blog | 9 septiembre, 2019

Libertad de no tener estatismo

ILE

Por José Luis Tapia Rocha, Director General de ILE, Economista, Profesor universitario, Presidente del Centro de Liberalismo Clásico, Vice Presidente por Perú del Foro Liberal de América Latina y Promotor del Partido Devolución.

Los estados y sus gobiernos ilimitados son una amenaza para la libre empresa.

Cuando no se le ponen límites, terminan por destruir la riqueza y la libertad.

Ese fenómeno político se llama estatismo.

Estatismo es la enfermedad del estado cuando no se le pone límites al gobierno.

Si el gobierno se expande repliega a los empresarios libres y tú no debes permitirlo.

Por ello, es tu oportunidad de ser el empresario defensor de la libre empresa.

Algo que debes saber, es que el gobierno ha sido creado por los individuos para proteger 3 derechos básicos: a la vida, libertad y propiedad privada.

Pasado varios siglos, el estado se ha rebelado contra los empresarios libres.

Ya no es el estado protector, sino el violador de los derechos a la libre empresa.

Su expansión, ha sobre pasado las funciones naturales de justicia, seguridad y obras públicas.

Ahora el gobierno se dedica a hacer de todo, y todo lo hace mal; comenzando con la educación, servicios de salud, justicia, y economía; creando inflación, desempleo, y pobreza.

Este es una pequeña lista de fracasos gubernamentales que debilitan la institucionalidad democrática.

El estado se ha enfermado y se ha vuelto el enemigo número uno de la libertad individual.

Bertrand de Jouvenel llama a este proceso como la “incubación de la tiranía” en la democracia.

¿Cómo se manifiesta la tiranía en materia económica?

Con los impuestos y regulaciones normativas.

En cuanto a los impuestos, los gobiernos ilimitados necesitan recaudar impuestos para seguir creciendo.

Inventan todo tipo de justificaciones, desde que no le alcanza con lo que recauda o que es importante lo que el gobierno va gastar.

Para recaudar más impuestos, necesita leyes emanadas del Congreso.

Una vez aprobadas, empiezan a destruir la riqueza del sector privado.

Más adelante, te explicaré este proceso.

En cambio, por el lado de la regulación, la destrucción viene por el lado de las inversiones y la empresarialidad.

Tal es el peso inmoral de estas normas, que los inversionistas y empresarios se ven expropiados de sus facultades de derechos de propiedad.

Las regulaciones se basan en el principio que como hay ciertos comportamientos empresariales excepcionales con riesgos de impacto negativo, la libre empresa debe pagar la culpa con su libertad.

Mejor es prevenir que lamentar.

A esto se le conoce como Principio Precautorio, muy aplicado en la legislación ambiental.

En la práctica, la libre producción de la riqueza se ve controlada.

En lugar de judicializar estos comportamientos excepcionales, los estatistas crean organismos del poder ejecutivo para prevenir y regular a todos los empresarios por igual.

La visión de un gobierno ilimitado (y estatista) es invertir las funciones naturales del estado.

El Poder Ejecutivo asume las funciones del Poder Judicial a través de organismos reguladores.

Justifican que dicho Poder no tiene las capacidades técnicas para examinar los casos de competencia en el mercado y crean una antesala en el Poder Ejecutivo.

La visión de la libre empresa considera tal argumentación como estatismo.

Como habíamos dicho, Estatismo es la enfermedad del estado.

Realiza funciones que no le corresponde.

Además de no tener capacidad real de asignar recursos es también inmoral que lo haga.

No tiene capacidad técnica el estatismo por que debe efectuar cálculo económico con propiedad privada, cosa que es un imposible para un gobierno que debe expropiar vía legislación y regulaciones.

El Premio Nobel de Economía Friedrich Hayek ha señalado que no es posible reunir el conocimiento necesario para coordinar las acciones individuales desde el gobierno.

Primero, porque no ha sido creado, y segundo, porque es de índole subjetivo e intransferible.

Un tercer aspecto, es el carácter homogéneo de sus funciones.

Este ignora la diversidad de las preferencias del público.

Un cuarto aspecto, es el carácter violento con que impone dichas funciones en sectores económicos donde se realiza de manera voluntaria.

Un quinto aspecto, es el carácter formalista del estado con que realiza sus actividades y proyectos, que no coinciden con la dinámica innovadora del mercado.

Y por último, el carácter monopólico que necesita el estatismo para proveer de bienes y servicios provocando un efecto expulsión de la libre empresa.

El estatismo es tan destructivo -como dice Henry Hazlitt- que para entenderlo se necesitaría compararlo con un elefante caminando en una vidriería.

Por ello, siendo tú un empresario de la libre empresa debes promover cualquier iniciativa política que limite la acción gubernamental.

Y la acción se limita derogando las leyes malas.

Pero estas leyes son promulgadas en el Congreso y sus miembros son elegidos por voluntad popular a partir de un programa de gobierno.

La raíz del problema es bajar del pedestal al estado tal como se encuentra en la creencia de la mayoría de la gente.

Cuando la gente cree en algo justifica razones para su existencia.

Otorga a ese ente capacidades imposibles de cumplir.

La labor política en todo nivel es acabar con estas creencias con mucho cuidado.

Son creencias que están muy arraigadas a nivel religioso, por ello se necesita de mucho tacto e inteligencia para desarmarlas gradualmente.

Debes saber que el estatismo tiene acérrimos defensores entre ellos a los empresarios oprimidos.

Darían todo lo que tienen con tal de no perder las migajas que le da su amo.

Por ello te recomiendo emplear métodos de ganarse amigos e influir en la gente como Dale Carnegie, Jeffrey Pfeffer, y John Maxwell, por citar algunos.

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