blog | 9 septiembre, 2019

Libertad de ejercer su rol empresarial

ILE

Por José Luis Tapia Rocha, Director General de ILE, Economista, Profesor universitario, Presidente del Centro de Liberalismo Clásico, Vice Presidente por Perú del Foro Liberal de América Latina y Promotor del Partido Devolución.

El proceso creador de riqueza comienza con la función empresarial (empresarialidad).

La empresarialidad es el estado de alerta al descubrimiento de oportunidades de ganancias que otros no lo han advertido y arriesga en consecuencia para aprovecharla.

Sin esta fuerza empresarial, el capitalismo de libre mercado se detiene y entra en crisis de pobreza.

Una vez detectada la oportunidad utiliza su capital financiero para comenzar en el mercado de los factores de la producción.

Allí comienza el movimiento del capitalismo con la inversión que realiza el empresario. Entonces, el primer acto empresarial es la compra y no la venta.

¿Qué compra el empresario?

Compra 4 factores: recursos naturales, mano de obra, capital y talento empresarial.

A los dueños de los factores se le conoce como terrateniente (recursos naturales), trabajador (mano de obra), capitalista (capital) y gerentes (talento empresarial).

No puede hablar de compra si no hay dinero.

Los factores se compran con dinero, que se convierten en ingresos para los propietarios de los factores.

Básicamente, hay un intercambio de derechos de propiedad.

Se transfiere la propiedad del dinero, que estaba en manos del empresario capitalista, a cada uno de los propietarios de los factores de producción.

El empresario recibe a cambio el derecho de propiedad de cada factor.

El terrateniente es el nuevo dueño del dinero, pero el empresario es el nuevo dueño del recurso natural.

También, el trabajador es el nuevo dueño del dinero, pero el empresario es el dueño de 8 horas laborales.

Luego, el capitalista es el nuevo dueño del dinero, pero el empresario es el dueño de máquinas, equipos, herramientas, marcas, software y franquicias.

Y finalmente, el emprendedor es el nuevo dueño del dinero, pero el empresario es el dueño de las metas gerenciales.

Cada factor de la producción es un mercado con sus características únicas para la oferta y demanda.

Hasta ahora has visto al empresario en su rol de consumidor comprando factores, llamado periodo de inversión.

Ha arriesgado su capital financiero, ahora le toca producir y luego vender riqueza.

Es su deber para su iniciativa empresarial que coincida entre lo que ofrece y lo que se demanda.

¿Quiénes serán sus consumidores?

Son aquellos ex propietarios de los factores que han recibido el dinero del empresario.

Ellos va intercambiar ese dinero por la riqueza ofrecida por el empresario.

También hay transferencias de derechos de propiedad, ahora el dinero estará de regreso al empresario en forma de ingresos.

Lo que antes gastó en inversión, ahora lo recupera mediante la venta de riqueza.

La venta es una forma de ingreso para el empresario.

Si hay coincidencia entre lo que ofrece y lo que se demanda, habrá ganancias, y si no, habrá perdidas.

Entonces, los ingresos al superar a los egresos, se convertirán en utilidades para el empresario o viceversa, no habrá nada que sentirse orgulloso.

Debo indicarte que el empresario siempre cobra de último, a diferencia de los propietarios de los factores, que cobran por adelantado aunque la empresa tenga o no utilidades.

Se puede concluir señalándote que si se vendió riqueza ha generado valor agregado para los consumidores, mejorando así su estándar de vida.

Así trabaja la libre empresa.

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