blog | 7 enero, 2004

El Pseudoderecho a la Estabilidad Laboral

ILE

Es dificil hablar en la sociedad peruana de los temas morales relacionados al trabajo fuera de las consideraciones legales. La discusión acerca de los derechos laborales, salario justo, estabilidad laboral, beneficios sociales, etc. ha involucrado hasta ahora razonar en términos de leyes y reglamentos. Tal es la perversión alcanzada por la “mano visible” del Estado que ha logrado cambiarnos la manera de pensar y hablar en las últimas décadas.

Sin duda, la pérdida de empleo es uno de los temas lamentable para cualquier persona. Una queja recurrente contra los empresarios es que ellos ven a los trabajadores como simples mercancías y que es una “obligación” moral darle continuidad laboral a sus trabajadores.

Ciertamente, un trabajador tiene una expectativa razonable de estabilidad en el empleo tal como parece estar implícito en cualquier acuerdo laboral. Si el empleador pone fin a la relación contractual estaría mal sin causa justa.

Creo no equivocarme que fue parte de nuestro pensamiento que si el trabajador es honesto, leal, o productivo es casi seguro que formaria parte del activo de la empresa, y que su estabilidad laboral estaría más que descontada.

Pero últimamente la idea que ha ido ganando terreno no ha sido precisamente esta, sino que el trabajador tiene ya ganado un “derecho” a la estabilidad laboral y a estar “libre” de la preocupación de perder su trabajo. Seguramente que el empresario podrá honrar los términos laborales pactados siempre que el negocio esté floreciente, pero la independencia de factores que comprometen la salud del negocio, podría socavar los requisitos necesarios para darle continuidad a la relación laboral.

Sostener que el empleador debe continuar empleando al trabajador “sin importar que” es tan lógicamente equivalente que los empleados deben continuar trabajando para el empleador “sin importar que”, es desde luego absurdo.

Tampoco nadie puede arguir seriamente que sería inmoral que un empleado de fin a su estabilidad laboral por la búsqueda de un trabajo mejor remunerado o que algún empleador esté condenado moralmente por que no proporciona un empleo fuera de las necesidades de la empresa. En este sentido, un trabajo es solamente seguro y estable siempre que haya demanda empresarial en el mercado.

Por Jose Luis Tapia, Director deILE.

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