blog | 22 enero, 2002

¿Modernización o minimización del Estado?

ILE

Varias han sido las ocasiones en que el Premier Dañino ha propuesto una reingenería del Estado para modernizar los servicios públicos. A mi modesto entender, el problema no se reduce a un aspecto técnico, sino que es fundamentalmente ideológico, debido que el debate es con aquellos que sostienen enfoques, que avalan la necesaria participación del Estado, en la provisión de servicios públicos. Lo cierto es que muchos individuos desearían tener Estados mínimos, casi sin impuestos, que sean mucho más eficaces a la hora de cumplir sus funciones esenciales.

Es lamentable que en el Perú la justicia, seguridad, educación y salud sean servicios malos, caros, e injustos. Como notarán allí, no hay competencia ni mercado ni empresarios. Lo que hay es un Estado entrometido y derrochador, que arruina a los trabajadores y empresas con altos impuestos. Y lo tenemos gracias a que nuestros gobernantes son unos estatistas, que no quieren que la gente prospere en un mercado libre y abierto. Por ejemplo, el Gobierno de Toledo derrocha nuestro dinero creando Bancos como el Agropecuario. ¡Y ya se viene el Banco de las Pymes!. Mientras que el Apra, Unidad Nacional, Somos Perú y los fujimoristas siguen siendo unos estatistas de la misma estirpe, interesados en la cuota de poder que recibirán con el cuento de la concertación.

Por ello se hace necesario un Estado mínimo, para que la gente pueda trabajar, invertir y prosperar con justicia y seguridad de primera. El resto de servicios como la educación, salud y otros, los puede proporcionar el sector privado, si la gente así se lo pide. ¿Sino para que está el mercado?. Sin embargo, para que los pobres e informales se beneficien del mercado libre, hay que comenzar con la desactivación de los actuales ministerios. Solo bastaría con tener tres: Defensa e Interior, Relaciones Exteriores y Justicia. Si ello implica el cese de un millón de empleados públicos, debe entenderse que es en beneficio de los 26 millones de peruanos, que reclaman urgentemente una mejora de su situación económica. ¿Acaso en la democracia la mayoría no manda?. Se estima que este Estado nos debe costar unos US$1,600 millones, comparado a los aproximadamente US$ 10,000 millones que actualmente pagamos. Para financiarlo sólo se requiere un único impuesto de 5% a las ventas.

Al tener un Estado mínimo, pero eficiente, habrá mayor libertad económica para que millones de compatriotas se formalicen o inicien sus negocios con pequeños capitales, por ejemplo de 50 soles, sin hacer trámites en los ministerios y municipalidades. Y sin querer beneficiarán a otros millones de compatriotas, disminuyendo así el desempleo, por que habrá una avalancha de inversiones privadas al percibir que el mercado está libre, sobre todo, libre de coimas y trámites.©

Por Jose Luis Tapia, Director de ILE.

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