blog | 3 julio, 2006

El verdadero enemigo del TLC

ILE

Los agricultores se equivocan de objetivo. La marcha contra el TLC no tiene sentido cuando no proponen soluciones reales. Su energía y recursos están siendo desperdiciados atacando a un falso enemigo. Y lo digo, no por que no me guste su protesta, me encanta, por que ellos saben al igual que muchos liberales que en el Perú la mayoría de los peruanos no pueden ser prósperos, ni tienen libertad de decidir que hacer con su propiedad privada. Es un país de los reglamentos, burocracia e impuestos.

Los gringos no son nuestros enemigos, ni el TLC, ni la competencia extranjera. El verdadero enemigo somos nosotros mismos. Deberíamos marchar contra nosotros mismos por haber sido incapaces de hacer de nuestra economía la más libre del mundo, limitando la acción del gobierno a sus funciones naturales de justicia y seguridad. Asimismo, hemos sido incapaces de darnos cuenta que el TLC con EEUU no es importante, sino el TLC entre los peruanos. Deberíamos protestar por no haber sido capaces de encontrar el camino para que nuestros campesinos de la sierra sean prósperos con el 1 millón de hectáreas que tienen entre sus manos.

Comparto la inquietud del experto agrícola Jaime Miranda Sousa respecto de hallar una salida para la agricultura tradicional. Como señala en su artículo sobre el TLC “También preocupa que se crea que la solución para la mayoría de los agricultores tradicionales esta en una reconversión que los incorpore a la ‘agro exportación’… La solución está en el aumento de la productividad de los cultivos tradicionales exportables – con o sin valor agregado, algodón por ejemplo –  porque con ello se logrará que en la costa se siembre más área de estos cultivos con lo que se reducirá la sembrada de pan llevar permitiendo con ello que la agricultura serrana abastezca una mayor porción  de la demanda por alimentos agrícolas que tiene la costa.”

En mi modesta opinión, solo esto puede suceder posible si realmente hacemos las reformas de libre mercado reforzando los derechos de propiedad que el neoliberalismo los ha relativizado con sus regulaciones estatales. Con más libertad de mercado podemos volver rentable la agricultura tradicional.

Nuestra agricultura puede ser moderna, rentable y de primer mundo si dejamos de luchar contra un falso enemigo, cuando lo que tenemos que hacer es luchar y vencer a nosotros mismos.

Por Jose Luis Tapia, Director de Instituto de Libre Empresa.

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