blog | 30 abril, 2013

Hay que matar a la bacteria Anti Libre Empresa (socialismo)

ILE

Como toda bacteria, una vez entrado al cuerpo humano, debe ser eliminado con antibióticos. En el mundo de las ideologías hay una bacteria que viene aquejando a miles de millones de individuos en el mundo desde la publicación del Manifiesto Comunista en 1848.

Esta bacteria ha sido la causante de cientos de millones de muertos y es la responsable que otros cientos de millones sean esclavos de la dictadura socialista en materia económica y política, incluida la pretensión estatista de comprar Repsol.

Sin ir muy lejos, la izquierda peruana es una bacteria super resistente a las ideologías adversarias. Todavía flamea en nuestra tierra las banderas rojas, las palabras “lucha” y “clases” son entronadas en todos los discursos políticos.

También el izquierdismo siembra el odio hacia la figura empresarial usando al arte escénico como su herramienta de sensibilización. Promueve la envidia sobre la riqueza volviéndose obsesiva con la expoliación via impuestos. Y no faltan siempre los incondicionales defensores de las seudos democracias como Venezuela. Todo es propio de una ideología que no ha podido ser desterrada por falta de vacunas efectivas.

Lo que se tenía en vitrina para combatir al izquierdismo marxista era a un PPC principista, pero ahora observamos que es el aliado natural del izquierdismo en el Concejo de Lima, donde el socialcristianismo y el marxismo son primos hermanos antes y después de la revocatoria.

Ni el Apra, ni Solidaridad Nacional, ni Perú Posible tienen en sus respectivas ideologías los antídotos efectivos contra el socialismo marxista que aun sobrevive con bancada incluida en el Congreso.

Y es que no se puede pedir a estos partidos y sus ideologías acabar con el marxismo. Es como pedir que un enfermo de gripe acabe con su mal  aplicándose una vacuna de influenza.

La única vacuna que aún no ha sido aplicada es el liberalismo capitalista. Su doctrina es tan potente que las insignificantes dosis aplicadas han creado mejoras económicas impensadas hace dos décadas en el Perú. Con los indicadores macroeconómicos estables pone al Perú como un país con futuro.

Para suerte del marxismo destruccionista todavía no hay médicos que recomienden un tratamiento completo a punta de capitalismo, pero todo dependerá que tan valiente sea el paciente para poder aceptarla. Antes que esta bacteria termine por acabar con el enfermo, es preferible de una vez matar al socialismo sin complejos y prejuicios.

 

Por José Luis Tapia, Director de ILE. www.josetapia.pe

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