes, con vistas a un más largo plazo.
109. ¿Cuál es esa ventaja de mayor “diversidad” que conlleva la privatización?
R. Uno de los peores defectos del estatismo es la centralización, y otro, la consecuencia, que es la uniformidad: todo es igual porque todo lo decreta el Estado. En países que privatizaron la educación, hubo florecimiento de alternativas diferentes en programas y métodos de estudio. Lo mismo en salud; la privatización evitó que medicinas alternativas sean prohibidas, como se pretende ahora en España, con la homeopatía. En jubilaciones y pensiones, la privatización también ha ofrecido mayor variedad, y los planes se han ajustado mejor a las diferentes necesidades y preferencias de la gente.
110. ¿Cómo se entiende “La Gran Devolución”?
R. En nuestros países hemos tenido infinidad de “revoluciones” que han quitado a la sociedad civil sus funciones; sus libertades; sus recursos económicos. Todas las “revoluciones” han atribuido al Estado demasiadas funciones (en el comercio, la banca, economía y negocios en general, educación y cuidado médico, planes jubilatorios, etc.); demasiados poderes, omnímodos y tiránicos; demasiado dinero en impuestos. Nos despojaron, empobrecieron y sometieron. “La Gran Devolución” es nuestro proyecto de cambio “devolucionario”. Consta de tres pasos. Paso 1: tomar prudente distancia de las “Agencias” de las organizaciones internacionales tipo ONU, OEA y sus convenios, tratados y acuerdos, que son el vehículo a través del cual se introducen las leyes malas. Paso 2: derogar todas las leyes malas. Paso 3: impulsar las Cinco Reformas. Hasta aquí, en el nivel de la política pública.
111. ¿Cuáles son las “reformas particulares”?
R. Hay un cuarto paso, en el nivel de la política “privada”; que es la tuya, la mía, y la de cada quien: las reformas que cada quien de nosotros va a hacer en su vivienda, su empresa, su entidad educativa, o a impulsar en su Municipio, por ejemplos. Reformas “particulares” que hoy no podemos hacer, porque lo impide la falta de recursos económicos, y/o las reglamentaciones arbitrarias y caprichosas. ¿Y cuáles son estas reformas particulares? No sabemos: ¡tú sabes cuáles serán las tuyas!
112. ¿Eso no es “populismo”?
R. “Populismo” es un nombre actualizado que a veces se utiliza para nombrar una vieja maldad: “demagogia”; significa halagar al pueblo para engañarle con promesas irrealizables. Pero hoy se emplea para designar muchas cosas, tantas que ha perdido mucha significación; y se usa como un insulto para descalificar al oponente, y nada más. Nosotros no hacemos demagogia porque nuestras reformas son plenamente realizables. Y podemos cumplirlas, si ganamos tu apoyo y el de la gente en número suficiente, y así incidir en las decisiones relativas a los negocios públicos.
113. ¿Uds. son políticos, y andan “con la verdad por delante”? ¿No mienten como todos los políticos?
R. Esa de la verdad por delante es otra de nuestras consignas; porque somos políticos, en el buen sentido de la palabra: interesados en los asuntos públicos. Y somos políticos decentes: no mentimos, no robamos, ni mandamos a matar a nadie. Algunos somos cristianos, de diferentes denominaciones; pero no todos: el nuestro es un proyecto político, no religioso. Como políticos honestos, te decimos la verdad sobre lo que queremos hacer, en caso de lograr fundar partidos y postular candidatos; lo cual no es cosa fácil. Para eso escribimos documentos como éste; para mostrar las medidas de política que queremos tomar, e intercalando esas preguntas que siempre nos hacen, con nuestras respuestas.
114. Los antiliberales, de las izquierdas y de la derecha mala, dicen cosas horribles de Uds. … ¿son meros infundios, calumnias y difamaciones?
R. También decimos la verdad por conveniencia propia; por buena mercadotecnia: las pocas voces liberales que se oyen, sólo postulan “el libre mercado”, pero no dicen cómo se llega. No hacen una propuesta clara, concreta y completa, como las Cinco Reformas. Así provocan un efecto catastrófico: los antiliberales se ponen a mentir sobre “los Neoliberales” y el capitalismo “a ultranza”. Y asustan al público, sobre todo a la parte más desinformada, diciendo que los liberales vamos a “matar de hambre a los pobres”, y vamos a “imponer la educación sólo para los ricos”, y a “comercializar la salud”, vamos a “contaminar el ambiente”, “oprimir a las mujeres”, y muchos otros cuentos de terror. Nuestros adversarios y enemigos nos atribuyen toda suerte de maléficas intenciones; la única fórmula para desmentirlas es exponer nuestras propuestas y soluciones, las razones que las fundamentan, y todas las ventajas y beneficios que se derivarían de su aplicación. No hay otra.

