blog | 18 diciembre, 2018

OTRO DEBATE CON LA IZQUIERDA

ILE


Alberto Mansueti, Fundador del Centro de Liberalismo Clásico

Este año 2018 tuve otro debate público, con otro profesor marxista, el 29 de octubre, y fue otra vez en una universidad del Ecuador. Y otra vez saqué a relucir y puse sobre la mesa, uno por uno, “los 10 puntos” de 1848. Mi trabajo es mostrar lo que nadie quiere mostrar.

— El 11 de julio del pasado 2017, por invitación de los estudiantes de Economía de la Universidad Central del Ecuador, tuve un buen debate con un docente, “marxista heterodoxo” según su propia declaración. Está en Youtube.

— Mi postura fue la siguiente: repasar todos y cada uno de LOS DIEZ PUNTOS DE 1848, el Programa del “Manifiesto Comunista” de Marx y Engels, capítulo 2, que se consigue en cualquier librería. A saber: (1) Reforma Agraria; (2) Impuestos Progresivos; (3) Supresión del Derecho a la Herencia; (4) Confiscación de Propiedades; (5) Banco Central; (6) Transportes en poder del Estado; (7) Planificación Central de la Economía; (8) Regimentación del Trabajo; (9) Reglamentación de la Economía rural y urbana; (10) Educación Estatal.

— Mostré a mi oponente, al Jurado y al público, que desde hace unos 100 años, esas han sido las “políticas de Estado” reinantes en casi todo el mundo, en sustitución del capitalismo liberal. Fueron convertidas en leyes “progresivamente” por casi todos los Parlamentos. Y fueron aplicadas, de golpe o “gradualmente”, por casi todos los Gobiernos, en América Latina y casi todo el mundo, con muy pocas excepciones. No se puede discutir con los hechos: aún están vigentes, todas y cada una de ellas, a pesar de dos tímidos paréntesis “Neoliberales”, el primero después de la II Guerra Mundial, y el segundo después de la “Guerra Fría”, que lamentablemente fueron insuficientes.

— Estos 10 puntos son compartidos por los dos brazos de las izquierdas en la región, la “dura” y la “blanda”: el Foro de Sao Paulo, y el Comité Latinoamericano de la Internacional Socialista, cuyos dos voceros son respectivamente el canal “Telesur”, controlado por los comunistas desde La Habana y Caracas, y “CNN”, controlado por el Partido Demócrata de USA, desde Miami, Florida. Y asimismo compartidos por los Gobiernos y partidos de la “derecha mala” en esta parte del planeta.

— Y luego comencé a hacer las preguntas obvias y lógicas, de frente a la realidad: ¿Estamos o no conformes con los resultados? ¿Estamos o no satisfechos con los “logros”: la pobreza y la miseria, el desempleo, las crisis y las recesiones en la economía, y el adoctrinamiento y embrutecimiento de los niños y jóvenes en la “educación”? ¿No es hora de revertir esas medidas, leyes y políticas? Porque eso queremos los liberales y conservadores de la derecha buena.

— Para rematar, apunté que las izquierdas de hoy día pretenden imponernos el “marxismo cultural”: ideología de género, ambientalismo rojo, relativismo Posmodernista, y lucha contra la globalización de los mercados y los valores y principios “occidentales”. Y avanzan a paso muy rápido; pero sólo porque el MARXISMO CLÁSICO ya se nos impuso en el pasado siglo XX, y todavía es dominante, en nuestras leyes, instituciones y burocracias estatales. Y por eso todavía tienen “LA SARTÉN POR EL MANGO”. Los marxistas culturales, entronizados en la ONU, sus Agencias y “ONGs”, hoy pretenden el aborto libre, el “matrimonio” gay y las leyes “de género”, prohibir las bolsas y pajillas de plástico, además de otras leyes contra las empresas, y promover las invasiones masivas disfrazadas de “inmigración”, etc.; pero NO HAN ROTO con el marxismo clásico, en absoluto, sólo lo combinan con mercantilismo.

— También expliqué la habilísima jugada estratégica de las izquierdas, que consiste en “EMBARRAR LA CANCHA” de la opinión pública y las elecciones con la “HISTERIA ANTICORRUPCIÓN”, a la cual sigue de inmediato el “lawfare” o judicialización de la política, que abren la puerta a la antipolítica, a la partidofobia y a la aversión a la democracia.

— En aquella ocasión, mi distinguido oponente me interpuso muchas objeciones; pero ninguna medianamente solvente, a mi parecer. Ud. mismo puede juzgar, mirando el video en Youtube, aunque la calidad del sonido no es buena.

— En esta otra oportunidad, que tuve este año, y agradezco infinitamente, estuve frente a otro docente, con similares ideas marxistas, en otra Universidad de Ecuador, atendiendo a otra gentil invitación de los estudiantes. ¿Qué hice? Pues lo mismo exactamente; ni más ni menos. Con iguales resultados en el Jurado y en el público.

— Y una diferencia: este año hablé de la victoria del candidato “fusionista” en Brasil, Jair Bolsonaro, fusionando el liberalismo económico con el conservadurismo moral y político. Describí y analicé lo que “fusionismo” significaba: la lucha frontal contra AMBOS MARXISMOS, clásico y cultural. Mencioné a otros candidatos en la misma línea, como el diputado Alfredo Olmedo en mi país natal, la Argentina; y la posibilidad de otros que pudieran surgir, en otros países.

— Mostré LAS DOS CLAVES o condiciones necesarias para que el fusionismo tenga éxito y la derecha “levante cabeza” de nuevo. ¿Cuál es? Cerrar las “dos brechas”: (1) que los defensores de la vida, el matrimonio y la familia, conozcan y entiendan el marxismo clásico, y se deshagan del nefasto estatismo que nos impuso en el siglo XX pasado; (2) que los partidarios del libre mercado comprendan que la familia y el capitalismo van inseparablemente unidos, tal como Marx y Engels vieron claramente, y se desprendan de sus impulsos anarquistas y anti-valores.

— Y al fin, destaqué nuestro Movimiento por las Cinco Reformas, que al fusionismo pone operativo. Y el trabajo que nos espera, si Dios quiere, para 2019, en el Centro de Liberalismo Clásico, el Instituto de Libre Empresa, y el Foro Liberal de América Latina. Pero esta vez, el video no apareció.

Muchas gracias, saludos a los buenos, y ¡FELIZ NAVIDAD!

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