blog | 18 junio, 2004

Empresarios confundidos

ILE

El Presidente de la Coordinadora de Empresarios de Gamarra, Diógenes Alva, ha pedido la ampliación de la protección a la industria textil local de 6 a 18 meses. Según el gremialista, servirá para compensar la “distorsión” que puede generar la competencia “desleal” de los productos chinos. Asimismo, otro gremialista empresarial, como el señor Pedro Manzur de UNETE, ha señalado que no estarán tranquilos hasta lograr una protección definitiva. También el representante de la SNI pidió celeridad en la evacuación del informe del Indecopi, para conocer de una vez sus recomendaciones. ¿Qué ha pasado con los empresarios que en lugar de ver la causa de por qué sus costos de producción aumentan cada vez más solicitan al gobierno que impida las importaciones baratas provenientes de la China?

El Ministro de la Producción, Alfonso Velásquez, no ha encontrado mejor fórmula para mantenerse en su despacho hasta después de Julio que reunirse con los gremialistas para encontrar los mecanismos legales pertinentes a fin de satisfacer la demandas mercantilistas de los empresarios afectados. El ministro es un funcionario gubernamental que debe velar por el interés general, pero se ha olvidado raudamente de su papel persuasivo y ha cedido a la presión de unos cuantos empresarios en contra de los intereses de los consumidores y otros empresarios que se benefician felizmente del comercio libre y barato. No se ha conocido hasta ahora de la opinión de ninguna asociación de consumidores respecto de este tema, seguramente que andarán ocupados en cómo linchar de nuevo a Telefónica o a perseguir a los pequeños empresarios que expenden comida.

Pero entiendo que la preocupación de los empresarios es legítima desde todo punto de vista en el sentido de que en las actuales condiciones no se puede competir con el gigante oriental. Pero una vez más, los empresarios confunden la causa con el efecto. Las importaciones baratas de la China no son el problema, sino es el estatismo actual que ha vuelto caro producir en el Perú para cualquier actividad económica y no solamente la textil. Entonces, ¿no deberían ser los gremialistas más categóricos en la defensa de la libertad empresarial de sus negocios reclamando al gobierno que elimine las reales distorsiones como son los impuestos injustos del ISC, IES, y muchos tributos municipales sin olvidar que las regulaciones administrativas como las licencias de funcionamiento y otros permisos municipales son las que más afectan la competitividad de las empresas?.

Creemos que estos empresarios confundidos con la retórica proteccionista deben ser más perspicazes a la hora de hallar la solución a sus problemas de competitividad. Los empresarios deben dar el ejemplo a los politicos e insistir en que el Estado deje ser desleal con ellos y se reforme de una vez, por que tarde o temprano otros empresarios van a seguir su mal ejemplo y finalmente el Perú va terminar siendo un pais proteccionista.

Por Jose Luis Tapia, Presidente de ILE.

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