blog | 16 marzo, 2018

El egoísmo racional de los empresarios

ILE

José Luis Tapia, Director de ILE.

Los empresarios están bajo la lupa de la opinión pública. Salen mal parados en toda encuesta, por debajo del 40% en confianza. Esto no es gratuito, se debe principalmente que andan desprotegidos intelectualmente. Las escuelas de negocios de donde aprenden herramientas de gestión no los han formado para defenderse de los ataques a su libertad y propiedad privada.

Ellos han aprendido una filosofía altruista heredada por la cultura reinante. Permanentemente anda disculpándose por ser egoísta. Cree que el egoísmo es malo. No piensa que conseguir el beneficio propio es parte de la naturaleza humana. Y menos que ser egoísta en el sentido racional es tratar de ganar más dinero haciendo bien su trabajo de crear productos y servicios para sus clientes.

Un acto de bien en el mercado es intercambiar pacífica y cooperativamente riqueza por dinero entre seres humanos. No puede haber disculpa por realizar un acto creativo, que nada de lo producido ha sido tomado por la fuerza, que hay un mercado donde comprar y vender.

El altruismo no cabe en la naturaleza del empresario. Para ser riguroso, el beneficio propio es lo que le interesa al empresario, por ejemplo; le interesa el bienestar de su familia, le interesa que su negocio marche bien, le interesa que el producto sea de calidad, le interesa que los procesos de gestión sean eficientes y efectivos.

Se llama egoísmo racional porque todo lo que hace está en función de la realidad material. Debe utilizar la razón para organizar los conocimientos y dirigir la empresa usando el pensamiento lógico. La riqueza creada es producto de la mente, no de los factores físicos.

Hay una experiencia exitosa en la implementación del egoísmo racional en el caso de la empresa bancaria BT&T en EEUU, por su CEO John Allison. Cuando entró al BT&T en 1987 los activos de la empresa eran $250 millones y 250 empleados. Cuando Allison se retira en el 2008, el BT&T tenía 30,000 empleados, $150,000 millones en activos, 1,800 sucursales en 12 estados y es uno de los 10 principales bancos en EEUU.

Se puede concluir que el egoísmo racional es benevolente, encaja bien con la función empresarial, no necesita engañar a nadie y sirve al mercado éticamente. En cambio, el altruismo es una salida equivocada y antinatural por que le pide al empresario que se disculpe permanentemente por hacerse rico. Benevolencia y egoísmo racional son valores del capitalismo de libre empresa.

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