blog | 1 marzo, 2015

La derogación no es la solución

ILE

La derogación de la ley de empleo juvenil hizo creer a muchos que habían solucionado un gran problema.

Y es que la dificultad no está en la ley, sino en el diagnóstico de la escaza empleabilidad de jóvenes de 18 a 24 años. Al enfocarse en los costos de contratación descuidaron otros factores más relevantes.

La nueva ley propuso disminuir estos costos eliminando beneficios para aumentar el empleo, sin considerar que la baja productividad y la escaza experiencia laboral son las principales determinantes por las que las empresas optan por no contratar a jóvenes.

Como han sostenido algunos analistas, ningún efecto importante tendrá disminuir el costo de contratación sin enfocarse antes en los otros factores antes mencionados.

Más bien el Ministerio de Educación y de Trabajo deberían dirigir sus esfuerzos en aumentar la productividad desregulando fuertemente los mercados educativo y laboral para dinamizar la iniciativa privada en la transferencia de conocimientos y experiencias hacia los jóvenes que buscan oportunidades de progreso económico.

 

Por Ruth Mendoza, estudiante de negocios internacionales de la Universidad de San Martin de Porres . 

 

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