blog | 7 marzo, 2017

Entraron en pánico reputacional

ILE

 

Phillip Butters fue sacado de Radio Capital por la presión de la comunidad LGTBI a las empresas auspiciantes.

Hace una semana, Graña y Montero perdió un par de miles de millones de soles en el valor de sus activos por que sus directivos estarían comprometidos con la corrupción de Odebrecht.

Ninguna empresa quiere tener crisis reputacional y menos las peruanas que no saben el manejo de una crisis de este intangible.

Hace un par de años Dominos Pizza no reconoció su error y le fue quitada la franquicia en el Perú por pelearse con un comensal en redes sociales.

Así tenemos estos ejemplos emblemáticos de crisis reputacional mal manejadas.

Venia defendiendo su posición a favor de la marcha “Con mis hijos no te metas” porque consideraba que era una causa justa.

Peleó hasta el final contra la inquisitoria amenaza del LGTBI de sacarlo de la radio hasta que finalmente doblegaron a Radio Capital.

Las empresas auspiciantes actuaron en pánico. Ninguna quiso que sus clientes las abandonaran por un hecho político.

El pánico eran los años de recuperación del valor de su  marca por no hacerle caso a sus clientes de retirar  los anuncios a Radio Capital.

¿Qué podría hacer Butters después que su empleador le dio la espalda a pesar de tener una legión de oyentes?

Ofrecer sus servicios a otra radio que tenga una agenda pro familia para que los anunciantes sepan que están invirtiendo en una radio con esa línea editorial.

Radio Capital es del Grupo RPP y no comparte la posición de defensa de los valores de la familia, por eso los anunciantes fueron sorprendidos por los comentarios de Butters.

Otra opción de Butters es que al reconocer que tiene cientos de miles de seguidores haría bien en introducirse en la arena política y luchar contra esa influyente comunidad LGTBI.

Tarde o temprano las empresas tendrán que seguir los consejos de Kottler con su marketing 3.0 que habla de los valores culturales en el marketing de las empresas.

Las empresas no pueden dejar de tomar posición cuando sus clientes si lo hacen.

Las empresas no solo tienen que cuidar su reputación sino que tienen que construirla siendo más proactivas apoyando valores.

Como las empresas se han visibilizado más de lo que ellas hubieran querido, esa exposición por captar clientes va requerir que se preparen para las futuras auditorias reputacionales que les van exigir sus clientes.

Las empresas pueden evitar ese pánico cuando sus directivos tomen más en serio que los valores en la misión y visión de sus organizaciones no son simples declaraciones.

Por Jose Luis Tapia Rocha, Director Ejecutivo de ILE, economista y profesor de Facultad de Negocios

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