blog | 6 abril, 2000

Eliminemos la ayuda social

ILE

Pienso que no es un «deber» de cualquier individuo ser solidario. Veamos por qué.

El fundamento jurídico de una sociedad libre es que las necesidades no son fuentes de derecho. Y menos aún, que la razón de ser de cualquier individuo tenga que ser el autosacrificio o ser altruista por naturaleza.

Todos actuamos para supervivir y gozar los frutos de nuestra labor, y como tal, lo que producimos es de nuestra propiedad. La creación de valor o riqueza es un derecho de propiedad privada reconocido que se respeta y está protegido.

Mal haría los que gobiernan en apropiarse una parte del fruto de nuestra labor para dárselo a otros mediante programas sociales.

En otras palabras, lo que usted produce es suyo y lo que yo produzco es mío. Quitar la riqueza a la fuerza o amenazar hacer uso de la fuerza (por ejemplo: SUNAT y policía) es una inmoralidad, es un robo, es un acto delictivo.

Quien haga esto está cometiendo un robo legalizado y va contra toda ética y debe ser encarcelado por ladrón.

La gente ha luchado para ampliar nuestra libertad de elegir en el mercado y por las libertades individuales, y no hay derecho que retornemos a una situación de esclavitud, en la que un jefe de una tribu nos diga que estamos obligados a pagar lo que se le debe al otro, es decir, su alimentación, ropa, educación, salud.

Que el mismo se las vea. Que el mismo aprenda a auto mantenerse.

Sólo un gobierno legítimo debe garantizar y proteger la libertad de actuar en el mercado y eliminar inmediatamente los impuestos. La justicia y seguridad se paga por contribución no por imposición.

Nadie ha nacido, ni usted, ni yo, ni cualquier individuo, para trabajar para otros, por tanto, el reclamo de otros sobre lo que usted produce, es simplemente inmoral.

La alternativa seria que las organizaciones filantrópicas como la iglesia, ONG’s, scouts, clubes de rotarios, de leones, fundaciones constituidas por gente noble y buena se encarguen voluntariamente de ayudar a los pobres con su propio presupuesto. Así nace la conciencia de ser caritativo, de personas como usted y yo, que se preocupan o desean de ayudar al pobre.

Mientras tanto, si algo como el Estado se encarga de atenderlos ilegítimamente, como ayudarlos con plata ajena, extraída contra la voluntad de uno, fomentará la indiferencia ciudadana, destruirá beneficios e inversiones privadas y, perpetuará la pobreza por culpa de la ilegítima distribución.

En conclusión, hay que eliminar el programa Juntos, Qali Warma, los comedores populares, el vaso de leche, y cualquier otro programa social, para no seguir manteniendo araganes (as), perezosos (as) que viven a costa de nosotros que pagamos impuestos contra nuestra voluntad.

Miren no mas, esa supuesta pobreza que hay detrás de los vasos de leche, existen estafadoras, traficadoras de leche que marchan para reclamar lo que dicen que son de ellas, pero en realidad están reclamando lo que usted y yo producimos.

Eso es  parasitismo y una estafa moral a los ciudadanos que queremos ayudar sin coacción del estado.

Por José Luis Tapia, Director General del Instituto de Libre Empresa. www.josetapia.pe

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