blog | 12 agosto, 2011

Eliminar los certificados de estudios contribuye al desarrollo educativo

ILE

Un requisito administrativo puede ser tan poderoso como una decisión política. El certificado de estudios es exigible para cualquier postulante a universidades en el Perú. Sin ello, tal vez, no pueda acreditar los estudios primarios y secundarios. Los padres preocupados no pueden visualizar la educación universitaria sin dicho documento.

Resultaría extraño, por no decir insólito, que se pueda concebir una educación sin este certificado. Pues cómo se acreditaría la educación de los estudiantes. No obstante, a tan legítima preocupación no es el fondo del asunto. Lo que habría que demostrar si tal documento equivale a certificar que ha sido educado adecuadamente para que pueda ser un estudiante universitario promedio. Precisamente, lo que llama la atención es que dicho documento no certifica nada con respecto a las materias que aparecen. Y a través de los años hemos sido testigos que los colegios expiden estos certificados a nombre de la nación sin que haya sido observado por la autoridades educativas.

Siendo el certificado un simple documento administrativo puede ser a la vez una limitante en el desarrollo educativo del niño y adolecente. Básicamente lo que se plantea aquí es que este requisito administrativo deja de lado opciones educativas alternativas frente a la escolarizada. Los padres de familia siguen estando preocupados por la carrera educativa de sus hijos.

El home-schooling es una de esas modalidades educativas que no puede ser implementada libremente en el hogar por los padres, tutores o cualquier maestro contratado debido que las universidades exigen el certificado que les obliga el Ministerio de Educación.

Estando conscientes que el problema educativo no será resuelto radicalmente como quisiéramos muchos liberales, por ejemplo, aboliendo el soviet educativo que viene desarrollándose a sus anchas en el Perú, a través de un sistema compuesto por el Ministerio de Educación, las Ugels y el Sutep,  nos limitaremos solo a proponer un pequeño cambio administrativo que podría tener un impacto igual o mayor que una decisión política directa.

Comencemos señalando que la mejor certificación de cualquier adolecente para  ingresar a la universidad es el mismo resultado aprobatorio del examen de admisión. Sin este requisito los alumnos de los home schooling a nivel nacional podrán postular a la universidad sin mayores problemas. Los beneficios que implican dicha modalidad educativa son varios, entre ellos tenemos los siguientes:

a) elevar el nivel educativo del estudiante  por encima del promedio en una modalidad no escolarizada en el cálido ambiente del hogar,

b) el padre de familia tendría más autonomía para enseñar las materias que sean más acorde con los talentos, destrezas y conocimientos de sus hijos,

c) amplia las opciones de estar actualizados con la vanguardia tecnológica educativa,  con o sin tutor o maestro del Sutep. comprando el kit educativo consistente en manuales de formación, videos, cuadernos, lapiceros, lápices, borradores, libros, audios, y textos producido por empresas educativas prestigiosas,

d) La economía del hogar se fortalecería pues se prescinde de los gastos de transporte diario, de lonchera, de uniforme, de Apafa, de matrícula, rifas, disfraces, propinas y otros gastos para el colegio,

e) la prevención de la violencia entre estudiantes de colegios sería más que efectivo pues no habría adolecentes en las calles sino en los hogares, lo cual colabora enormemente con la seguridad, salud e integridad física de los hijos,

f) disminuiría los riesgos de consumo y compra de estupefacientes en las calles o por influencia de terceros,

g) la autoestima del estudiante estaría más que elevada para mantenerse en la universidad con un rendimiento académico por encima del promedio como está demostrado en Norteamérica,

h) se fortalecería el sistema educativo del país con mejores alumnos incrementando así su comprensión lectora, habilidades numéricas y razonamiento  verbal,

i) disminuiría el bajo nivel educativo y desprestigio de las universidades privadas y estatales que viene siendo afectado por el desempeño de los alumnos y profesores del viejo sistema educativo,

j) eliminación de todo incentivo en las Ugels para realizar actos de corrupción haciendo negocios con los certificados de estudios, y

k) desarticulación de las mafias de falsificación de certificados de estudios en jirón Azángaro en Lima.

Prescindir de este documento obligatorio puede ser aplicable para el que no desea estudiar en la universidad sino ingresar a una escuela de bellas artes, institutos técnicos, o cualquier otra entidad educativa. La real certificación del desempeño se comprueba con el ingreso mediante examen de admisión a dichas entidades.

Para otros estudiantes preocupados por trabajar apenas terminado sus estudios no tendrían  mayor problema si quisieran acreditarse ante una empresa, pues existen empresas acreditadoras educativas nacionales e internacionales que podrían extenderle dichos documento mediante examen o entrevista en un proceso de libre competencia.

Seguramente la idea propuesta será motivo de debate pero es mejor examinar todos los ángulos posibles que continuar con el requisito administrativo del certificado de estudios otorgado a nombre de la nación, que no ha tenido los resultados esperados y que frena otras modalidades educativas no escolarizadas, entre ellas el home schooling que viene ganando prestigio a nivel internacional.

Como se ha podido observar, un pequeño cambio administrativo tendría mayor impacto educativo que una decisión política desde las altas esferas del poder.

Por Jose Luis Tapia, Director de ILE

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