blog | 9 septiembre, 2019

Libertad de valores judeo cristianos

ILE

Por José Luis Tapia Rocha, Director General de ILE, Economista, Profesor universitario, Presidente del Centro de Liberalismo Clásico, Vice Presidente por Perú del Foro Liberal de América Latina y Promotor del Partido Devolución.

Percibo que el estatismo tiene una mano invisible que lo hace funcionar tan bien, que no me parece que esta evolución sea espontánea.

Lo que hay es una inteligencia muy superior a la humana, que lo hace invencible si creemos que solo basta con tener un caudillo liberal para detener su avance nacional.

El estatismo es mundial, y no solo es material, sino también espiritual.

Lo que los cristianos llamamos pecado, en términos políticos es el triunfo del estatismo.

En el mundo externo, hay control físico e intelectual y en el interno, el control es espiritual.

Físico por las razones que impone con las leyes estatistas usando la policía o ejército.

E intelectual, porque la esclavitud mental deviene de la renuncia de la capacidad de reflexionar sobre la permanente falla del estado en todos los sectores donde interviene.

Y la espiritual, es que el propio pecado genera esclavitud carnal donde los defensores del estatismo argumentan que dejado libre al individuo crearía caos, violencia, muerte y destrucción de la civilización, por ello hay que controlarlo.

Suelto el pecado, la libertad no sirve de nada.

Claro que puesto en estos términos, la esclavitud parecería una solución.

Una vez más, los estatistas solo ven su efecto más no la causa.

El individuo obra así por falta de verdad, anda en el reino de la mentira por ello otros lo esclavizan.

Al caer en el pecado, cae en la esclavitud de los placeres carnales y esto es robo, corrupción, adulterio, fornicación, enemistad, herejía, envidias, homicidios, orgías, iras y disensiones.

¿Y qué han hecho los pecadores?

Han buscado la estatolatría; la adoración del estatismo, que en la realidad es la adoración al hombre con poder, y no a Dios.

Al estatismo, se le ha permitido todo; ingresar a los hogares y educar en valores en las escuelas y sus textos, y claro, al no conocer la verdad sobre el estatismo, la mayoría de los individuos caen en la garras del pecado.

Es el nuevo amo quien soluciona los problemas del individuo a cambio de su libertad.

Al estatismo, se le permite todo: educar, alimentar, sanar, cuidar, entretener, aconsejar, proteger, anulando así a los individuos de responsabilizarse por el control de sus vidas.

No hay esperanza de resolver sus problemas con una atribulada mente ocupada en los placeres carnales sino ha seguido las leyes de Dios.

El estatismo te ofrece engañosamente soluciones materiales mediante la obediencia; Dios te ofrece las dos con el uso de la libertad, conociendo la verdad.

Y la verdad, no es otra cosa reducida al cumplimiento de una sola ley: amarás a tu prójimo como a ti mismo.

En términos políticos, es el respeto a la vida, libertad y propiedad privada.

Es el principio de no-agresión.

Si respetas tu vida, tienes la capacidad de respetar la vida de otros.

Si amas tu libertad, tienes la capacidad de amar la libertad de otros.

El que no se ama a sí mismo, no puede amar la vida, libertad y propiedad privada de otros.

El estatismo es la negación del amor.

Niega la propiedad privada, por que cobra impuestos confiscatorios.

Niega la libertad de mercado porque regula y estrangula con leyes y reglamentos.

Niega la vida, por que contempla la pena de muerte y aborto.

Los operadores del estatismo son los legisladores que contaminados por el pecado de la envidia, resentimiento, codicia, legisla contra los ricos y empresarios quitándoles su riqueza y libertad.

Si hay mucha riqueza el sistema de impuestos castiga con la tasa de impuesto más alta.

Así el estatismo roba el futuro de aquellos que desean ser ricos, quienes quieren libertad financiera.

Los desalientan para matar el espíritu emprendedor; que sean Pymes, odien a los ricos y sus grandes empresas, y vean como malo tener mucho dinero.

Las mentes estatizadas inventan toda clase de argumentos contra la riqueza y libertad.

Exaltan mentirosamente la pobreza, se enfocan en recibir beneficios materiales a cambio de su libertad empresarial.

El estatismo es el nuevo dios para que se entreguen a la esclavitud.

No hay esperanza, ni vida, solo pobreza, exclusión e injusticia.

La mentira justifica al estatismo, promete de todo y se apodera la riqueza en impuestos.

Destruye así la riqueza espiritual y material del sector privado.

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