blog | 7 abril, 2017

Congresistas deben aprender economía de libre mercado

ILE

Los Congresistas de la Comisión de Defensa del Consumidor que aprobaron la ley contra la especulación y subida de precios en caso de emergencia deberán saber que el control de precios propuesto lejos de lograr el objetivo lo que generará será mayor subida de precios y más escases artificial en caso de emergencia. Es lo que el economista austriaco Ludwig von Mises señala como “consecuencias indeseadas” por el interventor del mercado.

La conciencia de los congresistas se verá en serios problemas cuando la gente experimente que la crisis económica se ha acentuado por prohibir que el mercado funcione libremente. Hay que indicar que las buenas intenciones de los congresistas no serán suficientes. Hace falta que revisen un poco de historia económica reciente.

Es inevitable que el precio controlado mande información distorsionada a los ofertantes y demandantes del mercado. Controlando a la oferta no se espera que reacciones según los designios del gobierno. Ellos se defenderán como puede para salvar la propiedad invertida en bienes escasos. Esto nos recuerda el primer gobierno de Alan Garcia (1985-1990) donde el control de precios generó colas y escases a gran escala y se formaron los mercados paralelos e informales. Los productos desaparecieron con el precio controlado y abundaron con el precio libre y alto.

Lo que nos dice la economía que si el gobierno realiza un control de precio máximo, fijándolo por debajo de lo que la oferta y demanda determinan muchas empresas empezarán a especular más de lo que lo han hecho hasta ahora. Es parte de la naturaleza humana ganar aunque sea en una emergencia.

Si quieres un comportamiento distinto a lo económico tendrás que encontrar individuos que tengan los valores de solidaridad y empatía con el más necesitado muy por encima de su interés propio. ¿Lo habrá?.

Los congresistas deberían pedir asesoramiento de expertos en ética para saber si es posible que mediante una ley puedan cambiar los valores de las personas en situación de emergencia. Porque el comportamiento económico de los individuos eso es imposible.

Una interrogante que la economía formula en un escenario de control es: ¿será posible que el gobierno pueda determinar un precio correcto de los productos para evitar la escases?. La respuesta que nos ofrece la economía es que no a menos que afecte negativamente al mercado. Se requeriría contar con información constante y en tiempo real para el recalculo de los costos. ¿Y cómo se puede lograr si no sólo es el caso del agua y el limón sino también hortalizas, tomate y cebolla, papaya, piña, papa, entre otros? La historia enseña que los gobiernos son incapaces de coordinar los mercados por la vía del control de precios.

Ahora, los empresarios con el temor que el gobierno les confisque sus productos y los mande a la cárcel evitarán abastecer el mercado, generando mayor escases y ahondando la crisis. Así es la naturaleza humana; busca como protegerse de las amenazas del gobierno tan igual como lo hace con las amenazas del cambio climático.

¿Qué sugiere la economía a los congresistas para aliviar esta presión de la demanda sobre la oferta? Para comenzar ninguna ley controlista del gobierno resuelve esto. Solo es necesario saber entender el comportamiento de las leyes de la oferta y demanda para que la norma a aprobar se adapte y facilite su funcionamiento.

Una ley contra el acaparamiento y subida de precios sería una norma acorde a la libertad de mercado. La ley mandaría exceptuar toda aplicación de permisos, licencias, o regulaciones que evitan el incremento de la oferta de los productos escasos en el mercado. Incluye el cobro de impuestos, tanto para ofertantes nacionales como extranjeros. Así podría entrar libremente los limones, agua y otros productos tanto de empresas, ONGs, fundaciones, nacionales como extranjeras. Todos serían libres de vender a cualquier precio y en cualquier lugar.

Así mismo, quitando todas las regulaciones que impiden la llegada de ayuda externa como “donaciones”. Si el gobierno desea verdaderamente eliminar el acaparamiento y la especulación en época de crisis, debe eliminar todos los controles que existen sobre los ofertantes actuales y potenciales para que cualquiera pueda vender y abastecer el mercado en donde sea: casa, deposito, playas de estacionamiento, veredas, autopista, calles, edificio y parques, mientras dure la emergencia.

La economía enseña que a mayor libertad de mercado evitará el acaparamiento y especulación de unos cuantos comerciantes en situación de emergencia climática. La economía que deben aprender los congresistas para elaborar sus leyes es la de libre mercado.

Por Myriam Ortiz Herrera, Directora de Economía, economista y profesora de Facultad de Ciencias Administrativas.

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