blog | 8 agosto, 2019

Lo que todo el mundo debería saber del capitalismo y la derecha religiosa

ILE

José Luis Tapia, Director General de ILE

El capitalismo tiene nuevos enemigos en el Siglo XXI.

Uno de ellos es la mala prensa.

La mentira se ha adueñado de ésta, liberales debemos revisar nuestra posición de la libertad irrestricta de prensa cuando hay calumnia, injuria, engaño y difamación.

A través de la mala prensa se pasa propaganda contra el capitalismo como un sistema imperfecto que requiere control, intervención y supervisión.

En el siglo XX tuvimos buenos defensores del orden económico como Mises, Friedman y Hayek. En el orden político a Thatcher y Reagan.

El ex Presidente checo Vaclav Klaus señala que en el Siglo XXI los herederos del legado liberal no han estado a la altura por lo que el capitalismo sigue sufriendo ataques.

Si el siglo XIX fue la era dorada del liberalismo con su patrón oro, el Siglo XX fue para el socialismo y su dinero fiduciario.

Ahora en el siglo XXI, la prensa ha sido tomada por el socialismo para atacar al sistema capitalista y los valores de la civilización judeo cristiana.

Para comenzar, tal como lo veo, el capitalismo liberal es perfecto y más bien los individuos son los imperfectos.

Al no aclararse se produce una confusión.

El capitalismo tiene tres versiones: capitalismo liberal, mercantilista y de estado.

El capitalismo liberal o de libre empresa es el sistema de empresas competitivas de libre entrada y salida del mercado.

Los otros dos; el mercantilista es el sistema económico y político de los privilegios para algunos y los daños generados por éstos, para el resto.

Y el capitalismo de estado es el sistema político y económico donde el gobierno es el único empresario que monopoliza la provisión de bienes y servicios.

Cuando me refiera a capitalismo es el de libre empresa donde la oferta y demanda se ajustan perfectamente.

Produce todo lo que población demanda y lo hace de manera racional, eficiente y barata.

El capitalismo esta basado en leyes económicas como la oferta, demanda, costo de oportunidad, de rendimientos decrecientes, incentivos, economía de escala, etc. todas probadas científicamente y son perfectas en su funcionamiento.

Para Gary North, en su libro An Introduction to Christian Economics de 1974, y Bruce Koerber en Divine Microeconomy de 2006, el sistema capitalista tiene un origen divino.

Es un sistema que cumple con los 10 mandamientos, que se basa en el respeto, la propiedad privada, la vida, el contrato, las obligaciones y las responsabilidades.

Es un sistema de leyes mínimas en que la gente va desarrollando sus contratos de manera dinámica.

Los que son imperfectos son los humanos, por que tenemos debilidades, defectos, y pecados.

Por ejemplo, hay una gran demanda en el mercado por sexo, prostitución y pornografía. A esta una gran demanda le corresponde una gran oferta de estas mercancías.

Esa abundancia, considerada como industrias, es el perfecto reflejo de la demanda.

En ese sentido, los que somos imperfectos son los humanos.

Los enemigos del capitalismo -incluyendo la mala prensa-, señalan que hay gente que no le gusta lo que se produce, que le incomoda, por eso busca prohibir ciertas cosas del mercado capitalista.

Sin embargo, eso depende del gusto de cada quien.

Ejemplo: para mí hay demasiados alimentos con alto contenido de grasas, no por eso voy a pedir al Estado que prohíban la producción de estos productos.

Simplemente, no lo consumo.

También hay muchos cigarrillos que uno lo puede ver en todos lados. No por eso voy a pedir a las autoridades que prohíban la oferta.

Simplemente, no lo fumo.

No conforme a ello, los enemigos del capitalismo imponen impuestos para que sean caros y desincentive su consumo.

No es que haya imperfección del capitalismo sino que las preferencias de cierta gente no son de agrado de los otros.

Sencillamente, la gente no comparte los gustos de otros y quieren que eso se prohíba, restrinja o limite.

Muchos economistas convocados por la mala prensa llaman «fallas de mercado» por lo que Estado tiene que intervenir, controlar, y restringir la oferta competitiva.

Por supuesto que no negamos que el capitalismo tenga algunas dificultades transitorias conocidas como desajustes de los ciclos económicos muy bien investigado por la Escuela Austriaca de Mises y Hayek.

Los síntomas son la pérdida de empleo e ingresos debido que la demanda disminuye y la oferta también.

Al caer la oferta, disminuye la producción, empleos e ingresos.

En este sentido, el capitalismo es perfecto.

Tanto Hayek como Mises indican que esta situación es de corto plazo y esa persona que pierde empleo encontrará otro trabajo por la libre movilidad del capitalismo, cosa que no sucedería si estamos en un capitalismo mercantilista y de estado.

No es culpa del capitalismo la pérdida de empleo, sino de los cambios de la demanda.

Por el contrario, si ese desequilibrio del capitalismo se prolonga es por culpa del intervencionismo estatal en sus variadas formas; desde una disminución de la tasa de interés por parte del Banco Central de Reserva hasta por excesivos gastos fiscales.

Finalmente, reconocemos que existen banqueros deshonestos, inescrupulosos y delincuentes que realizan mala gestión, por lo que la consecuencia es que los bancos quiebren y la gente pierda sus ahorros.

Una vez más, no es culpa del capitalismo sino de los defectos de los banqueros que son alentados y protegidos permanentemente por la ley de bancos, por la reserva fraccionaria y el riesgo moral que se lo traslada al gobierno.

Todo lo anteriormente señalado, tiene que ver mucho con la derecha mala.

La derecha mala es aquella corriente política conocida como mercantilista. Y no se limita a la economía, sino que tiene otras dimensiones.

Dentro de esta derecha, está la religiosa, muy presente en América hispana y en el Perú.

La derecha religiosa es cualquiera que diga que esta de acuerdo con la propiedad privada, el mercado, la competencia pero que asimismo debe haber exoneraciones de impuestos a las iglesias, biblias, y diezmos.

Eso es mercantilismo, que trata de viciar al capitalismo de libre empresa. En realidad esta reclamando un privilegio.

Los liberales clásicos sostienen que los impuestos son uniformes, único y universal, por tanto, todos deben pagar sin excepción impuestos bajos solo para financiar las funciones de justicia, seguridad y obras públicas.

Esta derecha religiosa quiere adjudicarse el monopolio de la educación en reemplazo del Gobierno.

Quieren enseñar doctrinas religiosas en las escuelas estatales y privadas.

De hecho compartimos mucho de la doctrina religiosa pero no estamos de acuerdo en que se obligue al resto de la gente a asistir a clases de religión, o realizar plegarias en las escuelas estatales.

Por eso proponemos la privatización de la educación para liberarnos de la responsabilidad estatal de cualquier tipo de imposición ideológica, doctrinaria o filosófica.

Queremos que haya libertad para quienes quieren sus propias escuelas religiosas y laicas sin que esto signifique que uno obligue al otro a aprender lo que no quiere.

En este sentido, el capitalismo de libre empresa es perfecto por que a cada uno se le entrega por lo que esta pagando.

Ahora que ya sabes lo que es el capitalismo y la derecha religiosa, es momento que hagas algo al respecto.

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