blog | 30 diciembre, 2002

El derecho al trabajo es un robo al empresario

ILE

Unos y otros se roban con el asunto de los derechos.

Derecho a la educación, salud, alimentación y trabajo supone la obligación de unos para financiar las necesidades de otros.

Así unos disfrutan con plata ajena mientras otros pagan sin mas remedio que hacer caso a la ley.

El derecho al trabajo es otro robo al bolsillo de los empresarios, unos mas asustados que otros, viendo como se les sustrae capital, no pueden hacer nada más que ver como su capital se desvanece con tal de cumplir con la ley.

Aunque cierto es que la mayoria de los empresarios tratan legitimamente de sacarle la vuelta a la ley laboral mas si quieren sobrevivir en el mercado no tienen otra opcion que no tener planillas.

Todas las empresas sean grandes y pequeñas salen afectadas con la normatividad laboral.

No se como los sindicalistas y politicos han podido conquistar la mente de los empresarios, pero es cierto que ellos no han sabido contra argumentar como un pseudo derecho laboral es motivo de tanta disputa, que no hace falta ser erudito para notar que su propiedad privada ha sido tantas veces violada con tantos beneficios sociales y otros pseudoderechos al trabajador.

No tenemos ningun escrupulo en insistir que el trabajo es una mercancía sujeta a las leyes del mercado y que no necesita de alguna regulación de parte del estado.

Creo que son pocos los que consideran que el trabajo es un placer. El trabajo no es bendición de Dios sino un costo que impuso a los hombres y mujeres para obtener a cambio beneficios.

En economía, el trabajo es un medio para lograr un fin, es decir, se trabaja para lograr obtener un ingreso.

Que la OIT y los sindicatos nacionales hayan llevado a conclusiones erróneas como decir que el trabajo y el trabajador son ambos iguales le han hecho pisar el palito que ahora los gremios empresariales están pagando la consecuencia de su pereza intelectual.

Así los derechos laborales confunden al trabajador con mercancía. De mas esta decir que en el mercado lo que se vende es el trabajo y no al trabajador.

El trabajo es un servicio prestado libremente por el trabajador en un período de tiempo y cantidad convenida con el empresario.

El trabajador no está negociando su condición de ser humano a la oferta y demanda, sino el servicio laboral que va prestar.

Por ejemplo, un caballo tiene un precio por que se puede vender tanto como animal como por su capacidad de trabajo.

En cambio, en una sociedad libre los individuos no se compran ni se venden en las cadenas de supermercados debido que poseen derechos de propiedad sobre su cuerpo, mente y vida.

Gracias al capital del empresario e inversionista es que el trabajador puede disfrutar de los beneficios y comodidades que de otro modo estaría en peores condiciones.

El trabajo como mercancía es un factor de la producción como cualquier otro. En una economía dinámica es un costo variable y no fijo como quisieran algunos sindicalistas.

Como dijimos líneas arriba, el servicio que el trabajador aporta es lo que valora subjetivamente el empresario. No valora al trabajador como persona per se sino cuánto de valor agregado puede aportar a la empresa.

Si el trabajador demuestra que sus servicios agregan valor será recompensado con un salario o sueldo. Si no agrega valor el empresario puede considerar que está incurriendo en un sobrecosto.

Lo que determina el precio del trabajo es la productividad del trabajador y será más elevado mientras más capital tenga la empresa.

No es lo mismo el sueldo de una secretaria de una agencia de empleos que de una empresa transnacional. Hay una diferencia sustancial entre capitales de ambas empresas.

Si la estabilidad laboral impide que los empresarios puedan despedir libremente a los trabajadores habrá originado las condiciones para una disminución progresiva de la productividad laboral en perjuicio del capital de la empresa.

El capital invertido se irá consumiendo a lo largo del tiempo debido al aumento progresivo de los costos marginales en mayor proporción que el ingreso marginal, y en consecuencia, será inevitable la descapitalización.

Prácticamente la estabilidad laboral es la legalización del robo que el trabajador improductivo está cometiendo contra el empresario, al quedarse con una parte del capital invertido, a medida que recibe sueldo o salario, CTS, e indenmización amparado por los derechos que le confiere la estabilidad laboral.

Para que mas empresas puedan prosperar es necesario que el empresario tenga toda la libertad de contratar o deshacerse de los factores de la producción, entre ellos, de los servicios de los trabajadores.

Al tener libertad de contratar y despedir habrán opciones para quienes venden su trabajo a un service o para quienes deseen trabajar por debajo del sueldo mínimo.

Es mas eficiente que la empresa contrate mas trabajadores a menor costo que despedir trabajadores caros.

La mejor política de estabilidad laboral es la de mantener trabajadores productivos y esto se puede lograr con decisiones empresariales acertadas en un contexto de mayor libertad de mercado.©

 

Por Jose Luis Tapia, Presidente del Instituto de Libre Empresa

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