blog | 9 marzo, 2017

Chinchero no va

ILE

Después de conocerse que el gobierno va endeudarnos con US$3,000 millones en bonos para financiar la refinería de Talara, y enterarnos que son más de US$ 6 mil millones en corrupción por la carretera Interoceánica, Gaseoducto del Sur, Línea Metro 1 y 2, y Línea Amarilla, con toda seguridad puedo afirmar que el gobierno no tiene ni idea cómo diferenciar lo urgente de lo importante.

Resulta que el gobierno sigue empeñado en construir el Aeropuerto de Chinchero a como dé lugar poniendo en riesgo una censura al vicepresidente.

Este desenfreno tiene una explicación: se está dejando llevar de las narices por un segmento de la población del Perú que se ha encaprichado con el proyecto de aeropuerto.

Ni el Cusco ni el gobierno están mirando las urgencias que tienen millones de peruanos.

Comenzando por los destrozos que están ocasionando las lluvias en el norte; decenas de miles de compatriotas afectados de Piura, Tumbes y Lambayeque van a requerir ayuda del gobierno de cientos de millones soles para reconstruir colegios, carreteras, servicios de agua y desague, casas, hospitales y proveer de medicinas.

Otros millones de niños requieren urgente ayuda en la reparación de sus colegios con un calendario ajustado del Pronied ad portas del inicio de clases con un presupuesto de S/.600 millones.

En estos momentos, 2 millones de nuestros compatriotas en Lima no tienen agua ni desague y el gobierno se ha comprometido invertir S/2,000 millones para llevar este servicio a esta gente.

Y queda todavía por cerrar el déficit de camas, cuartos, instrumentos y equipos hospitalarios en todo el Perú por S/2,300 millones.

Sabiendo todas estas urgentes necesidades que no vengan a decir que el Aeropuerto de Chincheros es urgente tan igual como la salud, educación y la emergencia que sufren en el norte.

Que el gobierno ya no siga empeñado en Chincheros que dada la actual coyuntura de baja recaudación lo único sensato es ahorrar. Ya no estamos en los crecimientos de 7% del PBI

Es el momento de hacer oídos sordos a aquellos que buscan instaurar políticas fiscales contra cíclicas de mayor gasto fiscal via obras tipo Chincheros.

Es conveniente y saludable reconocer que la inversión privada no va seguir creciendo con un gobierno débil políticamente.

Nos encontramos en una etapa de contracción económica, y por tanto, fiscal.

Es la época del ahorro privado y público, y debemos ser conscientes que no vamos a crecer ni 3% ni 4%.

El Aeropuerto de Chinchero tendrá que esperar varios años más hasta que un privado arriesgue todo su dinero en financiar completamente este proyecto.

Mientras esto no sea así, sería una tremenda inmoralidad sacar adelante este proyecto teniendo miles de urgencia en el país.

Los cusqueños tendrán que sacrificarse como lo hacemos todos los peruanos en favor de nuestros compatriotas del norte, nuestros niños, los sin agua y los millones de enfermos en todo el Perú.

Una vez más, Chinchero no va.

Por Jose Luis Tapia Rocha, Director Ejecutivo de ILE, economista, y profesor de Facultad de Negocios

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