blog | 10 octubre, 2004

Un juez peso pesado

ILE

El juez Eloy Zamalloa de Arequipa no se ha dejado pisar el poncho. Innumerables críticas, comentarios y hasta epítetos son consecuencia de haber ejercido valientemente su independencia frente al Poder Ejecutivo. Será cuestión aparte analizar la magnitud de su medida cautelar pero lo principal es aquí señalar que la conducta del juez Zamalloa es digna de ser elogiada frente a un Poder Ejecutivo que quiere hacer lo que se le da la gana. Aunque es cierto que con total desfachatez el Poder Ejecutivo postergó la publicación de la resolución del juez a fin de publicar otra medida extraordinaria en una separata especial de las normas de El Peruano para aniquilar los efectos prácticos de la medida cautelar. Aquí el Juez tendrá que denunciar penalmente a los directivos de El Peruano y al titular del Ministerio de Transportes para restablecer así el Estado de derecho.

En general, lo que se ha podido observar de los cuestionamientos que se le imputan es que en nombre del interés público no se puede dictar una medidas de este tipo. En realidad, lo que hay de común en este razonamiento colectivista es la de atribuir categorías económicas utilitarias  -como el de los servicios públicos- una condición superior al de las consideraciones morales que encierran cualquier resolución judicial. A pesar de las enormes deficiencias que tenga el mercado de aviación civil, y peor aun, que ésta afecta a otro mercado como el turístico, no debe caber la mínima duda que la actuación del Juez Zamalloa esta inscrita dentro de los cánones civilizatorios que hacen posible que la justicia y economía sean dos caras de una misma moneda.

Más bien son desproporcionadas aquellas culpas ajenas atribuídas al Juez por haber creado una situación “in extremis” derivada de su resolución judicial. Quienes realmente han puesto en extremo al mercado de la aviación civil es la dupla Poder Ejecutivo y Poder Legislativo, pues son ellos los causantes de esta crisis aérea gracias a sus innumerables permisos, licencias, requisitos y otras trabas burocráticas que oprimen al libre mercado aéreo provocando definitivamente escases de aerolíneas, vuelos, pasajes, y rutas en el mercado peruano.

Por Jose Luis Tapia, Director de ILE.

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