blog | 12 julio, 2020

Paraliza Perú

Paraliza Perú José Luis Tapia (*) Estaba revisando unas de las mejores frases del economista Thomas Sowell y encontré esta: “Es difícil imaginar una manera más tonta o peligrosa de tomar las decisiones que encargarlas a las personas que no pagan el precio por equivocarse” Particularmente no entiendo por qué el gobierno está empeñado en ejecutar medidas tan contradictorias entre sí como serían el Programa Arranca Perú y el reinicio de las actividades de las Fases de la Reactivación. En el primer caso plantea gastar S/6,436 millones para crear 1 millón 9 mil 704 empleos. Por ese mismo monto puede lograrse más que ese resultado. Por ejemplo, constituir una microempresa formalmente, la más barata en el sector servicios (gasfitería, albañilería; jardinería, etc) cuesta S/500; llevar la contabilidad S/200; pagar el sueldo mínimo de 2 trabajadores S/1,860; pagar Essalud por planilla S/167.4; y proporcionarle herramientas para estos dos trabajadores S/2,000, dando un total de S/4,727.4 Si no seguimos con la línea de razonamiento del Gobierno conseguiríamos que los S/ 6,436 millones tengan dos efectos: 1) crear 1 millón 361 mil 424 empresas y; 2) producir 2 millones 727 mil 849 empleos. Quedará como tema para otro artículo la manera en que esos S/ 6,436 millones lleguen completamente al sector privado. Puesto que la burocracia estatal se lleva usualmente el 73% del presupuesto, a decir de las cifras tomadas como participación del gasto corriente dentro del presupuesto público 2020, los S/6,436 millones sería un monto bruto, pero no sabemos finalmente cuál es el neto. Hay otro ángulo del problema que no ha visto el Gobierno. Y es que esos S/6,436 millones tienen un alto costo de oportunidad para la economía. ¿Ha considerado cuántos empleos destruyó por extraer compulsoriamente esos miles de millones del sector privado?. Si el sector privado puede crear empleos más baratos donde se genera valor agregado es difícil imaginar cómo se tomó esta decisión. Millones de personas se privaron de ese dinero en forma de gasto de consumo e inversión, exportación e importación, dentro de la demanda agregada lo que impide formar el PBI. Otra contradicción más es la decisión del Gobierno de realizar un reinicio gradual de las actividades económicas en fases. Para el gobierno, existe la cadena productiva mientras para la gente de a pie percibe la malla productiva. Ese divorcio del gobierno con la realidad es lo que causa daños como la caída del 40% del PBI en el mes de abril. La cadena productiva del Gobierno sería un conjunto de eslabones donde ninguno de estos están interrelacionados con actividades complementarias, como si fueran compartimentos estancos. En cambio, en la realidad económica, una actividad empresarial como la salud, se interrelaciona como una malla con la industria textil por la telas que se utilizan en las camas, las jeringas con la industria plástica, los medicamentos en cajas con el transporte, y los médicos, técnicos y enfermeros con los restaurantes donde se alimentan. A su vez, la textil con el sector algodonero, los plásticos con hidrocarburos, los empaques de las cajas con la industria gráfica y las carreras de diseño, es decir, todos se relacionan con todos. Es altamente arbitrario decidir cuál es la primera o segunda actividad a reabrirse, pues todos estamos interconectados. Una misma persona podría ser empresario de la microempresa, taxista y consumidor. O un minero informal podría estar pagando los estudios de sus hijos en una universidad privada, y siendo proveedor del gobierno. Arranca Perú pretende crear empleos sabiendo lo caro e ineficiente que es, y por el otro lado, las fases de reinicio destruyen empleos todos los días al prohibir y postergar sectores económicos. ¿Quién entiende al gobierno? ¿Está creando o destruyendo empleos? Lo más sensato es una rápida enmienda liberalizando todos los mercados, privatizando las 87 empresas estatales que aún quedan, aplicando las 5 reformas pendientes; 1) en lo político, reduciendo el tamaño del estado a tres funciones propias, que cuesta S/47 mil millones del presupuesto público; 2) en lo económico; bajando impuestos y cobrando uno solo a las ventas, y desregulando la economía; 3) en lo educativo, entregando bonos educativos a los más pobres y acciones a sus operadores y usuarios de todos los establecimientos educativos llamado privatización popular, 4) y 5) tan iguales como medidas de la 3) que son para el mercado de la salud, y pensiones. Las 5 reformas devolverían S/97 mil millones al sector privado del presupuesto público. La finalidad de estas 5 reformas es dejar de paralizar al Perú con medidas tan absurdas como las mencionadas por que todos nos merecemos altos ingresos, mayores oportunidades de negocios, un aumento de la seguridad ciudadana, calidad de la Justicia y una modernización de la infraestructura. (*) Presidente del Instituto de Libre Empresa

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Paraliza Perú

José Luis Tapia, Presidente del Instituto de Libre Empresa

Estaba revisando unas de las mejores frases del economista Thomas Sowell y encontré esta: “Es difícil imaginar una manera más tonta o peligrosa de tomar las decisiones que encargarlas a las personas que no pagan el precio por equivocarse”

Particularmente no entiendo por qué el gobierno está empeñado en ejecutar medidas tan contradictorias entre sí como serían el Programa Arranca Perú y el reinicio de las actividades de las Fases de la Reactivación.

