blog | 6 febrero, 2006

Politicen más la libre desafiliación

ILE

La mejor noticia de esta semana es que Alan García solicita a los candidatos iniciar un debate en torno a la libre desafiliación. Si Lourdes Flores y Ollanta Humala creen en la libertad de elección deben contrastar sus ideas con García. Si Fernando Olivera  se jacta de ser “amante” de la libertad debería participar en este debate al igual que el Frente Amplio de Izquierdas.

Es cierto que los candidatos andan preocupados en cómo mejorar su posición en las encuestas pero deben saber que la libre elección es un buen recurso político para atraer más electorado. A la gente le gusta elegir entre diferentes alternativas, y eso se prueba viendo diariamente cómo la gente elige en el mercado. También al pueblo le gusta la libertad de expresión; solo basta con escuchar un poco de radio entre las 8 y 10 de la mañana para darse cuenta la gran demanda de la gente por expresar libremente una opinión en el aire. Y es que la gente tiene una demanda oculta por más libre elección en rubros como la salud y educación que los candidatos no han sabido explotar este nicho político.

Sin embargo, el ministro Zavala y la asesora Cecilia Blume quieren muy astutamente centrar la discusión a aspectos meramente técnicos. Por tanto, carece de toda relevancia para los candidatos realizar una discusión actuarial sobre la viabilidad financiera del fondo de la ONP frente al gran potencial político que hay detrás del principio de la libre elección. Cualquier liberal iusnaturalista debe defender el debate propuesto por García para saber si los defensores del sistema de AFP’s pueden todavía sostener ciegamente que el sistema es sólido y justo. Los candidatos presidenciales no deberían caer en el tecnicismo de la libre desafiliación que proponen el MEF y la PCM, sino ser más agresivos y politizar este tema de manera que puedan proponer una tercera opción que todavía puede ser más atractiva para el electorado: que cualquier individuo pueda elegir libremente esta fuera de estos dos sistemas de manera que pueda quedarse con esos descuentos en su bolsillo para incrementar su poder adquisitivo.

Siendo Alan García un político inteligente creo que va entender el potencial político que hay detrás de esta tercera opción y de paso ser consecuente con su lema partidario “pan con libertad”.

 

Por Jose Luis Tapia, Director de  ILE, economista.

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