blog | 14 febrero, 2017

El sistema de libre empresa se fundamenta en la verdad

ILE

Nueve páginas de un diario local están dedicadas hoy a desarrollar noticias sobre corrupción de Odebrecht-Toledo.

En tiempos normales no hubiese pasado más de dos páginas porque sabemos que un sistema político y económico estatista siempre va haber corrupción.

Un tema que aburre -por cierto- porque desplaza otros temas de progreso económico. Parece que este tema va tener para varios meses más.

Puedo darme cuenta que la noticia de corrupción Toledo-Oderecht tiene como denominador común que dicho acto inmoral se ha sostenido sobre la mentira.

La mentira que ha sido sacada a la luz ha sido gracias a los mecanismos del sistema de libre empresa.

Un negocio como Odebrecht no se puede sostener sobre la mentira durante mucho tiempo. Cualquier impureza del sistema es expulsada de inmediato.

La empresa se desacredita porque la mentira daña la confianza del público.

Y en esta mentira, han participado hasta periodistas que debieron informar con la verdad. Ellos traicionaron a su público y lo están pagando muy caro.

Pero tenemos a Odebrecht-Toledo, ambos trataron deshonestamente de hacer pasar por verdadero valores falsos de los costos de la Interoceánica.

Lo poco que se le ha permitido hacer, es que el sistema de libre empresa ha revelado el gran engaño que nos mantuvo por varias décadas esa asociación inmoral e ilícita entre Odebrech-Toledo.

Todavía están en investigación otros 3 ex presidentes por que la corrupción brasileña ha sido más grande de lo que se esperaba.

Pero este sistema de libre empresa está tratando de revelar la real magnitud de la miseria moral del estatismo a nivel de los gobiernos regionales y municipales.

Faltan todavía otros miles de casos de corrupción de los brasileños con alcaldes, gobernadores, consejeros, regidores, funcionarios y empresas peruanas en todo el país.

El sistema de gobierno actual se llama estatismo porque utiliza los recursos, poderes y funciones del estado para beneficio de los gobernantes.

Es un sistema que ha diseñado normas jurídicas para esconder la mentira, fraude, tráfico de influencia, lavado de activos, asociación ilícita, cohecho y otras tipificaciones penales, todo para favorecer indebidamente a las empresas brasileñas y ex presidentes.

Entonces, el sistema de libre empresa que ha una notable labor de limpieza moral requiere urgentemente de la ética capitalista en el diseño de un sistema de gobierno y normas jurídicas acordes a la verdad, paz, justicia, seguridad y libertad.

Cuando la política y las normas jurídicas estén alineadas con la libre empresa podremos llamar sistema de libre empresa.

Para que aprendas más de este tema inscríbete en nuestro seminario llamado la Constitución Liberal de Friedrich Hayek y Bernard Siegan.

Por José Luis Tapia Rocha, Director Ejecutivo de ILE, economista  y profesor de Facultad de Negocios.

Entradas Recientes