blog | 3 marzo, 2003

El estado glotón

ILE

Como es de público conocimiento la provisión de servicios públicos por parte del Estado es relativamente mala, cara e injusta.

Los servicios de seguridad interna no han mejorado y la delincuencia organizada dia a dia comete robos a los negocios y hogares afectando la propiedad privada de los ciudadanos.

En el ámbito de la salud pública existe desabastecimiento de medicinas, negligencia médica, y la atención en salud –que no es gratuita- no llega a todos.

En la educación pública, la calidad es una de las bajas en Sudamérica con currículas educativas desactualizadas que forman alumnos memorísticos y los ponen en desventaja en el mercado laboral.

Los programas sociales no focalizan adecuadamente los recursos a los sectores de extrema pobreza, es utilizada a menudo con fines políticos perjudicando a los verdaderos beneficiarios.

Una explicación aproximada del problema radica en que el Estado no tiene incentivos a ser buen administrador, debido a que los servicios que ofrece no están sometidos al examen de la oferta y demanda.

Por ejemplo, los peruanos producen anualmente riqueza alrededor de US$ 52,000 millones, de los cuales US$7,800 millones se lo queda el Estado a través de impuestos.

Como el Estado no compite y tiene asegurado ingresos, esto explica por que de cada S/.1 recaudado; S/.0.60 se va en pagar burocracia, S/.0.10 en pagar sobreprecios y coimas y, sólo S/.0.30 sirve para proporcionar servicios básicos.

¿Por qué no devolver gran parte de esos US$ 7,800 millones al sector privado que por definición proporciona todo tipo de servicios al menor costo posible?

Los economistas liberales sostienen que ese dinero será mejor invertido por sus legítimos dueños (empresarios e individuos) por el motivo que, al encontrarse en el mercado, disponen de mejor conocimiento de precios y necesidades de la población, en cambio, los burócratas y funcionarios del gobierno administran el dinero ajeno desde sus escritorios tentados a menudo a ser deshonestos.

Entonces la moraleja dice que achicando al gobierno disminuyes también los casos de corrupción.

Si aspiramos ser un país próspero con servicios públicos de alta calidad, es necesario redefinir el rol de Estado peruano.¿Cuáles servicios deberían proporcionarnos el Estado y el sector privado?

El único rol legítimo del Estado es brindar protección de los derechos individuales; seguridad externa e interna y administración de justicia.

El resto de servicios lo debe proporcionar y financiar el sector privado con sus propios recursos. Estimamos que este tipo de Estado no debe costar más de 3.5% del PBI financiado sólo con la recaudación del IGV de 18%.

Y los más importante, una vez devuelto al sector privado el 96.5% de lo recaudado por la SUNAT empresarios y consumidores invertirán o consumirán en la economía lo que producirá una fuerte reactivación económica.

Los precios y tarifas de la economía descenderían en un 60-70%. Eso quiere decir, que si un tarro de leche esta S/.3.10 bajaria de precio a S/.1.82; la pensión de la universidad de S/.950 mensual bajaría a S/.558.00; los pasajes de bus de S/1.50 bajaría a S/.0.88; una entrada de cine de S/.22.00 bajaría a S/.13.00; una aspirina de S/.0.12 bajaría a S/0.07 y así con el resto de precios.

Seríamos 70% mas ricos en poder de compra de cualquier bien y servicio.

En resumen, ¿qué beneficios se obtiene con un Estado menos glotón?;

(1) generar mayor riqueza, y poder adquisitivo, ya que no habría limitaciones a la empresa privada;

(2) poseer la mejor educación y salud, ya que al no intervenir el Estado en esas actividades, la diversidad de intereses del sector privado permitirá el desarrollo de las capacidades de los individuos;

(3) que una sociedad sea más solidaria, ya que al inhibirse el Estado de actuar como dispensador de alimentos, salud y educación, necesariamente aflorará la compasión y solidaridad de la mayoría de los individuos;

(4) evitar que una sociedad sea más conflictiva, ya que al haber mayor reactivación en la economía habrá mayor posibilidad de obtener trabajo remunerado de acuerdo a las habilidades de cada quien, disminuyendo la delincuencia asociada a la falta de empleo y;

(5) una sociedad con mejores valores, ya que el que quiera prosperar deberá trabajar honradamente cuidando su reputación.

Si logramos reducir al mínimo las funciones del Estado habremos iniciado la gran transformación económica e institucional jamas vista en la historia del Perú, producida por consumidores y empresarios.©

Por José Luis Tapia, Presidente del Instituto de Libre Empresa (ILE).

 

Foto cortesía de El Republicano Liberal

Entradas Recientes