blog | 29 octubre, 2015

Comentarios al libro El derecho y la economía de la discriminación al consumo

ILE

Comentarios de José Luis Tapia al libro El derecho y la economía de la discriminación al consumo de los autores Maritza Agüero y Gustavo Rodriguez
Jueves 29 de octubre de 2015 en la librería Communitas

Buenas tardes a todos.

Es un honor para mí poder realizar algunos comentarios sobre el libro de Maritza y Gustavo que han tenido la feliz idea de poner a disposición del público un material académico y de políticas públicas para el debate en el mercado de las ideas.

Quiero realizar tres comentarios que me han parecido relevantes del libro para la preservación de la libertad empresarial.

En primer lugar, quiero compartirles la conclusión que el libro de Maritza y Gustavo es un manual académico muy útil que contiene argumentos serios para REGULAR la acción reguladora de las autoridades estatales del sistema de protección al consumidor.

En segundo lugar, quiero felicitar a Maritza y Gustavo por haber sugerido clara  y valientemente que el mercado conduce a la discriminación óptima de forma ESPONTANEA, una posición académica muy inusual entre  los profesores de nuestro país y;

Tercero, creo que la más importante conclusión para mí, es que Maritza y Gustavo han sido bien claros en señalar que el sistema de protección al consumidor está PLAGADO de consecuencias no pretendidas y las autoridades ignoran que el sistema de libre empresa genera los incentivos económicos para disciplinar la discriminación de los discriminadores, o en otras palabras: el sistema produce desincentivos para discriminar.

La idea de Controlar al gobierno y sus prácticas regulatorias no es nada nuevo para quienes defendemos el sistema de libre empresa.

Ya lo había dicho la profesora Karen Vaungh, en su paper  “El Enfoque Austriaco Moderno de la Regulación Económica” escrito el 25 de junio de 1996, documento que Gustavo lo cita como fuente en su artículo REGULACIÓN PRO MERCADO Y REGULACIÓN ANTI MERCADO.

En el documento de la profesora Vaungh explica acerca de las consecuencias no pretendidas que Maritza y Gustavo señalan reiterada y acertadamente en muchas páginas de su libro:

“los incentivos diferentes entre el mercado y gobierno son tales que los burócratas de la agencia regulatoria no estarán motivados  a continuar descubriendo las buenas soluciones para las deficiencias del mercado”

Claro que viniendo de una entusiasta profesora y emérita de la George Mason University quien además es una investigadora de décadas de las ideas de Hayek, Kirzner y Lachmman, podría sonar muy sesgadas sus afirmaciones en favor de la libre empresa y su derecho moral a discriminar.

Pero lo que sí es novedad, y hasta diría una audacia para muchos académicos, es lo que señalan los profesores Agüero y Rodriguez, en la página 26 de su libro:

“Discriminar cuesta. Las empresas menos discriminadoras y que, por ello, asumen costos más bajos, pueden conseguir una mayor cuota de mercado. De esta manera, la principal herramienta contra la discriminación es la competencia misma….”

Podrán observar que este poderoso argumento pone la primera línea de defensa para el sistema de libre empresa.

Y no es que solo sea un simple razonamiento, es una consecuencia pretendida de sus autores dada la revisión de las 42 fuentes bibliográficas y de los más o menos 15 casos que han presentado en el capítulo V y muchos más en la parte 3 de Anexos.

La segunda línea de defensa que ponen los profesores Agüero y Rodriguez es la vinculación de la asimetría de la información con las prácticas discriminatorias tal como lo señalan en el página 99.

Como los autores vienen sosteniendo que si por casualidad algún regulador identifica una práctica discriminatoria que debiera desincentivarse, al momento de imponer una nueva normatividad, el regulador no tendría la información suficiente como para diseñar una regla o qué institución del mercado serviría para crear los incentivos necesarios para reprimir tal práctica. En cambio Maritza y Gustavo si manifiestan en la página 98 que el proceso de mercado es eficaz al responder la demanda del consumidor y en solucionar problemas.

La pregunta es: ¿cómo se resuelve la ausencia de información para que el consumidor revele su preferencia y evite que el empresario aproveche ese excedente que le deja?

Nuevamente, la empresarialidad tiene su propio mercado. Como lo dicen las investigaciones de los profesores Kirzner, Foss, y Klein, el empresario, en un marco de derechos de propiedad claramente definido y garantizado, crea las instituciones y mecanismos de aprovechamiento y provisión de información donde los consumidores lo demandan urgentemente.

Para Maritza y Gustavo la teoría de la discriminación basada en ausencia de información si tiene pleno sentido en su análisis del sistema de protección al consumidor.

Creo no equivocarme, que los autores intentan poner una línea base diferente en los supuestos del diseño de las políticas públicas, mover el faro reflector hacia donde se pasa por inadvertido que toda norma estatal impone costos de cumplimiento. En su página 100 dice lo siguiente:

“No es posible asumir que leyes y cuotas son soluciones viables, como si tales leyes y cuotas no importaran costos. El mercado disciplina la discriminación y eso nos da una buena evidencia de que  las regulaciones pueden ir demasiado lejos al apostar por estrategias costosas o con consecuencias no pretendidas”

Los defensores del sistema de libre empresa no deben sentir complejos para sostener que hay prácticas discriminatorias que son eficientes porque hay información y así es como funciona el libre mercado.

Pero una cosa es que sea deseable la discriminación, y otra cosa sea que el sistema de libre empresa pueda procesar pacíficamente con esa discriminación.

Felicito nuevamente a Maritza y Gustavo por este extraordinario libro que pone una contribución académica al alcance de todos y en especial a quienes estamos interesados en la defensa de una sociedad libre y justa.

Muchas gracias.

Entradas Recientes