blog | 19 enero, 2020

La Gran Devolución Parte 2

ILE

La Gran Devolución Parte 2

por Alberto Mansueti, Fundador del Centro de Liberalismo Clásico

Capítulo 3
VISTA PANORÁMICA

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¿Cuáles reformas nos debemos en América Latina? Un repaso a lo que se dice, escribe y publica en Foros, Conferencias y documentos de la OEA, la CEPAL, la OCDE, algunas ONG, etc., apuntan a unas reformas de fondo, en cinco áreas:

(1) Política;

(2) Economía;

(3) Educación;

(4) Atención Médica; y

(5) JUBilaciones y Pensiones.

Esos son los sectores, cinco; ¿Y cuáles son las reformas?

Los buenos especialistas apuntan a incorporar mecanismos de mercado, para lograr mayor eficiencia, removiendo monopolios estatales, abriendo sectores a la competencia, quitando regulaciones costosas, y reduciendo carga tributaria, para disminuir el gasto fiscal.

Las discrepancias existen respecto de la intensidad y radicalismo de las reformas que se esperan; las diferencias son mayormente de grado, y no de naturaleza.

Pero algunos, muchos, son más moderados, y todavía ofrecen muchas “soluciones” estatistas a los problemas creados por el estatismo.

Otros, pocos, lo son menos.

Y si revisamos encuestas serias, encontramos una feliz coincidencia entre los expertos y la opinión pública.

Esas investigaciones demoscópicas coinciden en que las poblaciones encuestadas, en diversos países, señalan las deficiencias y fallos exactamente en las mismas cinco materias, y en ese orden, como “los problemas más graves del país”, y que más les afectan personalmente.

Problemas de orden

(1) político;

(2) en la economía;

(3) en la educación;

(4) en la atención médica; y

(5) en las jubilaciones y Pensiones.

En el Centro de Liberalismo Clásico, hemos adelantado trabajo, desde hace años, en delinear esas cinco reformas, o series de reformas.

Muchos liberales clásicos, de distintos países, tuvimos largas jornadas de investigaciones y labores de estudio, formulación y programación.

Las Cinco Reformas son

(1) muy liberales, porque a las otras ya las padecimos.

(2) Son muy a fondo, porque a las reformas a medias, tímidas y tibias, ya las probamos en los ’90, y no funcionaron. Y por fin,

(3) además son muy coherentes, porque a las “colchas de retazos” ya las sufrimos también mucho, por montones.

=#= Reformas políticas

No. 1, para poner al Estado en su lugar, a cargo de sus tres funciones propias, en seguridad externa e interna, administración de justicia pública, y grandes obras de infraestructura física.

Para sostener estos gastos, y las ayudas sociales en bonos, y para sustituir todos los impuestos actuales, se crea el Impuesto Único, Uniforme y Universal, el de “las tres U”.

Es al consumo, y cobrado electrónicamente en los puntos de venta, como el actual IVA; recogido por los Municipios, y éstos coparticipan a las entidades regionales y al Gobierno nacional.

Esto reforma es para desmonopolizar, privatizar y desregular, en economía, como en la educación, la atención médica, y las jubilaciones y pensiones.

Además, en la atención de las tres funciones estatales propias, la reforma pone en primer lugar los poderes municipales y locales; y ubica en su justo papel “subsidiario” al poder nacional, como repetidamente se ha dicho que debería ser.

En la reforma de la justicia, se amplía el espacio para la “justicia centrada en la víctima”, no en el victimario; es decir: justicia restaurativa, resarcitoria o compensatoria.

La sanción penal busca principalmente que el responsable de crímenes, daños o perjuicios, entregue a la víctima una justa compensación. Algo parecido ya se ha comenzado a aplicar en algunos países, bajo el concepto de “justicia de conciliación”; pero “parecido” no es igual.

Se incluye en la Reforma N.1 la devolución de los partidos políticos a sus fundadores, afiliados y simpatizantes, quitando de en medio el océano de exigencias legales que hoy les hace prácticamente brazos del Estado.

Así se deja en manos del público, y no de los funcionarios electorales, como ahora,

lo relativo a ideología, programas de políticas públicas, gobierno interno, y también formas y fuentes de financiamiento: si no hay privilegios ni posiciones monopólicas a conceder por el Estado, no habrá todas esas ocasiones para la corrupción, que hoy proliferan.

Con partidos “privados”, y no apéndices del Estado, el ciudadano de a pie podrá contar, desde la demanda, con cuatro vías expeditas para tener la influencia decisiva sobre y en los partidos: dando o negando a unos y otros su voto, su donativo, su trabajo voluntario, y su incorporación como miembro activo o adherente.

Sólo así tendrá en sus manos el garrote y la zanahoria.

Los estatistas dicen que las exigencias obligatorias para constituir un partido son “para evitar su proliferación” (¿?); y las relacionadas con su vida interna, son “para evitar los malos manejos”, en lo que hace a reglas democráticas y financiamiento.

Esta Reforma quiere que todos y cada ciudadano decida sobre esas cuestiones, dando o negando a los partidos, los viejos y nuevos, su apoyo en votos, donativos, trabajo voluntario o participación.

Algunos tendrán éxito, otros quizá sólo sobrevivan, y otros desaparecerán.

=#= Reformas económicas

No. 2, Economía.

Al reducir el tamaño del Estado, se puede disminuir también y a la vez otras cinco variables críticas: el gasto público; el déficit fiscal; la presión tributaria; el endeudamiento estatal; y la presión sobre la máquina de imprimir billetes.

No hay otro modo.

De estas reducciones se dice mucho que deben hacerse; pero se ha hecho nada o poco.

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LA GRAN DEVOLUCIÓN PARTE 1

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