blog | 24 septiembre, 2005

El radicalismo de los Humala

ILE

Resulta muy extraño que la casi totalidad de los medios de comunicación no hayan puesto en su real magnitud al fenónemo del nacionalismo radical. El ascenso vertiginoso de Ollanta Humala en las encuestas debe ser visto como una amenaza y no como una simple curiosidad electoral. Felizmente, el director de La Primera, Juan Carlos Tafur, ha dedicado una editorial reafirmándose que Humala es el huaico electoral que se avecina.

Si bien existen antídotos contra este tipo de socialismo radical no hay por el momento el outsider que le haga frente al “chavismo” peruano. La toma de la comisaría en Andahuaylas por Antauro, fue el inicio de la separación del nacionalismo con el actual sistema político. Ambos, Ollanta y Antauro, son la misma estirpe nacionalista que siguen el libreto que le dio el triunfo al comandante Chávez en Venezuela.

No hay que ser demasiados analíticos para decodificar el mensaje que están dando los Humala. Ellos son el bando socialista radical enfrentado con el otro bando socialista moderado representado por el gobierno de Toledo y todos los partidos políticos tradicionales. Como sostiene Ayn Rand en la lucha entre dos ideologías triunfa la más racional, pero entre dos principios triunfa siempre la más radical.

Así lo ha entendido Ollanta, que habiendo suavizado el tono de su retórica nacionalista es el candidato ideal que la clase C y D necesitaban. De hecho, a los políticos tradicionales no le sale ser radical por que son parte del status quo. La gente de “El  Otro Sendero” coincide con los Humala que la “democracia” no sirve. También consideran que la estabilización macroeconómica e inflación controlada ya paso, ahora quieren que haya deflación  por que sus ingresos reales no suben. El hartazgo popular por la clase política es evidente, consideran que es totalmente contraria a sus expectativas progresistas que demandan más libre mercado y menos política.

Los Humala ofrecen cambiar profundamente la sociedad. Pero es un cambio para peor. La ideología liberal es lo suficientemente radical para derrotar con éxito este nacionalismo. Aunque esta solución diste como posibilidad electoral es, sin embargo, un desafío para cualquier político que quiera salvar al Perú del radicalismo de los Humala.

Por Jose Luis Tapia, Instituto de Libre Empresa.

Entradas Recientes