blog | 12 marzo, 2016

Quiebras externas por omisión

ILE

No encuentro propuestas realistas para reactivar al  sector exportador. Que las quiebras empresariales sea un pretexto para restituir el drawback no tiene ningún sustento.

El drawback es la devolución de impuestos a quienes exportan. En realidad, no importa lo que exportan ni lo que han hecho para exportar, aquí por el monto exportado se devuelve un porcentaje. Se está proponiendo restituir la devolución del 5%.

No tiene ninguna justificación económica ni moral. Todos nos vemos afectados por los impuestos y ninguno que compite internamente pide por ello que le devuelvan impuestos por que no son competitivos.

No hay justificación moral; por qué devolver impuestos solo a un sector como el exportador con dinero de los que no exportamos.

Es que el sector exportador como el sector no transable de la economía son actividades igualmente importantes, por lo que preferir a un sector como el exportador, devolviendo impuestos por que no serían competitivos, es tan inmoral como que la Sunat cobre impuestos por adelantado sin haberse liquidado las ventas efectivas.

Además, lo que no explica los exportadores son los factores de sus quiebras. Cualquier buen gerente salido de una escuela decente de negocios sabe que él es responsable de la conducción de la empresa, no obstante, tiene el control del timón del barco, y sabe por qué ruta debe ir para llegar a buen puerto.

Eso se llama estrategia, a la elección de la ruta, sorteando las dificultades. Que economistas salgan con soluciones de devolución del drawback no hace otra cosa que subestimar el trabajo nada fácil de gerenciar empresas.

No creo que los economistas debamos con nuestras propuestas de políticas considerar que los gerentes sean unos inútiles que no saben cómo salir estratégicamente de una dificultad macro.

¿O algún gerente de estas empresas exportadoras está reclamando a la escuela de negocios donde estudió que le devuelva el dinero por que no le enseñaron macroeconomía? Echar la culpa a terceros es un deporte fácil pero poco agradable para quienes tengan algo de dignidad.

En ningún país del mundo se devuelve impuestos por fracasos de gestión empresarial. O los economistas partidarios de la exportación le tienen poca estima a los gerentes de estas empresas o es que trata de desligar la economía de la moral como si no tuviera mayores lazos carnales.

Creo que los colegas economistas están desenfocando el problema. El problema es privado en cuanto al factor quiebra, no es un asunto público, y por tanto, escapa cualquier medida de política.

Lo que si debo dejar bien claro es que el estatismo reinante en nuestro país hace más difícil la gestión empresarial, pero no con soluciones sectoriales se combate las quiebras, sino con cambio de sistema político.

Al estatismo, gran responsable de la pérdida de competitividad externa e interna, se le antepone otro sistema de libertades, con estado de derecho, e instituciones liberales. Creo que es más coherente pedir cambio de sistema estatista por uno liberal que soluciones parche que no sirven para nada. Lo único que hace es perpetuar el mismo sistema que origina el problema.

Proponer devolución del drawback es una violación no solo moral o económica sino que es jurídica. Nadie puede ser tratado ante la ley de manera diferente ni por su condición económica, racial, religiosa y política. Peor aún, por su escasa condición de ser gerente de una empresa exportadora.

Las quiebras de  empresas exportadoras es un castigo moral  y económico a la incapacidad gerencial que algunos economistas la hacen pasar como asunto público. La mejor receta no es devolver impuestos a las exportaciones sino cambiar de sistema político.

Cambiar al estatismo por un sistema de libre empresa es lo real, los parches son ilusiones.

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