En el primer caso plantea gastar S/6,436 millones para crear 1 millón 9 mil 704 empleos. Por ese mismo monto puede lograrse más que ese resultado.

Por ejemplo, constituir una microempresa formalmente, la más barata en el sector servicios (gasfitería, albañilería; jardinería, etc) cuesta S/500; llevar la contabilidad S/200; pagar el sueldo mínimo de 2 trabajadores S/1,860; pagar Essalud por planilla S/167.4; y proporcionarle herramientas para estos dos trabajadores S/2,000, dando un total de S/4,727.4

Si no seguimos con la línea de razonamiento del Gobierno conseguiríamos que los S/ 6,436 millones tengan dos efectos: 1) crear 1 millón 361 mil 424 empresas y; 2) producir 2 millones 727 mil 849 empleos.

Quedará como tema para otro artículo la manera en que esos S/ 6,436 millones lleguen completamente al sector privado.

Puesto que la burocracia estatal se lleva usualmente el 73% del presupuesto, a decir de las cifras tomadas como participación del gasto corriente dentro del presupuesto público 2020, los S/6,436 millones sería un monto bruto, pero no sabemos finalmente cuál es el neto.

Hay otro ángulo del problema que no ha visto el Gobierno. Y es que esos S/6,436 millones tienen un alto costo de oportunidad para la economía.

¿Ha considerado cuántos empleos destruyó por extraer compulsoriamente esos miles de millones del sector privado?.

Si el sector privado puede crear empleos más baratos donde se genera valor agregado es difícil imaginar cómo se tomó esta decisión.

Millones de personas se privaron de ese dinero en forma de gasto de consumo e inversión, exportación e importación, dentro de la demanda agregada lo que impide formar el PBI.

Otra contradicción más es la decisión del Gobierno de realizar un reinicio gradual de las actividades económicas en fases.

Para el gobierno, existe la cadena productiva mientras para la gente de a pie percibe la malla productiva.

Ese divorcio del gobierno con la realidad es lo que causa daños como la caída del 40% del PBI en el mes de abril.

La cadena productiva del Gobierno sería un conjunto de eslabones donde ninguno de estos están interrelacionados con actividades complementarias, como si fueran compartimentos estancos.

En cambio, en la realidad económica, una actividad empresarial como la salud, se interrelaciona como una malla con la industria textil por la telas que se utilizan en las camas, las jeringas con la industria plástica, los medicamentos en cajas con el transporte, y los médicos, técnicos y enfermeros con los restaurantes donde se alimentan.

A su vez, la textil con el sector algodonero, los plásticos con hidrocarburos, los empaques de las cajas con la industria gráfica y las carreras de diseño, es decir, todos se relacionan con todos.

Es altamente arbitrario decidir cuál es la primera o segunda actividad a reabrirse, pues todos estamos interconectados.

Una misma persona podría ser empresario de la microempresa, taxista y consumidor.

O un minero informal podría estar pagando los estudios de sus hijos en una universidad privada, y siendo proveedor del gobierno.

Arranca Perú pretende crear empleos sabiendo lo caro e ineficiente que es, y por el otro lado, las fases de reinicio destruyen empleos todos los días al prohibir y postergar sectores económicos. ¿Quién entiende al gobierno? ¿Está creando o destruyendo empleos?

Lo más sensato es una rápida enmienda liberalizando todos los mercados, privatizando las 87 empresas estatales que aún quedan, aplicando las 5 reformas pendientes;

1) en lo político, reduciendo el tamaño del estado a tres funciones propias, que cuesta S/47 mil millones del presupuesto público;

2) en lo económico; bajando impuestos y cobrando uno solo a las ventas, y desregulando la economía;

3) en lo educativo, entregando bonos educativos a los más pobres y acciones a sus operadores y usuarios de todos los establecimientos educativos llamado privatización popular,

4) y 5) tan iguales como medidas de la 3) que son para el mercado de la salud, y pensiones.

Las 5 reformas devolverían S/97 mil millones al sector privado del presupuesto público.

La finalidad de estas 5 reformas es dejar de paralizar al Perú con medidas tan absurdas como las mencionadas por que todos nos merecemos altos ingresos, mayores oportunidades de negocios, un aumento de la seguridad ciudadana, calidad de la Justicia y una modernización de la infraestructura.

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