blog | 23 enero, 2018

Venezolanos chambeadores

ILE

Por: Richard O. Campos Villalobos, analista político

En estos últimos días está de moda decir que los venezolanos, que huyen a raudales del comunismo que ha destrozado su país, hacia el nuestro y que llegan a quitarnos la chamba.

Bueno, se quejan los amodorrados y de hecho los vagos y demás resentidos que pululan por las calles, yo creo que más bien es bueno que vengan, porque están aquí para hacer país, vinieron aquí y literalmente han logrado o al menos están logrando “desahuevarnos”.

La generación actual está bastante cómoda y si algo la caracteriza, es la modorra y la juerga, a decir coloquialmente como lo dicen los peruanos, huevean y chupan mucho.

No es novedad, que las redes sociales de estos snobs recién llegados al mundo, estén llenas de fotos y vídeos de sus monumentales pachangas, que presentan en sociedad como si fueran grandes hazañas.

La pregunta es ¿Realmente nos quitan la chamba los “venecos”?, ¿En serio necesitamos ser desahuevados por extranjeros?; hay que verlo desde varios puntos de vista, pero es más o menos como sigue. Veamos:

1.- ¿Es cierto, como dicen los resentidos, que los venezolanos nos quitan la chamba?, Claro que sí, tanto como nosotros, en los 80´s y 90´s, se la quitamos a los venezolanos, chilenos, argentinos, japoneses, mexicanos, norteamericanos, españoles, italianos, alemanes, etc. cuando huimos del Perú, que se desangraba por la guerra y se hacía inviable por la crisis económica. Como para que tengan una idea más cercana a la realidad, impulsamos las economías de esos países con mano de obra peruana.

2.- ¿El venezolano es educado, como se dice? Por supuesto que sí, en casos es muy culto, muchos de ellos son cosmopolitas, he notado su gran preparación en cortos diálogos con ellos, vienen miles de profesionales calificados y mentes valiosas entre los migrantes. Aquí antes teníamos a los taxistas “más cultos del mundo” – Martha Hildebrandt dixit – los actuales dan miedo. Hoy tenemos a los barman’s, anfitrionas, técnicos y mozos, más cultos y guapos del medio. Alégrense snobs, no todo es tan malo.

3.- ¿Es cierto que el venezolano vino a desahuevarnos? La verdad es que sí y más, porque esta generación nacida en los 90´s, en su gran mayoría es ociosa, conformista, juerguera y muy ingenua, tiene un grave defecto, creer que el dinero aparece mágicamente y hacen lo imposible por conseguirlo con el menor esfuerzo. Pocos caen en la cuenta de que muchos de los aspirantes de veinte años, que buscan trabajo part time, en realidad no lo requieren, solo es una excusa para aparcar tiempo para juerguear.

Estudian siempre la misma carrera, Administración y sus decenas de derivados, creen que es una carrera fácil y al terminarla, no tienen mayor proyecto que poner un pequeño negocio (discoteca o bar) y creen que eso es vida.

Aparte que desde hace 6 años, cuando la actual generación empezó a ser parte de la PEA, existen más discotecas y bares, que Fábricas, Malls o Start Up’s, hay ciudades con menos de 100 mil jóvenes y tienen más de 300 centros de entretenimiento nocturno. Esta generación también, es increíblemente ingenua.

Y prueba de ello es, el alto número de embarazos continuos en jovencitas de menos de 22 años y en casos con hijos de padres diferentes.

Otra prueba de su ingenuidad, es la fácil manipulación mental de la que son objeto, los resentidos de medio siglo de edad, los captan fácilmente en las universidades – sobre todo las del estado – y les transmiten, a modo de cátedra, sus odios y frustraciones personales, por eso el imaginario mental de estos mozalbetes, está lleno de anticapitalismo, antisemitismo, xenofobia anti chileno – norteamericana, y conspiranoia eco – animalista.

Y muchos de ellos, si no ganan suficiente dinero, recurren a la ilegalidad en la prostitución, extorsiones, burriers, etc.

En cambio el venezolano vino, en su gran mayoría a elevarnos el nivel, a diferencia de los colombianos cuya mayoría se hizo delincuente, son más trabajadores, más ahorradores, juerguean, pero no despilfarran, las venezolanas son trabajadoras, sin dejar de ser hermosas y cultas – en los 80’s y 90’s, Venezuela monopolizó la industria de la belleza femenina americana – trabajan en lo que pueden, son meseras más atentas y anfitrionas menos atorrantes, son muy parecidas a las peruanas de los 70’s y 80’s que lucharon fuera del país para darle a su familia una mejor vida y lo lograron, pero en algo fallaron, se la dieron demasiado fácil a sus hijos.

4.- La generación de los 80s que huyó de la guerra que asolaba a nuestro país, nos sacó adelante emigrando y reactivó nuestra economía enviando divisas monetarias, que los que nos quedamos invertimos en nuestra familia, haciendo patria.

Pero, es la actual Generación Z ociosa e ingenua, quienes pese a sus falencias y errores, critican abiertamente a los venezolanos que vienen a lucharla. Tal como nuestra generación en los 90s, lo hizo en Chile, USA, España o Japón, en su momento.

Una frase lo resume “la generación actual defiende con odio anti chileno la nacionalidad del pisco, pero bebe cerveza y ron a borbotones”, se queja que el venezolano les quita el trabajo, pero en su mayoría no busca trabajo.

5.- Toda crisis económica trae, pese a la crudeza de su existencia, una oportunidad y la crisis Venezolana, no solo es una oportunidad para los venezolanos de corregir sus despilfarros pasados y malas elecciones políticas, también lo es para nosotros, para mejorar como sociedad, para aprender de ellos, para no elegir aventureros mesiánicos de poca monta como gobernantes, para luchar con acierto por nuestros proyectos, para valorar el trabajo duro y el ahorro, para disfrutar del producto de nuestros esfuerzo y tanto o más de un libro y una casa que de un wiski y una discoteca, antes que rodearnos de la falsa seguridad del odio y el resentimiento.

Gracias por la lección, Venezolanos, solo espero que los peruanos la aprendamos.

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