blog | 24 febrero, 2004

El enemigo está en casa

ILE

El Ministro de Transportes ha dicho que el enemigo de su sector es la informalidad, pues el sector privado es destrozado por el “trabajo paralelo que lo pone en crisis permanente”. De su declaración, al menos se desprende, que no ha leído ni él ni sus técnicos libros básicos de libre mercado como el de Rothbard “Man Economy and State” o “Power and  Market” y la obra cumbre de Mises “La Acción Humana”. Los empresarios formales no se han dado cuenta que su verdadero enemigo es el estatismo pues vive de ellos, vive con ellos, y trabajan obedientemente para él.

Ignoran que la informalidad es un mercado libre extralegal que funciona con normas que su cumplimiento no le representan mayores costos. En cambio, son unos “sonsos” los empresarios que defienden la formalidad en las actuales circunstancias, con exiguas rentabilidades temporales, pero con impuestos injustos, leyes y reglamentos frondosos de difícil cumplimiento. Pero lejos de condenar al estatismo, se unen con él -su “amo”- para atacar, perseguir y denigrar a los informales que han escapado de la opresión que hay en el mercado.

Como será de salvaje este sistema, que el Ministerio de Transportes ha dictado recientemente 10 medidas (80% ultrafiscalizadoras) que dicen van a formalizar el sector transporte; unas cuantas migajas en el descuento del selectivo al consumo para arrancarle una sonrisa a sus esclavos “los formales”. ¿A cambio de qué?. De más reglamentos y fiscalización. Asimismo, la Sunat ya comenzó con su labor de “Gestapo” con el nuevo RUS que servirá para avasallar a las actuales empresas formales con más fiscalización.

Algunos empresarios dignos ante tal esclavitud prefieren escapar de la formalidad para colocarse en la vereda de enfrente que llevar una contabilidad completa y encima ser fiscalizados. Y por último, la otra persecución es la de Osinerg, que implementará el uso del sistema de control de órdenes de pedido de combustible (Scop), como procedimiento único para perseguir y eliminar a los informales en la venta de combustibles.

Los empresarios formales con un mínimo de dignidad deben unirse a los informales en una liga contra el abuso fiscal para combatir la opresión económica que felizmente se puede mitigar desde el mercado libre informal. Esa es la salida.

Por Jose Luis Tapia, Director de ILE

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