blog | 13 mayo, 2004

El Tribunal de la Santa Inquisición

ILE

La Superintendenta de la SUNAT, Nahil Hirsh, denunció que 10 importadores han ingresado 35 toneladas de ropa barata de la China cambiando las etiquetas para evitar pagar las salvaguardias. Asimismo, otros integrantes del tribunal inquisitorio como el Ministerio de la Producción y la SNI han responsabilizado a las supervisoras por defraudar al Estado. Han advertido que si se comprueba alguna responsabilidad se les debe castigar con las sanciones correspondientes “por poner en riesgo la eficiente recaudación tributaria que el país requiere”.¿El país requiere?.¿No es un exceso de parte del tribunal decir que el “país” necesita ese dinero?. ¿Acaso no es el tribunal quien realmente necesita ese dinero para justificar su supuesta “buena labor” por el Perú?. Por que sin dinero no hay forma que el estatismo persiga a los empresarios por cometer el “gran delito” de servir a la gente con mercadería al alcance del bolsillo.

Pero yendo más allá, la SNI ha aseverado que la prórroga de la salvaguardias es “conveniente para todos” y hay que buscar mecanismos para sustituir el mecanismo actual antes que se venza a comienzos de julio. ¿Es económicamente conveniente precios altos de mercaderias que tienen salvaguardias?. ¿Por qué en lugar de ponerse de lado del estatismo, no hacemos causa común para que se reduzca el tamaño del Estado y volver más competitivo a la industria nacional?. Por que hacer de inquisidores despierta ciertos resentimientos y  los enfrenta a muchos empresarios y consumidores. Si la OMC permite este mecanismo no debemos practicarlo por que daña finalmente nuestra economía. Este foro comercial no castiga al país por no utilizarlo sino por contravenirlo. Por eso si hay algo más beneficioso que utilizar las salvaguardias es la disminución de impuestos y eliminación de regulaciones que desde todo punto de vista es conveniente, tanto para los industriales nacionales como para los exportadores e importadores, incluyendo a los comerciantes formales e informales.

Como se ha visto el estatismo es perverso, inquisidor, culpa a los empresarios de hacer economía con los bolsillos de la gente. También crea conflictos. Persigue a quien no debe perseguir. Hace gastar cientos de millones soles al Estado en su lucha perdida contra el contrabando. En sus narices, los verdaderos criminales de los derechos individuales hacen de la suya en la calle robando, asaltando y secuestrando a gente en los cajeros o saliendo de sus centros laborales. El estatismo es así; persigue a toda clase de gente honesta y productiva para cebar al Estado glotón.

No hay justificación económica ni moral para que este Tribunal insquisitorio siga enfrentando a los empresarios formales e informales. Hay que cambiar el clima hostil contra la empresa privada. La lucha común de los empresarios debe ser contra el estatismo neoliberal que los están empobreciendo con altos impuestos, salvaguardias y asfixiantes regulaciones.

Por José Luis Tapia, Director de ILE

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