blog | 1 noviembre, 2018

La hora de los telelemeques

ILE

Por: Richard O. Campos Villalobos, analista político y sociólogo.

La frase de que en tierra de ciegos el tuerto es rey, cae como a anillo al dedo al imaginario nacional peruano.

Debemos entender, que la gente lo que menos quiere, es justicia, lo único que les interesa es chillar por ver presa a Keiko Fujimori y al prevaricador juez Carhuancho como al idiota fiscal Pérez como “héroes”.

No hace falta decir que ninguno de estos gritones sacados de sabe quien dónde, no tiene la más remota idea de que lo que ha pasado, no es por atisbo, un deseo sano y sincero de “hacer justicia” sino una maquinación preparada en las sombras, para sacrificar a un chivo expiatorio y evitar la prisión y es un hecho de vital importancia que el informe de la Comisión Lava Jato que ya està completo, empieze a ser conocido, por la “conveniente” negativa del fiscal Pérez, a mostrar los nombres señalados en Brasil, es el arma de seguridad que debemos blandir, para saber quiénes fueron los cacos que nos robaron treintamil millones de dólares y la posibilidad de convertirnos en repúblicas maduras y de destinos decentes.

Carhuancho y Pèrez, han terminado el circo para el populacho – que nada entiende del inaudito robo de Lava Jato – es en este momento en que se conoce la verdadera dimensión del problema, el objetivo del montaje del circo y de esta crisis, simplemente es limpiar de culpas a los verdaderos responsables: a los empresarios mercantilistas.

Todo se ha venido fabricando desde hace tiempo, la estrategia para que los ladrones de saco y corbata de la pandilla nacional se libren de la prisión, es culpar a los chivos expiatorios pre fabricados: Toledo, asegurado al inmerecido amparo de la implacable justicia de los EEUU, Humala con un juicio aplazado y alargado y Villarán, una culpable “light” salpicada solo por una “irrisoria” coima, para la campaña contra su justificada destitución. A esta lista de chivos expiatorios “seleccionados” se suma ahora la líder opositora, Keiko Fujimori, a la que han sacrificado en tiempo record.

Y es que el escándalo de Lava Jato es tan colosal que solo en el Perú, creo una especie de franquicias del delito, donde se operaba – y se sigue operando – con tal impunidad que cada una de ellas, tenía un rubro específico y el instigador, tenía espacios estàncos financieros con los que aceitaba la maquinaria de la corrupción, todo corroborado por boca del mismo, que la actual comisión investigadora congresal, concluye, en que hay mas de un centenar de involucrados.

Por eso la jauría mediática de la prensa subvencionada, con los Miró Quesada a la cabeza, han empezado los ladridos de la descalificación gratuita contra dicho informe, porque supuestamente no figuran ni Alan García, ni Keiko Fujimori, en los mismos.

Pero ni los parlamentarios a cargo, ni la Unidad de Investigación de El Comercio, encontraron pruebas que los involucren, ¿Creen que El Comercio, La República y América TV, hubieran callado en todos los idiomas, de haber encontrado pruebas al respecto?. Y es obvio que si Keiko Fujimori, no figura porque ella no fue gobierno, no participó en corruptelas ejecutivas, como si sucediò bajo las batutas de Toledo, García, Villarán, Humala y PPK.

Con Keiko encarcelada, el vertedero ha sido atorado y la miasma pinta en otro escenario, en otro circo donde el mercantilismo adocenado, sostendio por el babeo de los bufones, intentará de todo para justificarse y evitar ser nombrados como lo que son, unos vulgares ladrones con títulos de la PUCP, que de nada les sirvió cuando de parasitar cómodamente del dinero del contribuyente, se trataba.

Lo que sigue es sacar a Chávarry a las patadas y poner a algún alfil complice, que deje todo “para mas tarde” como Pablo Sanchez, Villanueva lo ha expuesto con toda claridad, el gobierno dialogará con el fujimorismo, cuando Chávarry este fuera.

Entradas Recientes