QUINTO NIVEL: EXPERTO

— Sección XV: proyectos “de bandera”
115. ¿Cuál es el atractivo el Proyecto La Gran Devolución mediante Cinco Reformas?
R. Las Cinco Reformas es una “marca sombrilla”, en el marco de la cual tenemos ciertos proyectos “de bandera”, con gran potencial para lograr las simpatías populares, porque presentan las soluciones a los problemas más acuciantes. Se dirigen a la “mayoría silenciosa”, cansada de todos los males del sistema presente, y buscan llamar su atención. Todos tienen bases bíblicas y en la historia cristiana, y todos son muy “viables”, factibles y creíbles; pero hay que mostrarlos. Y todos responden a esta pregunta clave: “¿qué beneficios concretos y prácticos saco yo con las Cinco Reformas?”
116. ¿Cuáles son esos proyectos “de bandera”?
R. Siete van con la primera reforma: (A) “Seguridad primero”; es la primera función del Estado, y razón misma de su existir. Para acabar con la criminalidad desbordada y lacerante. (B) “Recuperación de la soberanía nacional”, tomando distancia de casi todas las Agencias de la ONU; el tema conecta con la fibra patriótica de gente que ama de verdad a su país. (C) “Desestatización mata corrupción”; es la única solución de fondo, real y efectiva a la inmoralidad política y gubernamental. (D) “Justicia centrada en la víctima” es un enfoque novedoso, ya aplicado en muchos países, aunque a veces con modalidades no muy liberales. (E) “Descentralización”, con federalismo y autonomía municipal de verdad, es bandera muy atractiva para las regiones, provincias y localidades del interior. (F) El “Impuesto único” es ideal para los contribuyentes hastiados de tantos impuestos. (G) Por fin, la “privatización” de los partidos, brinda libertad política a la persona con vocación cívica para los asuntos públicos, que quiera constituirlos e integrarlos, muchos de ellos liberales de la derecha.
117. ¿Y los proyectos “de bandera” con la segunda reforma?
R. Son tres: (A) “Deflación: ¡abajo los precios!” toca directamente al bolsillo de las personas y familias. ¿Quién podría no estar de acuerdo…? sólo gente influida por economistas formados en la “cultura de la inflación”, que condenan la deflación es algo muy malo siempre. (B) “Más empleos y más productivos”, conecta con millones de desempleados o subempleados. (C) “Operación Retorno”, para aprovechar las nuevas y mejores oportunidades de progreso personal en el país, que en especial se dirige a todos los migrantes, la diáspora latinoamericana en el exterior, y sus “familias rotas”.
118. ¿Y con las reformas sociales?
R. Van otros dos: (A) “Privatizar la educación” ofrece oportunidades para estudiar y enseñar con libertad, para padres, educandos jóvenes y adultos, maestros y profesores. Contra el avasallante adoctrinamiento ideológico en la “educación pública”, es la única vía para que la gente conservadora y de valores, “Provida y Profamilia”, por sí misma pueda defenderse, y a sus hijos, del marxismo cultural metido a presión en las aulas de clases. (B) “Acceso a la salud y a la previsión social privadas” es un anhelo largamente acariciado por quienes padecen los males de la “salud pública” y el “seguro social”, que son millones, porque no tienen otras opciones.
119. ¿Y la abolición del “Apartheid criollo”?
R. Como algunos de los demás “proyectos bandera”, requiere de hacer todas las Cinco Reformas, en simultáneo, que por eso son inseparables. Muchísima gente, y en especial la que ya se ha desengañado de la izquierda, nos apoya porque aún es sensible a la profunda desigualdad entre “los de arriba” y “los de abajo”, uno de los más crueles rasgos característicos y distintivos del actual sistema estatista.
120. ¿El tema de las “reformas particulares” es una bandera?
