blog | 31 mayo, 2017

Piscomanía estúpida

ILE

Una vez más la estupidez y la corrección política caminan de la mano alentando el patrioterismo de callejón y tratando de cegar la razón, ya no solo se contentan con estatizar cuanta actividad económica se les ocurra, también pretenden estatizar los gustos del paladar de la gente y nacionalizar un licor, que nada de nacional tiene excepto el nombre.

Y es que para los idiotas hacer un escándalo por el nombre de una bebida en un concurso internacional es toda una cuestión de honor, ahora se les ha da por llamar a una yihad moral por un licor que en el mejor de los casos solo sirve para embriagar pues otro fin mayor, no tienen los licores.

Y es que el asunto de la nacionalidad del Pisco solo es rentable para los estatistas cuando se trata de azuzar los ánimos de la gente en contra de la competencia. Apelando a factores en verdad irrelevantes y cuasi manu militari INDECOPI se metió y amenazó a los productores privados peruanos que osaren presentar su licor en el Concurso Internacional en Chile con el nombre “aguardiente de uva” como si estos fueran los dueños de la acción empresarial allende nuestras fronteras. Hasta History Channel convocó a una encuesta para darle la nacionalidad al susodicho licor, atizando más la absurda barbarie en la que caemos por una cuestión sin mayor importancia.

Hay que recordarles a estos patrioteros de callejón que el destilado de uva se empezó a producir en el Virreinato del Perú a fines del siglo XVI, por españoles, con materia prima europea, con técnicas y herramientas europeas, tres siglos antes de que tanto Perú y Chile existieran como repúblicas, el nombre quedó acuñado a la zona peruana por guía de remisión a los comerciantes náuticos, ahora el nombre tiene sobre si la controversia de la nacionalidad, unos dicen que es peruano y otros que es chileno, pero increíblemente solo corresponde a ciertas zonas por eso de la “denominación de origen” de modo que incluso aquí en el Perú donde se reclama su origen, productores de destilados de uva, por ejemplo, de Piura o Lambayeque no pueden acuñar el nombre Pisco, porque solo un grupo de potentados mercantilistas se creen con el derecho y privilegio hereditario de usar el nombre si y solo si, el producto se elaborare en la franja territorial que comprende las regiones de Ica, Arequipa y Moquegua, todo gracias a una legislación especial diseñada por ellos y de la que solo ellos se benefician a sus anchas, de modo que el Pisco no es del todo peruano como muchos soñadores lo reclaman, le pertenece solo a un grupo de peruanos.

Para colmo, los que iniciaron este enredo legal del uso de la “denominación” la iniciaron productores de destilados de uva chilenos del norte para protegerse de la competencia de sus compatriotas del sur y en el Perú los productores de destilados de uva se contagiaron del espíritu “plagiario” de los mapochos y copiaron la misma “treta” en este caso los del sur para protegerse de la competencia de los productores del norte, destruyendo impunemente a otros productores que ya fabricaban y comercializaban dicho licor, desde antes de la creación de esta legislación anti económica.

Ahora bien todo este revuelo de inmadurez inaudita ha surgido por el hecho de que Chile, nos guste o no, ha hecho cumplir su ley interna, en el Concurso Internacional a celebrarse en Chile tal y como lo haríamos nosotros, puesto que los exportadores peruanos, por ley, no pueden ingresar su licor con el nombre Pisco a Chile, sinó con el de Aguardiente de Uva y la legislación peruana tampoco permite a los exportadores chilenos ingresar su licor con el nombre Pisco a Perú sinó con denominación homónima, esa es la cuestión.

Sería mejor deshacernos de esa xenofobia idiota que nos pinta como salvajes ante el mundo por algo tan irrelevante como un licor, la cerveza nació en Egipto hace seis mil años y la patentaron y comercializaron los alemanes y Egipto no dice nada, al igual que la Cumbia que nació en Colombia, la tomó un talentoso Elmer Yaipen para vender su producto musical y en Colombia nadie dice nada.

Para colmo de la vergüenza en la comercialización a nivel peruano del licor de marras, la ley también impide a otros productores nacionales no iqueños, no arequipeños, no moqueguanos usar el nombre Pisco para vender sus licores y el Indecopy calla en este caso gravísimo de competencia desleal, si el Pisco es peruano ¿Por qué no lo pueden producir y vender otros productores peruanos fuera de Ica – Arequipa – Moquegua? Coherencia, le dicen.

Por Richard O. Campos V., analista político, profesor universitario y sociólogo.

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