blog | 9 Junio, 2017

Indecopi contra la competencia

ILE

La orden de detener la comercialización de Pura Vida del Grupo Gloria no es sino la manifestación de una concertación política contra Gloria. No es Indecopi una entidad defensora de los consumidores; es una organización hecha a la medida de los competidores. Nestlé y Laive deben de estar alegres por los millones de soles adicionales que venderán por dicha prohibición gracias a Indecopi. Ahora el mercado lácteo es un duopolio que les sacarán todo el excedente a los consumidores. Eso no es competencia, ni libre mercado. Es socialismo.

Nada que sea regulación gubernamental está alejado de los privilegios empresariales. Y digo privilegios porque está dentro de un sistema que penaliza la libertad de empresa y el gobierno concede leyes a medidas de ciertas empresas. Indecopi nació de una legislación anti mercado que obstaculiza la libre competencia e impone impuestos a discreción como los derechos anti dumping y salvaguardas.

Indecopi fue diseñado para arruinar la labor del Poder Judicial. Este Poder del Estado ha sido deliberadamente desaparecido del radar del mercado para no penalizar las prácticas deshonestas de empresarios. En lugar de ser la entidad emblemática de la justicia para castigar a empresas como Gloria lo único que se ha convertido es en una fuente de corrupción.

El intervencionismo estatal en el libre mercado sí que da vergüenza. Que entidades como Digesa, Comisión de Protección al Consumidor de Indecopi, Ministerio de Salud, y la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso tomen cartas en el asunto sí que revelan su actuar político. Seamos francos: con estos hechos y la legislación actual, quieren instaurar el socialismo con aplausos del público.

Si quieren una solución al problema deben primero investigar por qué la legislación ha permitido que solo 3 empresas dominen el 90% del mercado. Deben revisar los reglamentos de acceso al mercado lácteo del Ministerio de Agricultura y derogarlos. También deben proceder a investigar los mercados factoriales que dan origen a la integración vertical de esta industria. Y por último, derogar los impuestos a la importación de leche cruda.

Los intervencionistas no deben perder tiempo buscando nuevas regulaciones estatales para prohibir o controlar precios de la leche. Más bien deben evaluar que Gloria ha actuado por ineficacia de Indecopi y la legislación anti competencia. Lo mejor es devolver las prerrogativas al Poder Judicial y restablecer la libre competencia, la libre empresa y el libre mercado para desaparecer las prácticas empresariales deshonestas.

Por José Luis Tapia, economista, director de ILE y profesor de facultad  de negocios

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