blog | 9 septiembre, 2019

Libertad de autonomía regional

ILE

Por José Luis Tapia Rocha, Director General de ILE, Economista, Profesor universitario, Presidente del Centro de Liberalismo Clásico, Vice Presidente por Perú del Foro Liberal de América Latina y Promotor del Partido Devolución.

Las autonomías regionales son la transición hacia el federalismo. Cuando el estatismo no funciona la gente busca opciones de libertad para mejorar su bienestar.

La autonomía podría ser un escape a la libertad pero no siempre es así.

Una autonomía puede ser  estatista si esa forma política el gobierno no tiene límites.

El estatismo no opera solamente en jurisdicciones nacionales sino regionales.

¿Qué es lo que la diferencia?

Son 4 autonomías: política, normativa, presupuestal y burocrática.

Comienzo con la autonomía política.

Algún avance hay en este sentido.

El que haya elecciones regionales o distritales para elegir autoridades políticas ya es un paso en la dirección autonómica.

Pero esto no es suficiente.

Estas autoridades no pueden controlar el presupuesto, la burocracia y las normas.

Un segundo avance es la autonomía burocrática.

Tener personal bajo las órdenes de la autoridad política facilita la implementación de políticas regionales autonómicas.

Puedes decidir el tamaño, funciones, cultura, y sus valores regionales.

Una burocracia comprometida con la visión regional es un activo de poder.

El tercer avance es la autonomía presupuestal.

Tener autoridades y burocracias sin dinero es una ficción de poder.

Decidir sobre la asignación de recursos es muy importante para el logro de los objetivos políticos de las autoridades.

Puede incluirse la promulgación fuentes de recaudación de impuestos de tipo regional.

El que haya más o menos impuestos dependerá de si el gobierno autonómico es estatista o liberal.

El contenido estatista o  liberal de la autonomía depende del carácter ideológico del estatuto autonómico.

Si los integrantes de una región son socialistas su estatuto tendrá muchas facultades políticas para intervenir la economía de la región.

El verdadero avance hacia una autonomía es la normativa.

Era es la más crítica de todas.

Dar poder de legislar a autoridades autonómicas completa las  más ansiadas facultades en materia económica y política.

Si puede legislar sobre impuestos o inversiones puede mejorar o empeorar la economía de una región.

Si puede legislar sobre las funciones políticas puedes hacer del gobierno autonómico un poder limitado.

La ley puede hacer pobre o rico a una región.

Como te habrás dado cuenta la autonomía es una transición hacia el federalismo.

Que no se entienda como separatismo o secesión.

De nada serviría si esa secesión es socialista, lo que se espera es su ruina.

Un camino intermedio entre ahora y la autonomía son las ciudades libres.

No requieren que haya mucha población.

Que haya una porción territorial con gente dispuesta salir de la pobreza es suficiente.

Esta ciudad será el prototipo  para recibir las inversiones.

¿Qué se requiere?.

Un estatuto con reglas básicas de convivencia, que puede ser para la economía un convenio de garantías multilaterales de inversiones.

En materia de derechos individuales la Carta de los 11 Derechos que elaboró la Conferencia Liberal Hispanoamericana en el 2006 que organizó el Instituto de Libre Empresa y Rumbo Propio.

Lo más importante es que por 7 años no se aplicarán las leyes de la república en ese pedazo de territorio.

Jurídicamente se llama vacación legal.

Aquí la estrategia política es el efecto demostración.

En 7 años puedes demostrar que se puede sacar de la pobreza a esa ciudad.

Hay proyectos en ese sentido en El Salvador y Honduras.

Los congresistas representantes de esas regiones pueden iniciar el proceso autonómico hacia la libre empresa enviando proyectos de ley para que sea aprobada como Zonas de Desarrollo Especial.

En caso fracase esta iniciativa en el Congreso, la región puede auto convocarse para un referéndum y preguntar a la gente si quiere que su región sea autonómico de libre empresa.

Si triunfa una mayoría le da legitimidad política para negociar pacíficamente con las autoridades nacionales los términos de la autonomía.

El caso de Santa Cruz, Bolivia es un hecho histórico como la sociedad civil participa para impulsar este proceso autonómico.

Pero falló en no proponer las 5 reformas del gobierno limitado, mercado libre y propiedad privada.

Si te persuadió, comparte este artículo.

Entradas Recientes