blog | 13 febrero, 2017

La empresa libre sabe gastar mejor que el estado

ILE

He venido escuchando a analistas señalar que para reactivar la economía debe aumentar el gasto público.

Que la actual política contractiva del gobierno es negativa, no va aumentar la recaudación y no se va cumplir la meta de disminuir en un punto el IGV.

A diferencia de estas opiniones socialistas, el ahorro privado es una garantía de crecimiento.

Se crece por ahorro no por gasto estatal. ¿Y cómo es eso?

El ahorro es un sacrificio del gasto en el presente para una mayor producción en el futuro.

Ese ahorro que va al sistema financiero es una masa de créditos que los bancos y financieras asignan a los proyectos más rentables de las empresas.

Una vez madurado esos proyectos se convierten en mayor producción, llamada crecimiento.

Por el contrario, un socialista diría que el gobierno debe aplicar una política expansiva del gasto fiscal para crecer económicamente.

Que el gobierno al gastar en obras públicas, educación, y salud tiene un efecto multiplicador en la economía.

La posición socialista tiene un defecto en su razonamiento: asume que el gobierno sabe gastar y que el privado no.

Los defensores del sistema de libre empresa señalamos que el gobierno nunca sabrá gasta mejor que un individuo o una empresa por que no tiene la información necesaria para asignar recursos para el crecimiento.

Esto ya lo había advertido el Premio Nobel de Economía Friedrich Hayek en su famoso artículo “El uso del conocimiento en la sociedad”.

Para asignar recurso, el gobierno deberá poseer una información no disponible en ese momento y que será creada para el futuro.

Esa información no creada son los gustos y preferencias de los individuos que todavía ellos no lo sabrán hasta que se encuentre en el tiempo y circunstancias del mañana.

Como son libres, tienen la libertad de decidir en cualquier momento.

El gobierno tiene una imposibilidad práctica en la asignación de recursos para el crecimiento.

Entonces, el criterio ya no sería económico sino político.

Lo que el gobernante determine eso se llevará a cabo y tendrá que arropar su decisión con el artilugio propagandístico de realizar un análisis beneficio costo social que Steve Cheung lo denunció como ficticio en su paper “El mito del costo social”.

Un ejemplo de lo anterior es la determinación del actual gobierno de construir a como de lugar el Aeropuerto de Chincheros cuando ya técnicos en aeronáutica civil habían señalado que la ubicación de ese aeropuerto es anti técnico.

Y también sabemos que los costos de ese aeropuerto se han inflado y se ha desnaturalizado el mecanismo de la APP pasando en la práctica a ser una obra del estado con un mínimo capital privado.

Para que aprendas más sobre el rol de la libre empresa en el crecimiento económico te ofrecemos nuestro seminario sobre la cultura del ahorro y gasto de inversión en la sociedad.

Por José Luis Tapia Rocha, Director Ejecutivo del ILE, economista y profesor de Facultad de Negocios

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