blog | 3 agosto, 2005

No puede “chorrear”más

ILE

El Presidente Alejandro Toledo no ha tenido mejor idea que afirmar que ahora sí se siente el “chorreo” en la población. Suena muy alentador pero poco entendible para muchos. ¿Cómo es eso del “chorreo”?. El término “chorrear” es un invento creado por ciertos economistas partidarios de la Escuela de Chicago para explicar que los beneficios de la macroeconomía se pueden extender a la microeconomía. Si bien pueden caricaturizar al proceso de mercado -como si fuera una vulgar cañería – nadie va entender por qué las reformas de los noventa no han tenido el éxito que esperábamos.

Para comenzar dichas reformas no fueron de mercado sino de estado. Lo primero que se hizo fue estabilizar las cuentas fiscales de un gran estado; elevar la presión tributaria, simplificar impuestos para recaudar más, insertarse en la comunidad financiera internacional para fuese sujeto de créditos (léase endeudamiento), realizar privatizaciones monopólicas para recaudar miles de millones de dolares, es decir, implementar reformas macroeconómicas con el único propósito de restablecer los equilibrios fiscales asumiendo que el problema era el déficit (fiscal) de ingresos cuando lo correcto es que había sobregasto estatal.

A esto hay que añadir la confusión intelectual por la que pasó el gobierno de ese entonces. Sus detractores decían que era un gobierno ultra liberal, pero me temo que fue ante todo estatista. Porque en lugar de reducir los gastos del estado en forma no lineal y funcional al 5% del PBI, le pusieron grandes ingresos vía impuestos y privatizaciones llegando a una presión tributaria global del 17% pero una individual escandalosamente del 47%. Por qué en lugar de privatizar capitalizando a los trabajadores y usuarios víctima del estatismo, prefirieron capitalizar a las grandes empresas creando monopolios. Por qué en lugar de libre mercado, tuvimos fuertes regulaciones a la competencia más una burocracia tecnificada e implacable con poderes de juez civil robustecidos de normas consideradas por ellos “anticompetitivas”.  Porque en lugar de tener libre curso legal de monedas se prefirió la solarización, pero nunca al estado se le quitó el monopolio de la creación de dinero. Porque en lugar de tener libre comercio con el mundo sin aduanas y tratados comerciales, se nos vino encima todo el marco jurídico de la OMC en el 94, con sus leyes de defensa comercial; como los dumpings y salvaguardias que hacen impredecible cuánto es la tasa máxima arancelaria.

Ahora que la gente de clase media se pregunta por qué no “chorrea”, hay que responderles que se hicieron reformas para un nuevo estatismo disfrazado de mercado (llamada erróneamente liberales) que han generado déficit entre ingreso y gastos de la población. Las reformas solucionaron los ingresos del estado pero no de las personas y empresas, puesto que los ingresos de estos últimos son los que se han mantenido prácticamente estancados mientras que los gastos y costos de producción han ido en aumento por las altas tarifas de servicios públicos, gasolina con 60% del precio en impuestos, majaderos beneficios laborales, falta de inversión privada en infraestructura, en otras palabras, falta de mercados libres.

Las pruebas están allí del fracaso de la reforma neoestatista de los noventa: 60% del PBI es informal, 52% de la población es pobre, 22% de la pobreza es extrema; 1,300 de peruanos salen diariamente del Perú por que no encuentran futuro y 98% de la estructura poblacional empresarial es mypes. Encima tenemos un estado que hace cosas que no debe hacer y deja de hacer cosas que sí debe hacer; la justicia no juzga sino persigue, la policía no atrapa bandas de secuestradores sino a comerciantes con sus mercaderías de Puno, las fuerzas armadas compra dos fragatas Lupo pero se les cae un avión o helicóptero por año.

¿Cómo generar más “chorreo” en palabras del presidente?. Liberalizando el mercado de factores de la producción que es el que está más trabado en nuestra economía. Lo liberalizado hasta ahora corresponde más al mercado de bienes pero el mercado laboral, financiero, capitales, recursos naturales y empresariales son los más estrangulados vía impuestos y regulaciones. El pago de los factores no puede aumentar en el tiempo cuando en la cadena de producción se confisca valor agregado con detracciones, ITN, ITF, IR, licencias, tasas, derechos, y cuanta cosa se le ocurra al nuevo estatismo con tal de no dejar nada de ganancias para pagarse asimismo sus monstruosos gastos fiscales.

Pensar que puede haber más “chorreo” es como pedir que un auto avance presionado el freno. Solo teniendo gobiernos limitados en poderes y gastos más mercados libres de impuestos y regulaciones se puede garantizar que el mal llamado “chorreo” llegue a la población.

Por Jose Luis Tapia, Presidente del Instituto de Libre Empresa

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