R. Principalísima, por supuesto. Cada persona y cada familia latinoamericana tiene proyectos individuales y particulares postergados: quiere ampliar su vivienda, iniciar un negocio propio en X rubro, comenzar estudios formales en X disciplina o profesión, o con una entidad educativa, además de contar con el acceso a medicina y planes jubilatorios privados. Cuando hacemos propaganda, nos dirigimos a cada quien de nuestros oyentes en particular, y tocamos un nervio que no conocemos: sus sueños y ambiciones propias, que sólo Dios y cada quien conoce. ¡Hay que mencionar mucho ese punto! Explicar claramente que “la gran devolución” consiste en “devolver” a la gente todos las funciones, los poderes (libertades, posibilidades) y recursos, todos esos que nos quitan los estatistas, amparados en engaños, falacias y mentiras, que debemos desnudar.

— Sección XVI: cristianos y política cristiana
121. ¿Es importante el voto cristiano?
R. Decisivo: casi todos los Presidentes socialistas latinoamericanos llegan al poder con el voto masivo de los cristianos de izquierda, católicos o no, abundantes en todas las Iglesias. En nuestro Centro de Liberalismo Clásico escribimos libros, ensayos y artículos sobre diversos temas implicados en nuestro Proyecto; y ahora estamos lanzando desde Bolivia la Academia Cristiana de Ciencias Políticas. A fondo tratamos los pensamientos equivocados de tantos cristianos engañados; uno de nuestros objetivos estratégicos prioritarios es quitar esos varios millones de votos a las izquierdas y a la derecha mala. También recomendamos lecturas, de valiosos autores, para los sacerdotes, pastores y líderes.
122. ¿Y la frase “Al César lo que es del César”?
R. Frase política sin duda, no significa “Al César todo lo que reclame como suyo”; sino todo lo contrario: “Al Gobierno lo que le corresponde; y nada más”. ¿Pero qué le corresponde, legítimamente? Cumplir las funciones limitadas de un gobierno limitado, cuyas líneas generales se describen en “los libros de Moisés”. Al César no le corresponden la economía, ni la educación, la salud o las pensiones.
123. ¿Y “Mi Reino no es de este mundo”?
R. “Reino” significa gobierno; así que es otra frase política, también mal interpretada, significa que el Reino (gobierno) de Dios procede del Altísimo, no “de” este mundo; pero es “para” este mundo, puesto que oramos para que “venga tu Reino a nosotros”: para que en nuestras naciones, de este mundo, “se haga tu Voluntad”, la de Dios. Y la Voluntad del Rey para las naciones se expresa en Su Ley, en los principios, normas y valores que comporta, incluyendo el Gobierno Limitado, “de los Jueces”.
124. ¿Y “la Gran Comisión” que Nuestro Señor nos encargó a los cristianos?
R. En la Antigüedad, los reyes eran adorados como dioses. Y ahora, también los gobernantes, porque “las naciones” han sido “discipuladas” por los marxistas, en el evangelio del socialismo, “religión cuyo dios el Estado”, en palabras de uno de sus apóstoles, Ferdinand Lassalle. En Mateo 28:19 se nos ha encargado “discipular a las naciones”, para que sigan los caminos que Dios manda, el cual incluye el modelo limitado de gobierno, que en el antiguo Israel, a título de ejemplo para el mundo y la historia, ejercieron los “Jueces”, en su tiempo, y después una Monarquía constitucional y limitada. Por tanto, y en tanto referida a “las naciones”, la Gran Comisión es un mandato postulado también para lo político, y no sólo para la esfera espiritual. Los jefes del Templo entendieron muy bien este punto, político, al responder “No tenemos más rey que César” (Juan 19:15), en el marco de un proceso judicial que en el plano humano era de naturaleza claramente política: estaba en juego nada menos que el Reino y el Rey, o sea la autoridad política. Y así lo entendieron claramente los Apóstoles, como en Tesalónica: “todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús”, dice el capítulo 17 del libro de los Hechos de los Apóstoles. Y antes que todos ellos, lo entendió cabalmente el rey Herodes, quien se trazó el propósito de asesinar al rey en su cuna.
125. ¿Cómo se entiende “discipular a las naciones”?
R. La “civilización cristiana” comenzó su andar, tras la conversión del Emperador Constantino, cuando los Apóstoles y sus discípulos hicieron discípulos y bautizaron. Después de Constantino, Clodoveo, rey de los galos, y sus oficiales, fueron bautizados por el Obispo Remigio, ante el pueblo, al estilo de los “Pactos” del Antiguo Testamento. Más luego otras etnias y tribus, en las provincias romanas, del Este y del Oeste del Rhin; por ejemplo con Recaredo, rey de los visigodos; en Europa Oriental con el rey Esteban, príncipe de los húngaros; y Wenceslao, de los checos; el duque Mieszislao, de los polacos; y el gran duque Vladimiro, de los rusos. Y así, por siglos. Son hechos históricos. La historia mundial nos indica cómo fue que los primeros apóstoles y discípulos entendieron “La Gran Comisión”, y trataron en consecuencia con gobernantes y gobernados. Fueron luz del mundo, y sal de la tierra.
