blog | 18 septiembre, 2005

La insensibilidad de la OMS

ILE

No solo en países como el nuestro los burócratas estatales son los únicos insensibles con los pobres.

También en entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) hacen lo mismo.

El profesor Richard Wagner de la Universidad George Mason ha publicado un estudio donde ha encontrado que gran parte del presupuesto 2006 se gastará en auto publicidad y programas de preocupación de los grupos ecologistas de países desarrollados.

Lo más grave aun, es que el 59% de este presupuesto se gastará en combatir enfermedades no contagiosas, como la hipertensión y la salud siquiátrica, es decir, combatir enfermedades de los ricos.

Como se viene la 57o sesión del comité regional para las Américas de la OMS, la coalición de instituciones liberales del International Policy Network está solicitando que se desmantele la OMS o se someta a reformas fundamentales.

El pasado mes de mayo, la Asamblea General de la OMS aprobó su presupuesto de US$ 3,185 millones para el 2006/2007.

Se ha encontrado que de 37 partidas presupuestales solo 7 cumplen con combatir enfermedades contagiosas que afectan principalmente a los pobres.

Pero la situación le viene muy cómoda a sus burócratas, debido que su mayor tajada esta en las 30 partidas restantes que le permite aumentar su presupuesto de 25% a 35%  para combatir enfermedades de los ricos, y financiar programas de preocupación de los ambientalistas.

Si la OMS se propuso combatir enfermedades contagiosas no entendemos como los casos de malaria, paludismo y HIV/Sida sigan en aumento.

La OMS se comprometió en el 2003 a aumentar el tratamiento antiretroviral para extensión de la vida de 3 millones de pacientes con VIH/Sida para fines de 2005, sin embargo, en febrero de este año, solo llegó a atender 700,000 personas.

En un mundo donde 6 millones de individuos requieren de atención humanitaria urgente, es lamentable que la OMS deje a los pobres en último lugar.

La visión anti liberal de la OMS requiere de un cambio profundo.

Las enfermedades no contagiosas pueden ser exitosamente atendidas si dejamos operar al mercado libre.

De modo que así alcanza el presupuesto para combatir enfermedades contagiosas transfronterizas que impactan muy fuertemente en los pobres del mundo.

Si la OMS no esta dispuesta a cambiar, es mejor que la clausuremos.

Por Jose Luis Tapia, Presidente de Instituto de Libre Empresa

Entradas Recientes