blog | 24 Abril, 2017

Más compatriotas anulados

ILE

No es una grata noticia para una sociedad de peruanos libres que los gastos sociales del estado hayan crecido en 165% del 2007 al 2015. Todavía un tercio de la población sigue dependiente de este gasto a pesar que el país se enriqueció en más del doble del 2000 al 2015. Es lo que denominamos la dependencia intergeneracional; una forma de anular la capacidad individual desde el estado de padres a hijos.

Los programas de los Ministerios de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) y de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) han acentuado este problema que desean eliminar. En lugar que un individuo logre su independencia para “quebrar con la histórica transmisión intergeneracional de la pobreza” estos programas han reforzado la anulación individual.

En nuestra investigación en el ILE, hemos determinado que el número de inscritos en el Registro Nacional de Personas con Discapacidad (RNPD) creció 16,661% en el periodo 2000-2016. Durante el periodo del 2007 al 2015, el gasto social del estado aumentó de 9% a 16% respecto del PBI y el estado transfirió S/431,454 millones a casi un 30% de la población, equivalente a todo el PBI del año 2012.

Esta singularidad no es exclusiva del Perú. En la investigación de James Bartholomew en el 2015, descubrió en su visita a países de la venerada OCDE, que una gran porción de gente está mintiendo acerca de sus ingresos. La investigación concluyó que el número de desempleados creció dramáticamente y el gasto social estatal promedio alcanzó el 22% del PBI. Esta facilitación de medios incentiva a millones a no trabajar y pierden su independencia económica del estado.

Si bien es mérito del mercado que la pobreza nacional disminuyera de 42.4% a 21.8% en el periodo 2007-2015 lo que resulta curioso es que el número de hogares del Programa Juntos se mantuviera por arriba de 600 mil en ese mismo periodo. Además, es todo un record ese explosivo deseo de las personas discapacitadas en inscribirse en el RNPD del Conadis.

Quedaría por confirmar la hipótesis que existiría una relación causal en el aumento de inscritos en el RNPD, y el otorgamiento de pensiones sin haber contribuido, de tener un contrato laboral en una empresa con más de 50 trabajadores y acceder gratuitamente a los programas del MIDIS.

Tener una sociedad de peruanos independientes debe ser el camino por donde deben transitar todos los programas estatales para evitar cualquier anulación individual.

Por José Luis Tapia, Director Ejecutivo de ILE, economista y Profesor de Facultad de Negocios.

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