blog | 30 marzo, 2003

¿Cómo aumentar las inversiones privadas regionales?

ILE

No es de extrañar que el clamor de los presidentes regionales por más presupuesto público se deba a un desconocimiento de cómo funciona la economía. También no debe sorprendernos si esperan fervientemente que la descentralización per se llevará progreso material a sus respectivas regiones. La mala noticia es que por los escasos fondos disponibles en el presupuesto público no será posible cumplir con lo prometido. Pero la buena noticia es que la inversión privada cumple ese papel subsidiario y para ello es necesario que los líderes regionales cambien de estrategia política: conseguir una mayoría en el Congreso para que aprueben la creación de zonas de libertad económica.

El Indice de Libertad Económica 2003 publicado por The Wall Street Journal y Heritage Foundation muestra cifras que confirman que las economías son mas prósperas a medida que exista más libertad económica. Hong Kong es una economía libre de solamente 1,092 km2 que produce tres veces más riqueza que Perú (164,800 millones de dólares) y atrae inversiones privadas por 12,000 millones de dólares anuales a pesar que es sesenta veces menor en tamaño que Arequipa  y con 1 millón de habitantes menos que Lima. El PBI por habitante es de 24,000 dólares. ¿Cúal es el secreto de su éxito?. Sus leyes no obstaculizan el funcionamiento del mercado.

Para comenzar hay que tener bien claro que es el Congreso y no el Ejecutivo quien tiene el poder para conducir al pais por la ruta de la prosperidad económica. Porque el deficiente comportamiento de la economía en nuestro país y la consiguiente pobreza crónica, ínfima inversión privada y bajas tasas de empleo, tienen una causa muy específica: las leyes antimercado que espantan cualquier iniciativa privada sea nacional o extranjera. Para atraer mayor inversión privada, bastaría con derogarlas, lo que sólo el Congreso puede hacer. Si no es este Congreso, esperamos que sea el próximo. Pero lo fundamental es entender que la Presidencia de la República deja de ser el objetivo político principal como se ve tradicionalmente.

¿Cómo se puede materializar tal propuesta?. Si algunos líderes regionales piensan que la inversión privada es fundamental para el desarrollo, deben convencer primero a sus conciudadanos a fin de que los apoyen en la presentación de una iniciativa legislativa. En su primer artículo debe al menos señalar que “La Región se constituye en Zona de Desarrollo Especial (ZDE), bajo el sistema de derechos individuales, iniciativa privada y libre mercado” por un periodo de 7 años. El objetivo es liberar a la región de las consecuencias negativas que significa la aplicación de las actuales leyes que atentan contra el mercado y la iniciativa privada. El efecto demostración será un incentivo para que otras regiones se adhieran a los principios del mercado libre y soliciten su ZDE. Asi gradualmente las regiones impulsarán las reformas estructurales que hacen falta.

No resulta nada extraño que en el pasado, regiones atrasadas como Loreto, Arequipa y Madre de Dios, hayan demandado autonomía y libertad al Gobierno central para decidir qué hacer con su territorio y libertad para decidir que hacer con sus recursos. Y es que a pesar que esas regiones poseen un gran potencial ecoturístico y de aprovechamiento industrial de la madera, están lejos de convertirse en emporios de riqueza, empleo y bienestar general. Ni siquiera en la actualidad Madre de Dios cuenta con 11 millones de dólares para invertir en el proyecto Hidroeléctrico de San Gabán a fin de dotar de servicio público de electricidad a Puerto Maldonado. Al contrario, buscan soluciones “parches” como la exoneración del pago del IGV a la luz, el agua y el teléfono.

Los excelentes resultados que muestra Hong Kong se debe a su libertad económica y es un objetivo político que cualquier líder regional sensato debe conseguir para sus habitantes. Las ZDE’s son un mecanismo de atracción de inversiones privadas para dotar de mejor infraestructura física y servicios públicos de calidad. La descentralización, autonomía política y transferencia de programas y proyectos públicos no son la solución. Las ZDE´s cumplen con esta exigencia moral de mayor libertad económica y prosperidad regional.©

Por José Luis Tapia, Presidente del Instituto de Libre Empresa

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