126. ¿Será que los cristianos no oramos suficiente?
R. La Biblia dice que la oración no basta. En II Crónicas 7:14, Dios le dice a Salomón que “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se devolvieren de sus malos caminos; entonces oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”. Habla claro: “devolverse de sus malos caminos”; pero la gente no se devuelve de los malos caminos socialistas. Antes de eso, Deuteronomio 28 también habla claramente sobre las bendiciones para la nación, pero sólo si no se apartare de las pautas del Reino. Debe observarse que los primeros Presidentes de EE.UU., tomaban posesión del cargo jurando con la mano derecha en la Biblia, pero no cerrada, sino abierta, y en Deuteronomio 28.
127. ¿En la política cristiana participan los no cristianos?
R. Por supuesto. La política cristiana es la del Gobierno limitado; y no es sola y exclusivamente para los cristianos profesantes o devotos, o de tal o cual Iglesia o denominación. Se basa en los valores del cristianismo que han sido “universalizados” en el proceso de “expansión del Reino”, tal y como se nos describe y anticipa, proféticamente, en la parábola del grano de mostaza. Esos valores, vitales para la salud de las naciones, son el orden, la justicia y la libertad, y el respeto a la verdad.
— Sección XVII: sin respeto a la verdad; manipulando la opinión pública
128. ¿Qué pasa hoy con la opinión pública?
R. Es manipulada por todos los grupos de intereses especiales. No sólo empujando las preferencias hacia un lado u otro, en favor o en contra en los diversos temas, sino poniendo y quitando temas, en los diversos momentos, unos sí, otros no, para la Agenda de discusión. ¿Cómo? Manipulan conceptos: les ponen o quitan cargas emocionales, positivas y negativas. Lo hacen siempre, en diarios, revistas, radio y TV, medios digitales, etc. Hasta los “comics” los manejan ideológicamente, por ejemplos la serie “X-men”, como antes la tira “Mafalda”. También con las encuestas, y las redes sociales.
129. ¿Cómo manipulan las encuestas?
R. No tanto sesgando la muestra, sino la forma de hacer las preguntas, por ej. abiertas o cerradas. Y el orden del interrogatorio también ayuda: si se desea una determinada respuesta, al encuestado se le va “ablandando” con capciosas y sesgadas preguntas previas, caprichosas y forzadas.
130. ¿Y las redes sociales?
R. Se tiende a creer que impiden la manipulación de la opinión pública, la que en ellas encuentra una excelente oportunidad para expresarse libremente, y de forma independiente. Pero también es para lo contrario: las redes sociales ofrecen nuevas y excelentes oportunidades a los manipuladores, antes nunca vistas. Principalmente, a los operadores profesionales, les permiten “concentrar” y excitar la opinión en ciertos temas, y así desplazar otros temas, que desean ocultar, para que no se ventilen ni se discutan jamás.
131. ¿Cuál es “La Salida”?
R. Nuestro “Plan Operativo” para comenzar a salir del laberinto, de la “Matrix” donde nos tienen mentalmente encerrados. Tenemos herramientas comunicacionales para pasar el mensaje, como el “relato del Apartheid” en América Latina por ejemplo. Tenemos la Web del Foro Liberal de América Latina, con el folleto “Capitalismo para todos”; y tenemos material escrito en abundancia, audios y videos. Allí están nuestros documentos, como por ejemplo “Políticas, Estrategias y Tácticas”; “Los tres federalismos”; las “8 propuestas para los Municipios”; las 14 simples reglas para ser buena oposición”, antes de ser buen gobierno; y también tenemos el “Catálogo de Leyes Malas”. ¡Para cambiar nuestras naciones!
132. ¿Qué es “La Incubadora” y el “Método FOPRA”?
R. Medios para capacitación y el entrenamiento, tanto de los líderes como de grupos, movimientos partidos liberales clásicos en nuestros países, identificados con el proyecto, para poder “incubarse” y crecer: “de huevo a pollito, y de pollito a gallina”. Y el “Método FOPRA” desarrolla actividades en la Formación, Organización, Propaganda, Recolección de fondos, y Acción Política. Para quienes carecen de tiempo para lecturas, hicimos “El diagnóstico que faltaba”, y un resumen de nuestras propuestas: el “Compendio de las 5 Reformas”. Lo que pretendemos es muy simple: que nos conozcas a nosotros, y a nuestro proyecto liberal clásico. Y si gusta, puede la gente sumarse a la causa, si quiere, o también apoyarnos desde fuera, ayuda no despreciable, con donaciones o de cualquier otra manera. Nuestra tarea no es fácil, por el peso de las ideas marxistas en la mente de tantas personas.

