blog | 18 febrero, 2005

Privaticen por los pobres

ILE

El gobierno y los grandes empresarios están entrampados por la concesión de Enapu. Dicen algunos que la época de privatizar ya finalizó. Si algo de esto es cierto debe ser en la oportunidad y la forma como se hizo en los noventa. Pero no nos cabe duda que todo político pierde su olfato tan pronto disfruta del poder. Una privatización bien llevada puede incluso ser un imperativo moral reclamado por los propios pobres.

Hace unos dias se llevó a cabo un exitoso foro donde se reunieron más de 100 dirigentes del Cono Sur en el Foro “Agua y Desagüe para los más Pobres: Concesión de Sedapal ”, donde hubo consenso en reclamar la privatización de esta empresa estatal. Si esto no les dice mucho a los politicos tradicionales deberían irse a vacacionar a Júpiter, por que en el Perú lo que se necesita son políticos liberales como los de la Coordinadora por la Inversión y Trabajo que vienen movilizando a los asentamientos humanos en esta moderna perspectiva.

Es una inmoralidad mayúscula que que la única organización en el Perú y que goza de un jugoso presupuesto sea el estado. ¿Acaso alguna gran empresa privada tiene un presupuesto anual por US$11,000 millones y activos que superan diez veces su deuda externa? Si esto no es riqueza, entonces, ¿qué es?.

Un político con talla de estadista canalizaría todas estas expectativas sociales en un gran movimiento privatizador. No entendemos cómo no se les puede explicar a los pobres que vendiendo Sedapal la inversión privada les dotaría de este importante servicio, o que construyendo calles y pistas, o mejorar la seguridad y justicia requiere la privatización de Tans Perú, Editora Perú, Canal 7, Radio Nacional, universidades, colegios, Centromin Perú, Minero Perú, La Granja, mercados municipales, Banco de Materiales, Electroperú, Corpac, Serpost, Centro Vacacional Huampaní, Banco de la Nación, Cofide, Sima, Indaer Perú, Sapsa, Yuncán, Dep, Enapu, Sencico, Inictel y otras más. Porque privatizar significa que el gobierno dejará de cobrar altos impuestos y eliminará regulaciones estatales para incrementar el poder adquisitivo de la población.

Lo que se necesita es poner a la privatización desde una perspectiva moral donde los pobres necesitan ser redimidos con un estado más pequeño y eficiente en sus funciones de justicia y seguridad. El resto es mercado, trabajadores y empresarios libres.

Por José Luis Tapia, Director del Instituto de Libre Empresa.

Foto cortesía GrupoRpp.pe

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