blog | 4 abril, 2018

Buena oposición

ILE

José Luis Tapia, Director de ILE.

Todo gobierno debe agradecer tener una buena oposición. Cuando los gobiernos se equivocan, la oposición le señala sus errores para corregir. Una buena oposición significa gobierno estable, en la conducción y en los deseos de la población. No se puede quejar el gobernante tener delante un grupo de oposición que lo fiscalice. Lo que es cierto que si la oposición hace bien su trabajo la gente confiará y podrá relevar del puesto al gobernante en próximas elecciones.

El nuevo gabinete de Martin Vizcarra va enfrentar a una oposición conocida. No sabemos si van estar a la altura de las circunstancias. En todo caso, por si no sabe la actual oposición, es su oportunidad de hacer un buen trabajo. Comunicar que no se opondrán al gobierno sino que buscarán cambiar el sistema político.

Evidentemente nuestro sistema es mercantilista. Cada dos o tres años el presidente hace agua, o tambalea y renuncia o los sectores de la oposición, por decencia política, le tienden un salvavidas y lo mantienen el resto del periodo en el poder. Pero con PPK, no se logró estabilizarlo porque el sistema político sigue causando mucho daño a la población y no consigue resultados sustanciales. Ahí tenemos: mercantilismo en combinación con socialismo desestabiliza cualquier gobierno sea derecha o izquierda.

En consecuencia, la oferta programática de la oposición debe ser integral; no proponer medidas y reformas aisladas que en la práctica no funcionan individualmente, y es imposible defenderlas consistentemente. En todo caso, un gabinete en la sombra (Shadow cabinet) marcará la agenda de los temas de políticas públicas que requieren reformas urgentes, desafiando al gobierno y a la mala oposición. Una buena oposición será propositiva, apostará por el cambio del sistema político, transitando del socialismo al liberalismo.

Como dije, una buena oposición siempre no solo se opone al gobierno sino a la mala oposición, es decir, a una oposición estatista, de gobierno ilimitado, mercados controlados y propiedad estatal. Debe debatir con sus pares, polarizar la discusión entre sistema y anti-sistema, entre reformas liberales y reformas estatistas, mostrando soluciones, más que medidas parches.

Son las 5 reformas que la buena oposición necesita defender para convencernos que merecen gobernar. Debe proponer reforma en lo político; con gobierno limitado, en lo económico; con mercado libre, en lo educativo; privatización con bonos educativos, al igual que en los servicios médicos y pensiones. Se resumiría así: ofrecer capitalismo para todos.

Entradas Recientes