NIVEL SEXTO: FORMACIÓN CONTINUA

— Sección XVIII: los marxistas, los cristianos y el público
133. ¿Cómo fue que el marxismo comenzó a imponerse en el mundo?
R. En 1864, Karl Marx, Friedrich Engels, Mijaíl Bakunin y sus camaradas crearon en Londres la que después se conocería como la “Primera Internacional” socialista, para abolir el capitalismo, e imponer en su lugar el socialismo revolucionario.
134. ¿Quiénes eran?
R. Unos exiliados desconocidos, porque entonces, los más famosos líderes de la izquierda eran clérigos y laicos cristianos, en su mayoría anglicanos, como John Ludlow, Frederick Maurice, Charles Kingsley y Thomas Hughes, quienes en 1850 habían comenzado a publicar sus “Tratados de socialismo cristiano”, y el periódico “El Socialista Cristiano”. Después los Papas romanos condenaron al socialismo por ateo y anticlerical, pero a la vez, en lugar de defender al capitalismo, lo condenaron también, y en base a muchos alegatos socialistas. Pero enseguida, aquellos comunistas ateos de la Internacional desplazaron a los “socialistas cristianos” en el liderazgo de la izquierda, con una buena estrategia: fundaron partidos organizados, bien estructurados y disciplinados, capaces de atraer el voto cristiano. Y así es hasta hoy.
135. ¿Hay estrategias marxistas exitosas que podamos adaptar?
R. En los acuerdos de 1864, cinco estrategias fueron claves para el éxito: (A) El socialismo es un proyecto político, no religioso, académico, sindical, o de comunas utopistas; (B) internacional, no para cada grupo o partido suelto por su lado en cada país; (C) con ideología, políticas y programa común: el Manifiesto de 1848 y otros documentos; (D) con objetivos y metas a largo y mediano plazo, no corto; (E) siendo el paso inicial la creación de partidos socialistas, uno en cada país, pues las ideas políticas deben ganar votos, y deben predicarse desde plataformas políticas, con programas electorales y candidatos a los puestos públicos, y en el Parlamento primeramente.
136. ¿Y qué pasó después?
R. En las siguientes décadas fundaron un partido de izquierda en cada país, y se libraban de los anarquistas conflictivos, estorbosos y paralizantes, que poco a poco se apartaron del movimiento, reacios a cumplir estas exigentes pautas. Los comienzos del siglo XX vieron a estos recién fundados partidos “obreros y socialistas” ilegalizados en muchos países, lisa y llanamente prohibidos. Pero las proscripciones no funcionaron. Fueron muy sagaces: en la clandestinidad primero se hicieron fuertes, creciendo en número e influencia, y luego, no antes, hicieron presión por diversos medios, con vistas a obtener su reconocimiento legal. Después hicieron campañas electorales para obtener sus primeros votos, y sus primeros asientos como congresistas, desde los cuales comenzaron a promover sus primeras leyes socialistas.
137. ¿Las izquierdas cristianas sembraron y los marxistas cosecharon?
R. Así fue. Partidos y “frentes” de izquierda dominaron el siglo XX en lo ideológico y político, en lo cultural y lo electoral. En cada país con nombres y formas distintas sólo en apariencia: el comunismo “rusoviético”, el nacional-socialismo, social-fascismo y falangismo español, “laborismo” en Inglaterra, el “New Deal” en EE.UU., maoísmo chino, “idea Zuche” en Corea y “Ujamaa” en Tanzania, peronismo en Argentina, castrismo en Cuba, en Nicaragua sandinismo, y el chavismo en Venezuela. Son en esencia lo mismo: socialismo puro y duro, igual en todas partes, y con diferencias en rasgos no esenciales, y sobre todo en dosis variables, mayores o menores, de brutalidad, barbarie, crueldad y cinismo.
138. ¿Las izquierdas no han cambiado desde 1864?
R. Cambiaron muchas cosas, por ej. ahora acostumbran ocultarse detrás de “movimientos sociales” cuyos hilos manejan en la trastienda, y aparecer en escena los partidos solamente para las elecciones. Pero no cambiaron aquellas cinco estrategias. Y las encuestas en muchos países informan que todavía la proporción del voto cristiano de sus partidos es mayor que en el universo electoral.

