blog | 11 diciembre, 2005

La agenda interna

ILE

Acaba de finalizar las negociaciones del TLC con EEUU, pero aun no se conoce el texto final. El vice ministro Pablo de la Flor es muy optimista al esperar que este documento sea ratificado el próximo año. La izquierda revolucionaria va a aprovechar la coyuntura política para tomar carreteras y congestionar el centro de Lima con tal de impedir que el Congreso apruebe este tratado.

Pero la izquierda revolucionaria no necesita hacer eso para llamar la atención. Si sería inusual que emplee su inteligencia en debatir públicamente una  agenda interna desde su perspectiva política. Introducir esos puntos en los planes de gobierno de los partidos más a fines a su ideario político es sumamente importante si quieren ser una alternativa política en el mediano plazo. Sin embargo, no quedara claro su propuesta si pretenden limitar su inteligencia a protestas callejeras.

La agenda interna es todo un plan de gobierno para los próximos años, y no a mejorar solamente la infraestructura física como dice De la Flor. Debemos ser claros que para devolverle al agro su carácter competitivo y moderno es necesario profundizar reformas de mercado. Y esto también es válido para el tema de los medicamentos. Una reducción drástica de impuestos y regulaciones son algunos ingredientes necesarios para elevar el poder adquisitivo de la población. Solo si hay una agenda interna aceptada por la opinión pública puede ser posible profundizar estas necesarias reformas.

Talvez la próxima campaña electoral sea una buena ocasión para que las ofertas políticas converjan en torno a la agenda interna frente al TLC. Por lo menos eso va a ser el caballito de batalla de la izquierda revolucionaria, pero no sé sí de sus candidatos presidenciales. Habría que examinar si la dinámica política abre espacios a esta discusión, por que en todo caso los efectos negativos que dicen que tiene el TLC se deben más a una falta de agenda interna de libre mercado que por el acuerdo mismo. No es lo mismo que el Perú suscriba un TLC cuando su aparato productivo tiene altos costos de producción por los altos impuestos y excesivas regulaciones, que hacerlo cuando existe de por medio un tratado de libre comercio entre los peruanos.

Por Jose Luis Tapia, Director de Instituto de Libre  Empresa.

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