blog | 9 septiembre, 2019

Libertad de asumir costos

ILE

Por José Luis Tapia Rocha, Director General de ILE, Economista, Profesor universitario, Presidente del Centro de Liberalismo Clásico, Vice Presidente por Perú del Foro Liberal de América Latina y Promotor del Partido Devolución.

En el mercado solo se observan precios.

Lo que la libre empresa compra con fines productivos están a precios de mercado.

No hay por dónde comprar a costo, solo hay precios de venta.

Así cuando se calcula costos en realidad se está calculando precios por cantidad comprada, que sumado a un porcentaje arbitrario de margen de utilidad, se obtiene el precio final.

Los costos son un monto calculado sobre precios de mercado.

Permite saber las ganancias a partir de la venta.

Los costos unitarios, fijos, variables y totales se calculan sobre esos precios.

¿Los costos afectan los precios o es viceversa?

Si están en un mercado libre lo que hace el empresario libre es adaptar el costo a los precios fijado en el mercado.

Cuando se tiene la condición de monopolista los costos pueden fijar los precios.

Hay dos costos que son importantes mencionarte.

El costo fijo y costo variable.

El costo fijo es aquel desembolso que no depende del volumen producido o comercializado.

Ejemplo, sería el servicio de agua, energía eléctrica, gas, telefonía, planilla de personal, cuyas tarifas son fijas aunque no se venda nada.

El empresario libre tendrá que pagarlo no más.

En cambio, el costo variable es un desembolso que puede hacer subir o bajar el costo total dependiendo el volumen producido.

Si se produce más volumen el costo variable aumenta.

Aunque todo funciona así en el corto plazo, qué sucedería en el largo plazo.

¿Los costos se mantendrán? Si la empresa crece, los costos fijos aumentan.

En cambio sí se achica la empresa, el costo fijo disminuye.

En el primer caso, va necesitar gastar más en los servicios antes mencionados y en el segundo tendrá reducirlos.

Toda esta dinámica de crecimiento o decrecimiento va afectar los costos totales.

En el largo plazo, se podrá saber si el proyecto empresarial ha tenido o no éxito.

Muchos de los costos empresariales son involuntarios, depende básicamente de las regulaciones laborales, municipales, regionales y ministeriales que imponen al gobierno.

Sobre este punto, los impuestos y regulaciones son trasladados a los precios finales de los bienes y servicios que terminan perjudicando a los consumidores.

Si bajan los impuestos, se desregula la economía y se fortalece el poder judicial, el tamaño de las empresas y el nivel de ingresos aumentan.

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