— Sección XIX: los errores; una autocrítica
139. ¿No se han cometido errores en el campo liberal?
R. Muchísimos. “Gobierno Limitado” fue siempre la divisa y marca distintiva del liberalismo clásico; su objetivo, meta y norte para la acción política, como corresponde a su naturaleza de doctrina política, llamada a configurarse como sistema o modelo de Gobierno para las naciones. Pero seguimos un mal consejo: desentendernos de la acción política, electoral y partidista. Y alguien, vaya a saber quién, la sustituyó el lema de “Gobierno Limitado” por “la libertad” y “las ideas de la libertad”, expresiones poco significativas, excepto para los “iniciados”. Otro error muy grave. Y para peor, defendiendo mercados libres y propiedad privada, que son postulados de derecha, los negamos como tales. Por ignorancia, muchos se refugian en la cómoda consigna “ni derecha ni izquierda”, que es evasiva y escapista, y castran así su capacidad de análisis, que es en términos de derechas e izquierdas.
140. ¿Qué otras equivocaciones hubo?
R. La lista es larga. (1) No siempre dimos las buenas respuestas a preguntas y objeciones, en temas de monopolios, “desigualdad”, sindicatos, empleados públicos, industrialización, imperialismo, etc. A veces dimos respuestas insuficientes, mediocres o confusas. No dimos soluciones. No pocas veces fuimos arrogantes y groseros. Así nos alejamos de muchos sectores que hoy podrían ser liberales. (2) No explicamos bien los malentendidos y enredos, sobre todo con “Neo” liberalismo y otros nombres y siglas que confunden. Hay partidos históricos que se llaman “liberales”, pero son de izquierda, de la “Internacional Liberal”, algunos llamados “socio-liberales”. Algún viejo partido “Conservador” aún sobrevive con ese nombre, ejemplo en Colombia; pero con ideas socialistas. Y hay más.
141. ¿Cuáles otros errores?
R. (3) Muchos anarquistas, enemigos del “Estado”, no del estatismo, espantan a la gente normal y sensata. Muchos ateos anticristianos, más enemigos de la religión que del estatismo, nos enemistan con los creyentes. (4) No estudiamos marxismo, y no siempre vemos su presencia en Constituciones, leyes y “organismos públicos”, ni la continuidad de marxismo clásico y cultural. (5) Muy enfocados en las teorías económicas, no hicimos detenido examen de leyes perversas, al estilo del diputado Bastiat, de los “manchesterianos” y su Liga Anti-Leyes de Granos. (6) En cada país buscamos inventar la rueda, y así nos perdimos las lecciones de las experiencias de otros países, tanto en sus éxitos como en sus fracasos. (7) Hicimos intentos con “política de un solo punto” (single-issue politics), sea impuestos, educación, aranceles, petróleo o lo que sea. Sin éxito, por carencia de un Plan General, un Proyecto entero, traduciendo el liberalismo “a la tierra” y completo. (8) Por eso nos faltó un “Mapa de Rutas”: dónde queremos llegar, y por cuáles vías Ni en cuáles etapas, cuál es el “primer paso”, las estaciones intermedias en el proceso de transición al capitalismo, las prioridades en cada fase.
142. ¿No crear fuerzas y partidos políticos fue un gran error?
R. (9) Obvio, no dar a conocer una oferta, y comunicarla eficazmente, con candidatos para ganar elecciones, y hacerla realidad. (10) Así, no siempre supimos a quién hablar, con qué ni cómo; erramos mensajes y públicos-destino. Hicimos algunas alianzas inconvenientes, que nos perjudicaron. (11) Ser “oposición” es indispensable antes de ser “gobierno”; y como no somos buenos en la oposición, menos se confía en nosotros para ser gobierno. (12) Por eso nos plegamos a la antipolítica: la mitología que denigra al “político”, y lo mira como el diablo de la película, que debe eliminarse y borrarse del mapa. Exalta a un “ciudadano” abstracto, una especie de ente mesiánico, que nos va a redimir de todos los pecados, y a salvar de la corrupción, del infierno de la política, y de todos los otros males, un tanto misteriosamente, nadie dice ni sabe cómo. Quizá lo más difícil de nuestra labor es reivindicar la política, distinta de la politiquería, y rehabilitar el crédito de la profesión política.
