blog | 6 marzo, 2017

Con mis hijos no te metas … Con mi libertad tampoco

ILE

El servicio estatal de educación vive una crisis crónica desde hace más de 40 años y parece no ser vencida.

Desde luego que no sorprende que su calidad sea de la peor, por no decir inexistente, de hecho decirlo no constituye un insulto, es la pura y dura realidad.

La sola presencia del estado en la ejecución de este servicio ya denota una mediocridad universal inaudita.

Es lo que tenemos, no podemos cerrar más los ojos a la situación ni mucho menos proponer con estulticia mayor que sea el estado, padre de la criatura, quien solucione esta gravedad galopante.

El problema que se suma a la infraestructura precaria, los proyectos de mejoras anulados, los alumnos y docentes semi analfabetos, los alimentos de Kali Warma no aptos para el consumo humano, es el currículo educativo y su contenido.

Ahora al estado se le ocurrió la genial idea de experimentar en el cerebro de los niños en la absurda idea de la igualdad en la “diversidad” sexual, un diseño social basado en la imposición de valores marxistas culturales.

Es decir ahora el estado no solo pretende mal enseñar las ciencias que de por si generan alumnos palurdos que creen que Miguel Grau nació en Venezuela sino también, harán del activismo social una práctica común en aras de que el libertinaje sexual sea visto como práctica normal y como forma de sociedad dizque “perfecta”.

¿De dónde salieron esas “geniales” ideas?, ¿De dónde provinieron siempre? Es muy simple, del consabido adoctrinamiento que la izquierda siempre se ha esforzado por imponer.

Si hacemos memoria ese adoctrinamiento impune de la izquierda parió a Sendero Luminoso, alias Gonzalo y su camarilla del comité central de sendero eran docentes en una universidad estatal.

Los tiempos han cambiado, como el ejército barrió al sendero de los coches bomba y los juicios populares, de las universidades, ahora la cosa es en los colegios.

Hoy es el Sendero Luminoso del sexo libertino suelto en plaza, como predicador de los valores del marxismo cultural, ese es el nuevo parámetro igualitarista que la izquierda usa hoy para tratar de convencer a los incautos y a los niños por su vulnerabilidad.

La realidad sin embargo ha demostrado que ningún hombre es igual a otro, la igualdad, no pasa de ser un conjunto monumental de falsedades y mitos creados a partir de la jocosa idea de la igualdad de clases que predicaba Marx.

La desigualdad y las diferencias son lo que caracterizan a la naturaleza y a los humanos que provienen de ella, la igualdad en realidad es el eje rector de la doctrina izquierdista.

Más bien con la misma terminaron por cometer genocidios apocalípticos, como el Holodomor ucraniano y el stalinismo que exterminó a la cuarta parte de la población rusa.

Los tiempos modernos han agiornado a la izquierda, pero no ha dejado de predicar el igualitarismo, que ahora pule de términos nuevos como derechos humanos, ecologismo, indigenismo, anti semitismo e ideología de género.

Para ello cuentan con su ejército de “iluminados” de la Escuela de Frankfurt y cual guardias rojos blandiendo el Libro de Mao, han esparcido las nefastas ideas de Gramsci en pavorosos experimentos sociales.

Sus resultados son la contaminación de cuanta institución internacional o académica de occidente han tocado y de haber reducido a Europa a un vasto antro donde las imposiciones del lobby gay-gender hoy son una auténtica KGB del pensamiento único, que encarcela a quienes piensen diferente.

De ahí que la ONU copada por estos pseudo intelectuales haya felicitado al Perú por imponer en la curricula escolar la doctrina de “igualdad” de género, claro, de la ONU salen los “técnicos” que asesoran a los gobiernos en la implementación de las “políticas públicas” acorde a los valores del marxismo cultural.

Frente a ello, el planteamiento serio de desactivar el MINEDU se preste para un amplio debate desde la ciudadanía que se opone al adoctrinamiento marxista cultural para imponer la supuesta “igualdad de género” en las escuelas.

Si triunfa el neo marxismo, la educación terminará pervirtiéndose, convertida en instrumento perfecto de los agresores a la libertad, para imponer su agenda y sus falsos valores y formando una generación de entes catatónicos incapaces de pensar por sí mismos.

Demás está decir que el estado debe retirarse cuanto antes de la enseñanza básica regular, es un servicio que no le corresponde prestar, toda vez que es subsidiado con dinero del contribuyente.

Sé que los acólitos del estado han pedido argumentos científicos a quienes se oponen a la ideología de “igualdad” de género en el CEN y cuando se los han dado, han replicado con sus referidos términos científicos, a saber: Fachos, Nazis, Homofóbicos, Transfóbicos, Troglodita, Cavernario, Etc.

La oposición a la misma es válida, esa ideología como el marxismo, es nefasta socaba las bases de la institución primordial de la libertad, la Familia a la que busca destruir y si destruye a la familia, destruye a la sociedad y si destruye a la sociedad destruye a la libertad que es el fin último del comunismo.

Por gusto Engels no calificaba a la familia “institución del capitalismo opresor”

La marcha del 4–M ha sido un acto de valentía, si bien convocada por religiosos, muchos creyentes y no creyentes han asistido, lo que amerita respeto y reconocimiento.

Quiero finalizar rememorando lo que una vez dije en este portal acerca de este hecho, yo personalmente me opongo a que solo los sectores religiosos tomen protagonismo de la marcha, que ha incluido a gente no creyente.

Pero sé que los religiosos buscan imponer su ideología y es tan nociva que solo los incautos lo creen, por eso no es de sorprendente que un grupo de fanáticos religiosos dementes en plena marcha hayan concluido la desopilante idea de que solo los hombres y mujeres de raza blanca son homosexuales y lesbianas.

Estos, junto a quienes creen que ser mujer o varón es un constructo del tiempo y no una condición biológica normal, no se diferencian en nada.

Ambos grupos son un peligro real para una sociedad libre, al estado hay que reclamarle que adoctrine a nadie y que no se metan con nuestros hijos.

A los dementes religiosos hay que informarles que la Biblia no es el único libro sobre la tierra y que no se metan con nuestra libertad.

Por Richard O. Campos Villalobos, sociólogo y profesor universitario

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