blog | 4 noviembre, 2002

La viabilidad del Perú

ILE

Las elecciones regionales y municipales despiertan mucha esperanza en la ciudadanía. Muchos analistas vaticinan cambios en el mapa político. Cada vez más se habla de presupuestos y promoción de la  inversión privada. De desarrollo y descentralización económica y política. Y los candidatos también hace su parte prometiendo prosperidad. ¿Qué hay de cierto en todo esto?.

Si no hay cambios en la estructura de incentivos del sistema politico se estará conduciendo al colapso como pais unitario. Ya algunos columnistas aseguran que el Perú no tiene salida y está condenado al fracaso.

Observamos que las regiones tienen su propia agenda. No debemos perder de vista a Loreto, pues a mediano plazo insistirá en ser región autónoma. La improvisación ha llegado a tal punto que hasta ahora los gobiernos regionales no tienen su ley que las regule. Falta aprobar más de cien artículos en el Congreso. En esta semana es su última chance.

Pero cada año crece la tasa de informalidad y las obstetrices, médicos, industriales, maestros y otros grupos de presión consiguen sus beneficios afectando el presupuesto público. El costo de la formalidad asfixia a las empresas y otras emigran al otro sendero.

El endeudamiento continua. 500 millones de dólares en emisión hipoteca a las futuras generaciones. El gobierno crece en planilla y honorarios en el sector público. No hay reforma del estado. No hay autoridad que lidere esta reforma esencial. No hay casi instituciones que garanticen el estado de derecho. Ni menos hay perspectiva de cambio de mediano plazo tal como opinan los peruanos.

Los sindicatos ideologizados en la extrema izquierda no permiten que el sector informal se formalice. Entretanto, el gobierno central se debilita y los candidatos regionales se enfrentan a sus congresistas. Y sigue desmontándose las reglas dejando con menos libertad al mercado y la libertad individual y empresarial se aleja.

Los jóvenes se están yendo del Perú. Y otros ya aplicaron para las visas a EE.UU. La violencia sigue en la calles y Sendero Luminoso se está rearmando en diferentes partes del Perú. El poder judicial no redime con mejores servicios. Después de todo quien le exige ser más eficiente.

El Apra sigue ganando terreno y las izquierdas dispersas aumentan sus votos. Unidad Nacional y Lourdes Flores no calan en los sectores C, D, y E. ¿Qué queda por hacer para recuperar la libertad y la credibilidad política? Cambiar las reglas de juego o que es lo mismo refundar la República con otro sistema político. Eso exige otros partidos con otras ideas.

La inviabilidad está a la vista. A menos que haya una generación de patriotas peruanos con las ideas de desmontar el aparato institucional mercantilista, y refundar un pais sobre la base del derechos a la libertad individual y empresarial, debemos esperar la inviabilidad total del país.

Por Jose Luis Tapia, Presidente Ejecutivo del Instituto de Libre Empresa

Entradas Recientes