143. ¿Cuáles son “las 4 P”
R. Tenemos nuestros (1) Principios o Premisas: los tres Pilares del Liberalismo Clásico y el capitalismo liberal. (2) Nuestro Programa: las Cinco Reformas. (3) El Proyecto: la Gran Devolución; y las Reformas Particulares. Y (4), el Plan político, que llamamos “La Salida”: generar líderes, movimientos y partidos en “La Incubadora”, para ganar elecciones mediante buenas campañas electorales. También las “Ocho Propuestas para los Municipios”; las “14 Reglas para hacer buena oposición”; y la propuesta del “Voto Antisistema”: abstención, voto en blanco o nulo. Y la “Operación Retorno”, uno de nuestros proyectos “de bandera”: regreso de mucho migrante latinoamericano a su país de origen, una vez concretadas las Cinco Reformas, y abiertas las oportunidades que no existían al momento de su partida en busca de mejores horizontes. Es la solución al problema de las familias separadas, desunidas y rotas por la necesidad de emigrar.
144. ¿Somos “pro-vida y familia”?
R. Más que nadie, porque lo somos al 100 % y no sólo por la mitad, al 50 %, como son todos los cristianos y otras personas que adversan el aborto y el “matrimonio homosexual”, bandera del marxismo cultural. Pero sin embargo apoyan el marxismo clásico: las leyes que entregaron al “Gran Estado” el control sobre los negocios, la economía, la educación, etc., debilitando de esta manera la vida, el matrimonio y la familia. Con esta “usurpación” indebida, el estatismo nos ha arruinado en el siglo pasado, causando empobrecimiento, ignorancia y adoctrinamiento. Para colmo, el grueso de los “libertarios” son liberales sólo en economía, al 50 % también, y apoyan el aborto, el “matrimonio homosexual”, y otras banderas del marxismo cultural.
145. ¿Apoyamos la “unión civil” para las parejas homosexuales?
R. Es una “solución” falsa, porque es absolutamente innecesaria. Pretende “resolver” para las parejas homosexuales su imposibilidad para testar y transmitirse sus derechos por vía de herencia. Pero es que ahora, los derechos para testar y heredar están casi desaparecidos para todos, y no sólo para los homosexuales: el Estado es el principal y primer heredero, por vía de los impuestos a las sucesiones y herencias. Se apropia de la mayor parte de los bienes, y para el resto dicta su voluntad, por encima de la del testador; ese abuso buscamos suprimir, restaurando la libertad para disponer de los bienes propios tras el fallecimiento; pero para todo el mundo, y no sólo para los homosexuales.

— Sección XX: corrigiendo errores, creciendo en calidad y cantidad
146. ¿Por eso buscamos candidatearnos al Congreso nacional, como meta principal o prioritaria?
R. Así es. Para derogar todas las leyes incluidas en nuestro “Catálogo de Leyes Malas”, si tenemos mayoría solvente como para hacerlo; y de no ser el caso, al menos tener suficiente presencia en los parlamentos como para poner los temas en la Agenda pública, y abrir por lo menos la posibilidad de debatirlos y discutirlos. Nosotros tenemos “cinco series de soluciones racionales para los problemas nacionales”; pero por ahora carecemos de los recursos monetarios como para hacerlos “visibles”. La escena política está invadido por temas politiqueros: no sobre sistemas políticos, cambio de sistema y reformas estructurales para una transición; sino sobre tópicos pequeños, mezquinos e irrelevantes. Lo que se publica en la prensa, y se critica y discute en la diatriba de las redes sociales, son los abusos, hechos delictivos y pésimos comportamientos de los “politicuchos”. Los hay de tres clases: (1) los de la izquierda más dura, comunista, tipo Venezuela; los más peligrosos. (2) Los de la izquierda blanda, solamente la antesala del comunismo. (3) Los de la derecha mala, que no sirven para contener a las izquierdas. Al público nos ensordece, nos confunde, nos hastía, y finalmente nos aburre. No hay liberalismo clásico y conservador, capaz de asumir el liderato en el campo de las derechas. Salvo excepciones, como el Presidente Bolsonaro, en Brasil.
147. ¿Cómo analizamos el cuadro político en América hispanohablante?
