blog | 16 junio, 2005

¿Por qué no firmar el TLC con EEUU?

ILE

Tal interrogante resulta totalmente extraña si viene principalmente de un liberal confeso. Aunque a primera vista parece que soy un «izquierdista” anti todo, sin embargo, para lamento de algunos, no estoy en contra del libre comercio, sino de los tratados gubernamentales que dicen “ser” de libre comercio.

Personalmente me fascinaría promover un «Anti Corn League» aquí en el Perú, tal como hizo Richard Cobden en 1849 en Inglaterra. Pero de nada sirve esta fantasiosa pretensión si antes aclarar cuáles son las tres objecciones que tengo para que no se firme el TLC con EEUU.

En primer lugar, no encuentro un valor superior para firmar este tratado sino es de índole moral. El que el presidente Toledo tenga su cometido político de firmar “sí o sí” con EEUU no excluye la otra opción de firmar “sí o sí” un tratado de libre comercio entre los peruanos. Por que los indicadores muestran lamentablemente que un 60% del PBI es informal y eso dice mucho de la urgente necesidad de un libre comercio entre los peruanos en el mundo formal. Será pues un acto moral considerar la eliminación de las excesivas regulaciones e impuestos injustos que hacen inviable unas relaciones económicas armoniosas. Y me parece totalmente inmoral que se esten negociando nuestros derechos individuales como si fueran simples mercancías de la Nabandina.

En segundo lugar, estratégico. No han considerado que la firma de un TLC es posterior a cualquier reforma liberalizadora unilateral de los mercados internos. Competir con EEUU no requiere de un tratado sino de privatizar, liberalizar y desregular la economía nuestra; hemos puesto la carreta por delante de los bueyes. A esto cabe añadir la miopía con que se quiere negociar el libre comercio aprobando normas de origen como si fuera nuestra economía totalmente afortunada por la Providencia.

Y la última, es la institucional. Aquí todos los gremios y sindicatos quejones tienen la razón. No se puede competir en igualdad de condiciones. Pero no esas condiciones utópicas que nos hablan los socialistas, sino de las desigualdades institucionales entre Perú y EEUU. La ventaja que tiene EEUU sobre nosotros es que es una economía ubicada entre los primeros 10 países más libres del mundo, cuando la nuestra se ubica entre los primeros 60. Primero hay que realizar una reforma institucional del estado para reducirlo a fin de hacer más libres y competitivos a los ciudadanos y empresas.

Hay otros temas coleterales al TLC que no pretendo abordar aquí, pero es oportuno iniciar una discusión de por qué se pretende pasar de contrabando un tratado gubernamental como si fuera de libre comercio cuando sabemos que es todo lo contrario: limita nuestro derecho moral a comerciar con otros individuos detrás de la fronteras.

Por Jose Luis Tapia, Director de ILE.

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