blog | 13 mayo, 2004

Modernos y anacrónicos

ILE

La Comisión de Transportes y Comunicaciones del Congreso esta elaborando un nuevo proyecto de Ley de Radio y Televisión que promete más de una polémica. En este contexto ya se inició un debate fuera del parlamento entre dos gremios de radiodifusión enfrentados en uno y otro sentido.

Tenemos por un lado, a la Asociación de Radio y Televisión del Perú (ARTV) cuyo pronunciamiento del 7 de mayo ha expresado su preocupación por la pérdida de identidad nacional de la radiodifusión. Según el gremio, considera “inadecuado” modificar “las reglas de juego sobre la propiedad en la Radiodifusión introduciendo una apertura total a la inversión extranjera”. Asimismo, considera que hay que limitar las “fusiones cruzadas” entre medios de prensa y radio y televisoras para mantener el pluralismo informativo.

En la otra orilla, la recién creada Sociedad Nacional de Radio y Televisión (SNRTV), más bien apuesta por que la inversión extranjera fortalezca con mejor infraestructura, tecnología, y programación a sus medios de radiodifusión. Asimismo considera que “es mejor unificar esfuerzos que mantener sociedades individuales” para revertir la actual situación critica a través de mecanismos de mercado.

Como se ha podido observar ambas posiciones son diametralmente opuestas. Mientras  que la SNRTV quiere eliminar las barreras al mercado libre, la ARTV se opone. Uno lucha por elevar la rentabilidad de sus negocios, mientras el otro se contenta por mantenerla en cuesta abajo. El economista Hernán Garrido-Lecca ha señalado en su publicación “Sobre la Rentabilidad de la Televisión y la Libertad de Prensa” que estas dos restricciones al mercado de la ARTV son anacrónicas y que su preocupación por el pluralismo, la seguridad y propiedad han sido superadas por la actual tecnología, pues permite ampliar la oferta tecnológica hasta 99 frecuencias en UHF. Asimismo, limitar la propiedad extanjera es ignorar que las señales de TV por cable e internet provienen de todos los capitales extranjeros del mundo y no por eso hay que “tragarnos” el cuento de la violación de nuestra soberanía. Esto es aplicable tanto en radio como en televisión.

Lo que esta en juego felizmente es la pérdida de ciertos privilegios de viejos broadcasters que son renuentes a la competencia y la inversión extranjera. Es la oportunidad para abrir el mercado y crear las condiciones competitivas a fin que la Radio y TV mejoren y se modernicen.

Por Jose Luis Tapia, Director de ILE.

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