R. Las oportunidades y ventajas de las izquierdas, y de las más dañinas, son una función inversa de la calidad de las derechas; son mayores cuanto peores son las derechas malas. Por eso en México ganó la izquierda neta, y tiene el peor de todos los Presidentes socialistas, el más desubicado y torpe; porque de todas las derechas malas, le tocó la peor, la más cretina e inservible. Por eso en Venezuela no hay salida inmediata ni a corto plazo: la derecha mala casi desapareció, y la oposición socialista no puede contra el oficialismo socialista. La salida en Venezuela, y en Cuba, o Nicaragua, es “a la checa”, con la nueva oposición liberal inteligente; que no la hay todavía. Por eso en Argentina el peronismo siempre regresa, con un nuevo jefe: porque los gobiernos no peronistas o antiperonistas son un desastre. Chile tiene la menos mala de las derechas malas, y más o menos ha puesto freno a las izquierdas, pero no se sabe hasta cuándo. En Guatemala, Colombia, Paraguay y otros países gobernados por la derecha mala, no hay reformas de fondo, y la izquierda avanza. La derecha en Ecuador y Uruguay es muy deplorable, casi peor que la de Bolivia; por eso la izquierda manda, como en El Salvador, y en general los países de Centroamérica. De ese modo podríamos seguir el análisis político liberal clásico.
148. ¿Hay varias disciplinas y escuelas de pensamiento comprometidas con el liberalismo clásico?
R. Claro. (1) En Teología, las buenas escuelas católicas, reformadas y evangélicas, las que enseñan sobre el Reino de Dios para este mundo y en este mundo, herederas del cristianismo clásico, o sea histórico, apostólico; y en lucha contra el “liberalismo teológico” de las izquierdas y “progresistas”. (2) Las escuelas realistas, en las diversas ramas de la Filosofía, contra el “deconstruccionismo”, los relativismos y subjetivismos del “Posmodernismo”. (3) La Escuela del Derecho natural, contra toda forma de positivismo legal, propio del estatismo. (4) En Economía, la Escuela austríaca; y otras que apoyan también los mercados libres, por ejemplos “la Elección pública”, el “lado de la Oferta”, el Neo institucionalismo, y en parte la Escuela de Chicago. (5) La teoría política del “gobierno mixto”, o sea la República. (6) La Sociología de las élites, que nos sirve mucho para nuestro liderazgo. (7) La Psicología cognitiva, que nos enseña a calibrar a los potenciales líderes.
149. Para el comienzo sobre todo, ¿es recomendable la organización celular?
R. Sí; pero no hacemos un dogma. Tiene muchas ventajas para un Movimiento como el de las Cinco Reformas. En grupos pequeños se puede desaprender, enseñar y aprender, y hay cabida para franca discusión de todos los temas. Podemos ser selectivos, y aplicar “filtros” para deshacernos de todas las personas que no llenan el perfil que se requiere, y sólo son un estorbo y una molestia. A partir de las células es que se va construyendo el Movimiento, ganando peso e influencia, y desde ellas es que se desata la acción eficaz. Pero luego, el Movimiento debe estructurar un partido, y hay que cumplir con las exigencias que las leyes malas nos imponen, desafortunadamente, muchas arbitrarias, injustas y absurdas; pero debe hacerse, al menos para cumplir con esas formalidades, externamente. De todos modos, las diversas formas organizativas son aconsejables o no, según las circunstancias de cada país en particular.
150. Finalmente, ¿cuáles elementos claves son para tomar en cuenta en la acción política?
R. Lo primero es salir de ciertas creencias falsas, producto del existencialismo y el Posmodernismo. Nos han conducido al callejón sin salida del individualismo mal entendido. Mucha gente cree que por la vía de las redes sociales puede “hacer la diferencia”, acompañando y aprovechando los “micro-relatos” escandalosos acerca de sucesos individuales acaecidos a personas concretas, con nombres y apellidos. Eso de “¡Todos somos Fulano de Tal!” Y continuamente hacer “convocatorias” para marchas, una tras otras, en Facebook, Twitter, Whatsapp etc., que no pasan de las redes. A nosotros mucho nos sirven las redes sociales, a pesar de las noticias falsas y otras incomodidades; pero de allí hay que pasar al siguiente nivel: buscamos, identificamos y capacitamos a los cuadros medios y de base, los activistas que apoyan desde adentro de esta elite emergente que somos los cincoreformistas “devolucionarios”, y a los adherentes que nos apoyan desde afuera. Pero a todos les pasamos el mensaje de Edgardo Manara: “Sin política no hay cambios; sin partidos no hay política; y sin Programas no hay partidos”. Por eso tenemos el Programa, y estamos “incubando” los partidos y sus líderes: para hacer algún día los cambios, más pronto cuanto más apoyo consigamos. De otro modo, la presente y triste condición de Latinoamérica seguirá igual, o peor. Porque no hay otra vía.
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